Mateo Romano, periodista y director del periódico La Crónica, ha desaparecido en mitad de una protesta masiva en contra del presidente Sánchez. Su mujer Juliana, se muestra desesperada al notar que las autoridades permanecen de brazos cruzados, en medio de un golpe de estado que suma a la crisis que atraviesa el país. Mientras tanto, en el estrecho de Gibraltar, el periodista adopta una nueva identidad y un estilo de vida completamente opuesto al suyo, acostumbrado a una vida de lujos y de comodidades, pero sobre todo, apegado a su personalidad narcisista y al éxito que aspiraba conseguir en la vida y que ahora lo ve frustrado en un ambiente bucólico y aburrido que lo conduce muy cerca del final de su propia vida. En el barrio de la Colmena vive la joven Soledad, en el seno de una familia hundida en la pobreza y en el conflicto. Pero la Katira, con K, como la conoce su gente, es una mujer distinta y muy elevada. Una heroína que busca impartir con su propio testimonio la capacidad que existe de prosperar en la adversidad y de trascender el sufrimiento psicológico. Juliana y la Katira luchan juntas por descubrir la verdad de lo que ha pasado con el hombre que han amado en común, pero conforme se acercan a dar con la verdad de la desaparición de Romano, Juliana va destapando mentiras y engaños dentro del seno de su familia llevada por la avaricia del dinero y del poder. Una historia de intriga, de amores ocultos y mentes de complejas psicologías que buscan sobrevivir en un mundo llevado por el egoísmo y la división de razas y clases sociales. La dicotomía latente entre la educación y los principios morales, que han sido burlados por la nueva casta de oportunistas y trepadores, que son regla en el mundo entero. La necesidad de retaliación de un hombre de principios y la búsqueda de su identidad perdida, hasta el límite de convertirse en su propio enemigo.
Es la primera vez que leo un libro que podríamos catalogar como político o denuncia política. También vamos a encontrar algo de misterio y la dosis justa de romance para hacerlo ameno.
La historia se desarrolla en dos países, un primer país del que no sabemos su nombre, según vas leyendo puedes intuir a qué país hace referencia si bien muy prudentemente nunca se menciona. El segundo país es España y este si se menciona abiertamente así como algunos lugares que son muy relevantes para la historia.
Me ha gustado el estilo de la autora, perfila bien los personajes y te hace empatizar con ellos aun siendo bien distintos. Como todos los autopublicados lo he leído con mucho cariño, con una labora de corrección sin duda quedará mucho más fluido y ganará en coherencia a la hora de utilizar los distintos tipo de lenguaje que utilizan los personajes y de darle más agilidad a la trama.
Podríamos decir que contamos con 3 protagonistas principales, por un lado, Mateo, un periodista ambicioso con ideas no muy acordes al régimen que impera a su país que desaparecerá sin dejar rastro durante una protesta popular. Por otro lado, tenemos a Juliana, una niña bien cuyo papá gana mucho dinero por medios poco ortodoxos pero que convierte a su familia en parte de la jet set del país. Teniendo en cuenta las desigualdades sociales tan exageradas que existen en los países latinos, os podéis hacer una idea del ritmo de vida que lleva la familia. Pero Juliana tiene conciencia y querrá salir de debajo de las alas protectoras de su padre para buscar a Mateo, su marido.
Por ultimo tenemos a la Katira, ¡vaya personaje!, una superviviente ya desde que nació, una mujer fuerte con unos principios bien marcados y pocas debilidades. Sin duda mi personaje favorito.
Es un libro para saborear poco a poco e ir profundizando en los personajes y los entresijos políticos que nos muestra.
El final me ha gustado, deja una puerta abierta a una posible continuación que la autora ni me ha desmentido ni me ha confirmado. ¡Estaré pendiente del trabajo de Manuela!
Esta es una novela muy al estilo telenovela latina. No solamente porque esté escrita en español de Latinoamérica, también, sobre todo, por el desarrollo de la trama. Está contada en una época cercana pero que mientras lees da la sensación de no ser así, de estar décadas atrás. De todos modos, duda resuelta con la autora, no es una historia fiel cronológicamente. Es una historia en la que la política es muy importante y ahí no puedo saber si sigue o no la línea cronológica porque no entiendo nada de política. Cero. Y también ha hecho que se me ralentizara la lectura por el mismo motivo. Los amoríos, las ilegalidades, las venganzas y todo lo que puedas encontrar en una telenovela está aquí. Esto ha sido muy entretenido y absorbente. Es una novela que si tienes en cuenta que no vas a encontrar hechos reales en el momento oportuno, disfrutarás. Si eres lector fiel, notarás esos desajustes y te costará más seguir la historia.
Agradezco la lectura de este libro a su autora, Manuel Fonseca, por enviarmelo para su lectura. Ya le avisé que no suelo leer libros autoeditados, que básicamente es la labor que realiza la editorial Círculo Rojo. Pero una vez recibido, lo leo.
En cuanto al libro físico en sí, es un libro cómodo de leer, letra visible, papel cuidado y un diseño aceptable. No hay ningún pero que poner, no es una edición cuidada pero no merece ningún desprecio. Es totalmente válida y como indiqué, muy cómoda de leer.
En cuanto al texto, tiene las carencias propias de la autoedición. Por mucho que el autor se esfuerce en dar lustre a su texto, si no pasa por manos de un corrector de texto que se implique en él es complicado que se acerque a una imagen pulida. Creo que con un corrector hubiera mejorado mucho: primero porque hay errores de bulto (en manos de un profesional por ejemplo no hubiera aparecido el vocablo “inescrupuloso“, salvo que sea muy utilizado en países suramericanos, ni que se repitiera en las primeras páginas hasta tres veces si no recuerdo mal) y segundo porque hubiera ayudado a mejorar el estilo, que peca en ocasiones de lugares comunes, y con ello en la longitud del libro, que sin ser excesiva si podría haberse mejorado acortado algo el número de páginas.
Y en cuanto a la historia, es una buena mezcla de denuncia política (la autora no se posiciona ni geográfica ni temporalmente, por lo que podríamos ubicarlo en cualquier país latinomericano en las últimas décadas… aunque casi todos los posicionamos en el mismo y en el mismo tiempo), con suspense argumental y lío de amoríos…. un poco culebrón, pero adictivo (¿los buenos culebrones son adictivos?) que se deja leer sobre todo en verano: refresca (parte de la trama transcurre en los mejores paisajes de Cádiz) y entretiene. Muchas veces es todo lo que queremos en una lectura
Me reitero: con un buen corrector la novela hubiera mejorado, pero es entretenida en su pasión argumental, seguro que convencerá a quienes lean bestsellers habitualmente.