Girls Love.
Un fantasma.
Una princesa en una casa abandonada.
Una chica que solo sabe pintar flores.
Una historia de fantasía y un misterio por desenredar.
La historia empieza de una forma, pero cambia radicalmente a otra, que no esperas.
“Y yo pienso que, si tu eres Apolo, si tú vas a ser el dios del sol, yo no quiero ser Dafne. No quiero, porque si te vas a enamorar de mí, no quiero que termine mal. No quiero un final trágico, Amelia. Quiero ser tu musa. Quiero ser Calíope, Clío, Melpómene, Quiero ser todas, las nueve. No quiero ser una ninfa a la que quieras mucho y de la que te olvides pronto.”
Amelia es una joven tranquila y responsable, aunque poco expresiva.
Nos contará su historia en primera persona.
“Podría haber sido un personaje de una novela de Poe, una artista que solo sabe pintar flores tocando el piano en medio de la penumbra de un castillo abandonado”
Silvia por el contrario es todo color, no sabe disimular sus emociones y es una joven muy risueña.
Narrada en segunda persona. Le habla a Amelia directamente.
"Soy la princesa de un reino abandonado”.
Es una historia bonita, sencilla, con pocos personajes porque nos centramos en conocer a Silvia y a Amelia.
¿Por qué Silvia parece no tener vida más allá de la casa?
La autora nos va desgranando la historia, poco a poco, para que vayamos armando el rompecabezas en nuestra cabeza.
Acompañada de una narración musical, melodiosa y elegante. Delicada y armoniosa.
El plot twist no lo he visto venir. Mi cabeza estaba elaborando teorías durante toda la lectura, pero no llegué a descubrir el misterio detrás.
Me siento satisfecha con la historia, la explicación y el final.
Si tuviese que ponerle una pega sería que me recuerda a otras historias, con tramas similares.
Me ha sumergido por completo, perdiéndome entre sus páginas