Los Burke se han dedicado en cuerpo y, sobre todo, en alma, a hacer de Edimburgo un mausoleo de espíritus a los que recurrir para llevar a cabo sus trapicheos: encantar casas, poseer gente, instigar apariciones terroríficas... Todo lo que necesiten para hacer que los vivos les hagan favores y suelten dinero. Pero, una noche, las almas empiezan a desaparecer de la ciudad sin dejar rastro. Adamina, jefa actual de los Burke, tendrá que recurrir a Catriona, una joven doctoranda en parapsicología para que la ayude a esclarecer quién o qué se ha llevado a sus fantasmas. -- Ilustración de portada: Alba Navarro Francés (@kalisdice)
Comunicadora de profesión y escritora desde hace más de media vida, se adentró en la literatura a los 12 años experimentando con relatos cortos de fantasía, terror y ciencia ficción, y no tardó en dar el salto a la novela. Los temas más recurrentes en sus historias son la muerte, las brujas y los personajes antiheroicos, aunque tampoco le hace ningún feo a una buena historia de piratas o a un buen enemies to lovers.
Hasta el momento ha escrito multitud de relatos, algunos de ellos premiados y publicados en diversas antologías y, en general, sus historias se describen como originales y un poquito turbias, dos constantes en su estilo. «Manos de bruja» es su primera novela publicada.
Sheila Navalón, la autora, a través de esta novela de fantasía y fantasmas nos lleva a reflexionar sobre el vacío que dejan los seres queridos al morir. Al mismo tiempo que señala el valor de los recuerdos y el tiempo pasado con los que ya no están. La novela se centra en Adamina Burke, Ada, una joven que desciende de una familia de brujas y brujos, y que es capaz de controlar las almas de los muertos para que la obedezcan. Todo es <> hasta que un día desaparecen los fantasmas que forman parte de su familia. Además, Ada está obsesionada con recuperar las almas de sus progenitores y sus abuelos fallecidos en oscuras circunstancias, algo de lo que ella se culpa. Pues bien, esa culpabilidad que la autora manifiesta en su protagonista es similar a la que todos sentimos tras la pérdida de un ser querido. Y por ello, a menudo nos castigamos pensando que no hicimos demasiado mientras estaban vivos por cuidarlos. O añoramos haber pasado más tiempo con ellos para disfrutar de su compañía y de sus consejos. De igual manera que tenemos la creencia de que ellos nos protegen en determinadas ocasiones en las que hemos estado pasando un bache, sea del tipo que sea. Además, en otro tema relacionado con el anterior, la obra también refleja la creencia en la vida después de la muerte. Ya sea por la herencia cultural heredada, ya sea por la simple necesidad de pensar que podemos comunicarnos con ellos en algún momento después de su partida al otro mundo, esta creencia nos llena de esperanzas para afrontar el camino sin ellos con la perspectiva del encuentro, así como a afrontar su pérdida con menos tristeza. A todo esto, también ayudan los recuerdos de las vivencias compartidas con ellos. De algún modo, la autora intenta hacernos comprender que el dolor por la persona fallecida no va a desaparecer nunca, aunque con el tiempo y la aparición de otras personas ese dolor, y el vacío que lleva consigo, se va atenuando. Por otro lado, a pesar de no buscarlo, también nos señala que el amor aparece cuando menos te lo esperas. Y, además, es la mejor medicina para el alma ya que ayuda a pasar mejor el duelo. Para finalizar, también hay que decir que la novela es un bello homenaje a nuestros seres queridos que ya no están con nosotros. Y un recordatorio para afrontar la muerte como parte de la vida. En resumen, es una historia narrada desde una visión optimista, positivista y acogedora de la muerte y de la vida, que particularmente me ha llenado de gratos recuerdos y me ha parecido preciosa. Por estos motivos considero su lectura bastante recomendable.
Fantasía oscura ambientada en Edimburgo con brujas, parapsicología y misterios. Además hay representación queer. Está muy chulo para una tarde de lectura 🖤👻
Manos de Bruja se centra en Adamina, la jefa de la temida familia Burke, y en el misterio de por que todos sus fantasmas parecen haber desaparecido de la noche a la mañana. Para resolver este misterio, Adamina necesitará contar con la ayuda de Catriona, una joven doctoranda en parapsicología que esta deseando aprender más sobre estos fantasmas.
Es una novela cortita, pero muy entretenida. Me ha gustado mucho la relación entre Catriona y Adamina y el buen equipo que hacen y como se complementan la una a la otra. La ambientación de esta novela me ha encantado, y me parece la lectura ideal para la época de otoño/halloween. Las calles de Edimburgo tienen algo tan mágico que simplemente son el escenario perfecto para este tipo de historias.
Sin embargo, algo que no me ha gustado mucho, o que no he entendido bien, es el capítulo que aparece después del epílogo, que además es bastante largo. Se me ha hecho raro que después de cerrar la trama de la novela haya vuelto a abrirla y se haya quedado en un final algo ambiguo y abierto.
Manos de bruja es una novela de fantasía oscura, que parte de una atmósfera tétrica en Edimburgo con fantasmas y el negocio de los Burke, uno que ha persistido gracias a los favores que les hicieron en vida y cobraron en muerte, una familia con un pasado por descubrir. Sin embargo es una obra con mucho optimismo y Adamina Burke y Catriona Reeves me han conquistado juntas y por separado.
Una fantasía oscura con una premisa muy interesante sobre fantasmas y cómo una familia puede hacer uso de ellos en Edimburgo. Más allá del tema de fantasmas, nos encontramos con una historia que nos muestra el proceso de duelo y los efectos secundarios que este proceso puede tener al abrirse a nuevas personas y relaciones.
Me ha parecido muy interesante y divertida la relación entre Ada y Catriona, son adorables y el sentido del humor de Catriona muy particular.
Yo no he devorado esta novela, ha sido ella quien me ha devorado a mí. Qué preciosidad de pluma, Sheila consigue evocar justo la imagen que quiere sin describirla tal cual ocurre y eso es lo que más me gusta como lectora.
Por otro lado, la forma tan precisa y cuidada en la que se presenta Edimburgo... Literalmente parece un personaje más!!
También he de decir que estoy enamorada de absolutamente todos los Burke y de lo burkaniano. ¿Helen? Me empapelaría las paredes con su cara y haría todo lo que me pidiese. Y Adamina es una pedazo de protagonista. Encarna la frialdad de su familia, por eso sus momentos de vulnerabilidad son tan impactantes y honestos.
Soy de mantener los libros impolutos, sin subrayados ni post-its salvo los que leí para la universidad, pero voy a hacer una excepción y dejar mi manía atrás porque esta novela lo merece. Con eso lo digo todo.
Íntima, carismática y sentida incursión en el mundo de los muertos y de los vivos de la manera de los Burke, una familia peculiar a la que acudir si querías un buen precio por tu alma. Es una aventura llena de luz, oscuridad, grises, magia, reglas del más allá, duelo y un viaje cargado de intrigas fantásticamente llevadas a buen puerto en una obra de atmósferas que se sienten de manera hasta sensorial y dotan de una gran personalidad a toda una historia al servicio de personajes memorables como pueden ser Adamina o Catriona. La recomiendo muchísimo.
Los Burke se han dedicado en cuerpo y alma a hacer de Edimburgo un mausoleo de espíritus a los que recurrir para llevar a cabo sus trapicheos: encantar casas, poseer gente, instigar apariciones terroríficas... Lo que necesiten para hacer que los vivos les hagan favores y suelten dinero. Pero, una noche, las almas empiezan a desaparecer de la ciudad sin dejar rastro. Adamina, jefa actual de los Burke, tendrá que recurrir a Catriona, una doctoranda en parapsicología, para que la ayude a esclarecer quién o qué se ha llevado a sus fantasmas.
La pena que me da que cierren editoriales con auténticas joyas como estas… La ambientación de este libro es una fantasía, un Edimburgo oscuro y maravilloso repleto de fantasmas, historia familiar que se remonta a siglos atrás, unos personajes maravillosos… Tiene de todo, sobre todo teniendo en cuenta que es una novelette. La construcción del mundo es una pasada, la historia familiar de Adamina está trabajadísima y toda la parte sobrenatural está perfectamente atada, sin dar puntada sin hilo. Es un libro muy cortito, pero está repleto de giros argumentales que no te ves venir. El estilo de la autora es mágico: ha sabido escoger las palabras más adecuadas para transmitir ese aura tétrica que requiere la novela. La edición de hela es una pasada, y me da mucha lástima que editoriales que curran tanto sus libros acaben chapando. Espero que Manos de bruja encuentre otra casita pronto, porque de verdad que merece la pena.
Me ha gustado muchísimo. La trama me ha parecido muy original, tan tétrica pero tan elegante... me encantó Adamira como protagonista, super fuerte, sagaz y tan maravillosa 😍 Me ha faltado un poco más de tensión con las desapariciones fantasmales. De haberlo estirado un poco más, de haber hecho el misterio más intenso. Pero aunque se resuelve relativamente rápido, lo he disfrutado mil.
Hoy es el ultimo día para conseguir un ejemplar de este libro porque su editorial cierra. Lo recomiendo muchísimo!!
Un libro que ha llegado a mi vida en el momento perfecto. Me ha encantado conocer este Edimburgo paranormal de la mano de Adamina y Catriona, dos protagonistas geniales que se compenetran a la perfección. También me gustan mucho las reflexiones sobre la muerte, el duelo y la familia de esta historia. Por último quiero mencionar el gran trabajo de Ediciones Hela: el formato del libro, portada, los detalles del interior, el arbol genealógico... es una pasada.
¡Como me ha gustado esta historia de fantasmas con toques macabros! El rollo de la prota me ha atrapado desde el principio y la familia de la que proviene tiene mucho que descubrir. Además, el enclave en pleno Edimburgo es totalmente mágico.
El libro se te hace más corto de lo que es en realidad. Las páginas volaban en las manos cuando he podido sacar huecos para leer. Me gusta como narra la autora y como plasma las personalidades de las protas y de los mismísimos fantasmas.
Novela corta muy maja, me ha gustado el estilo y la trama y me ha sorprendido gratamente el... ¿post-epílogo, digamos? No esperaba que fueran por ahí los tiros, pero es un punto de vista que me ha gustado ver.
Cuando lo compre me esperaba otra cosa de este libro pero cuando lo he terminado me he alegrado de que no fuera la historia que tenía en mente. Es muy buen libro para ser tan cortito ☺️
3,5 pero redondeo para arriba porque se lo merece. Sabía que tenía que leerlo en cuanto vi la premisa.
Es una novela corta, que se disfruta mucho y cuya trama y ambientación lo hacen el libro perfecto para la spooky season. Me ha encantado conocer a la familia Burke, es imposible no encariñarte con ellos aunque sea en poco tiempo. La trama estaba muy bien construída y me ha gustado descubrir que viene con un relatillo extra al final muy interesante.
¿Qué nos vamos a encontrar? Una historia fácil de leer y adictiva que te hará viajar por las calles de Edimburgo repletas de fantasmas. Adamina, es la encargada del negocio de los Burke y cuando las almas empiezan a desaparecer se ve obligada a resolver el misterio. Lo que parece algo sencillo se envuelve con un aura oscura que hará que no quieras dejar de leer. Necesito destacar la ambientación, es absolutamente atrapante y maravillosa. Edimburgo es la ciudad por excelencia para historias de fantasmas pero como Sheila ha conseguido hilar ciertas leyendas con su historia…me encantó aunque el apellido de la prota ya me dio alguna pista.
Mi opinión: Los personajes son muy variados gracias a los fantasmas que ayudan a nuestra protagonista, hacen que haya escenas graciosas por el medio lo cual crea una situación como de “normalidad” a pesar de ser fantasmas. Adamina es un personaje que te da curiosidad, sabes que detrás de su frialdad hay algo más y eso, a mí, me atrapó. Por otro lado tenemos a nuestra Catriona, una joven doctoranda en parapsicología que en parte nos representa a muchos. El shock al descubrir la verdad mezclado con su curiosidad de saber cómo funciona realmente el mundo hacen que sea un personaje muy tierno y especial.
¿Lo recomiendo? Sí, me ha gustado muchísimo. Ha sido como recorrer de nuevo las calles de Edimburgo pero siendo testigo de una de sus leyendas de fantasmas. No hay escenas de terror como tal pero la ambientación es oscura y tiene un toque turbio que me ha flipado.