Encontré una copia de este libro en español en un mercadillo de la Felguera por 3€ y no dudé en comprarlo (soy fan de Asimov, aunque de él he leído mucha más ciencia ficción que ciencia o historia). Es una edición de RBA Editores que parece ser se distribuyó con la revista Muy Interesante o como parte de alguna de sus colecciones de libros. La edición en español es de 1993 si bien el libro original es una cuarta revisión de 1984 (siendo las previas de 1960, 1965 y 1974). Como bien indica Asimov, en cada una de ellas fue actualizando el libro con los nuevos descubrimientos en ciencia y tecnología, que a la velocidad a la que se fue desarrollando en el siglo XX no fueron pocos.
Vaya de antemano que evidentemente en algunos aspectos el libro está algo anticuado en el sentido de que se han hecho muchísimos más descubrimientos y desarrollos en prácticamente todos los temas que toca. Sin embargo, eso no quita que la mayoría de cosas que contiene no sean ciertas. De hecho, gran parte del contenido de ciencia viene acompañado de su desarrollo histórico por lo que resulta altamente interesante. Además, otro aspecto sumamente interesante es la percepción del autor de temas de actualidad, como cambio climático, energía nuclear (cómo no, fue escrito en plena guerra fría y del desarrollo global de las armas nucleares), combustibles fósiles y toca muy superficialmente las energías renobables. Merece la pena detenerse un poco a comentar estos temas.
Como la versión revisada es la traducida de la versión de 1984 no se si incluyó algunos comentarios con anterioridad, pero ya en ese año se advertía de las graves consecuencias del cambio climático por efecto invernadero (osea, calentamiento global). De hecho, Asimov menciona que ya hacía años que se sabía, y en concreto multinacionales de los combustibles fósiles que llevaron a cabo estudios científicos en este tema creo recordar que en los años 1960. Si bien esto se sabe ahora porque actualmente estamos empezando a sufrir las consecuencias del cambio climático, es algo que no estaba presenta en la vida pública en los 80 ni 90 del siglo XX. Sin embargo, los científicos ya eran plenamente conscientes de los riesgos y posibles consecuencias y como es sabido, las sociedades no tomaron ninguna medida.
A raíz de eso, y de que como él mismo menciona, los combustibles fósiles son limitados en un mundo finito (¿hola, economistas?) plantea la necesidad de una transición energética a energías renovables. Sin embargo, como por aquella época a penas estaban desarrolladas tal y como las conocemos ahora (la hidroeléctrica sí, pero tiene pocas posibilidades de expansión), comenta que se podría hacer una transición considerando la energía nuclear de fisión como transición intermedia mientras se desarrollan las renovables, aunque también comenta todos los problemas de la nuclear, como desechos y posibles castrofes en la central. Cabe recordar que a fecha de 1984 a nivel civil solo hubo la catástrofe de Three Mile Island en EEUU, por lo que las catástrofes de Chernobyl (en vida de Asimov, en 1986) y de Fukishima (2011, Asimov murió en 1992) no vienen recogidas, pero si la de Three Mile Island.
Finalmente, comenta también sobre el uso de la fusión nuclear como medio de generar energía. La fusión siempre ha sido una especie de grial que está a 25-50 años vista de ser comercialmente viable, e incluso en el libro Asimov comenta que ya se llevaba al menos una generación (¿20-33 años?) trabajando en ello. Casi 40 años después aún no hay visos de que esté cerca.
En cuanto a la lectura, como en todos sus libros Asimov usa un estilo sencillo y directo para contar todo. A pesar de que el libro es muy largo (más de 660 páginas), no se hace largo. Al tratar tantos temas de la ciencia puede que haya algunos que no interesen tanto al lector, pero en general es un libro muy ameno.
La edición en español no está carente de fallos en la traducción. A parte de las típicas perdonables faltas gramaticales que a veces se cuelan, hay otras mucho más importantes. Una de las graves es confundir "casualidad" con "causalidad". Solo ocurre una vez, por lo que quizás fue un fallo sin querer. Sin embargo, como ocurre muchísimas veces, "trillion" y "quatrillion" se traducen erroneamente por trillón y cuatrillón al español, lo cual es un fallo muy grande. En inglés americano, "trillion" corresponde al billón español, mientras que "quatrillion" son mil billones. Esto además puede resultar más confuso por dos motivos: 1) el americano "billion" es mil millones en español, y esto parece que en el libro se traduce bien, ya que se usa "mil millones" muchas veces en el libro traducido. 2) En el Reino Unido (UK) de la época (años 80 y anteriores), se usaba el sistema español, es decir, mil millones, billones, mil billones, trillones, etc. tal cual lo usamos nosotros. Sin embargo, con el paso de los años, en UK se pasó a usar el sistema americano. Aunque esto ya lo sabía, me llamó la antención cuando vi un documental sobre la vida de David Attenborough en Nexflix, con metraje de sus documentables en los 50, 60, 70, etc. del siglo XX. En un extracto de un documental de los años 70 se refiere a la población de la Tierra en los "thousands of millions" (osea, miles de millones, traducción literal correcta), mientras que hoy en día usa la palabra "billions".
Todo esto es importante tenerlo en cuenta por lo siguiente. Un millon es 1 000 000 (10^6, o diez elevado a seis), mientras que mil millones son 1 000 000 000 (10^9 o diez elevado a nueve), un billón 1 000 000 000 000 (10^12), mil billones sería 10^15, un trillón 10^18, mil trillones 10^21 y un cuatrillón 10^24. Todo esto tal y como se usan los números en España. Cuando el libro habla de un trillón, viene del inglés "trillion" que sería nuestro billón (10^12). Sin embargo, al usar trillón en español da a entender que es 10^18, lo cual es una diferencia de seis órdenes de magnitud. Para ver lo importante de este fallo, imagínese que usted gana la lotería y le dan 1 euro en lugar de 1 millón de euros. Esa es la diferencia. (O al revés, el premio real es 1 euro pero por error le dan 1 millón de euros, para su alegría. En ambos casos la diferencia es de seis órdenes de magnitud, es decir, un factor de un millón.) Por desgracia, muchos traductores de ciencia no saben esta diferencia entre los billions, trillions, etc americanos y comenten errores importantes en las traducciones incluso hoy en día.
Sin embargo, y a pesar de estos fallitos en la edición en español, es un libro muy recomendable. 5/5.