Óscar Castro vivió una infancia dura, atravesada por la pobreza y el abandono del padre, y durante su corta vida conoció la precariedad familiar y personal. Esta novela, en sus dos secciones, presenta dos despertares de Roberto Lagos, un niño rancagüino de diez añ el sexual en el espacio de un prostíbulo, y el intelectual, en la biblioteca y luego en el colegio. Es entonces por definición una novela de formació el argumento se centra en el crecimiento de un personaje a partir de sus experiencias, todo con un lenguaje poético y sutil, una novela memorable.
Escritor y poeta chileno. Su obra literaria abarcó tanto el género lírico —con un lenguaje transparente, humano y melancólico, con una métrica perfecta— como el género narrativo, mucho más realista y cercana al criollismo.
Me pasa que cuando leo literatura chilena clásica me pregunto en qué punto se dejó de escribir simple, directo, que la historia parezca real y sin afán de la victimización o el alegato en el trauma. Castro pone un paneo a su infancia que ahora se ve cruel y ruda, pero que que él la vive a concho, con la agilidad y chispeza que pide la vida rural o de pueblo pequeño pegado a la línea del tren, el ambiente de un prostíbulo y la carencia de cosas que se aguanta con pocas chauchas y pillerías de niño listo. Una novela en que los personajes populares todavía se reconocen, profundamente chilenos y con el conflicto propio de estar a medio filo del campo y la ciudad, siendo todos parte de un puente entre la pobreza y el surgir, entre la escolaridad y comodidades que ellos no tuvieron, pero sus hijos sí. Esta novela es un prisma a un Chile viejo y rural que por más que se quiera ocultar con el progreso y las urbes todavía existe y ve si se busca con cuidado
La novela narra la historia de un niño chileno de principios del siglo XX, el cual se mueve en un ambiente muy marginal y donde la violencia y la agresividad son algo cotidiano. Sin embargo, la narración de Oscar Castro es estupenda, relatando una historia con muchos hechos tristes con palabras que más que sordidez irradian belleza y poesía. El medio es ingrato pero el alma de este niño es noble, me ha encantado.
Estoy hecho con la pasta de los hombres, es decir, con el barro más deleznable y sin brillo. Quién haya comprendido esto, sentirá lo que yo siento ahora.
Una historia sobre aquellos que nacieron sin nada, y la vida se encargó de enseñarles todo. La prosa de Óscar Castro es simplemente bellísima, narrando toda la miseria humana del Chile del siglo XX con una mezcla entre el desapego, donde te sientes mero expectador de los hechos, y los sentimientos, donde las vivencias del protagonistas son tuyas para compartir. Es esta la clase de libros que te hacen pensar en la injusticia de nacer dónde lo hiciste y que significa ser pobre en un mundo frío y hostil.
Los pobres creen en el destino o en Dios porque son las únicas potencias capaces de ayudarlos en los momentos supremos. Cuando todas las esperanzas están muertas y los corazones parecen haberse endurecido para siempre, asoma el rostro de lo imprevisto, y pueden vivirse todavía unos días más, unos días que son como una tregua entre dos batallas.
Una lectura hermosa, que nos muestra una realidad muy cruel pero esperanzadora de la pobreza. Me divertí, me emocioné y disgusté con las aventuras y desventuras de este niño. Muy buena narración...
Comencé a pensar demasiado pronto, porque el espectáculo de la vida no es nunca vano para quien no ha matado su corazón
Una triste y bella novela que pertenece al movimiento realista. La Vida Simplemente podría considerarse una obra clásica si no adoleciera de ciertas faltas que merman su calidad literaria. (Hacia el final, por ejemplo, ocurre un Deus Ex Machina cuya inserción me pareció superflua, una desprolijidad por parte del autor.
El protagonista, Roberto Lagos, es un niño sumamente talentoso cuyo potencial se ve truncado por haber nacido en un ambiente precario. A pesar de todo, logra autoeducarse, lo que se evidencia por su amplo vocabulario e impecable gramática.
La Vida Simplemente es, como ya se habrán imaginado, una bildungsroman que, quizá, está un poco por encima de la media en terminos de construcción narrativa y lenguaje. Su valor histórico no se niega. Pinta un retrato fiel de lo que habría sido nacer en la pobreza en el Chile de principios del siglo veinte.
Creo que esta novela es lectura obligatoria en los liceos chilenos, y ya veo por qué. La Vida Simplemente inculca en el lector sentimientos estoicos ante las adversidades de una existencia llena de penurias.
Escrita por el chileno Óscar Casto y publicada en 1951, La vida simplemente es una novela realista compuesta en dos partes que narra la infancia de Roberto, niño marcado por la experiencia de crecer en un barrio empobrecido y violento, a la vez que pertenece a una familia de escasos recursos. Narrada desde un Roberto adulto que recuerda su infancia, la novela transita entre los comentarios que realiza a las características de su barrio, los personajes infantiles y adultos que le rodearon de niño y la experiencia de cambio que le otorgó una audaz visita a la biblioteca de su ciudad.
Entre la inocencia de la infancia y el apoyo mancomunado de los vecinos, las escenas crueles y de riesgo que rodean a Roberto, y la vida del niño que crece contenida en una familia de esfuerzo, La vida simplemente retrata las ambivalencias de una existencia cruzada de factores resilientes y de riesgos que puede decantar entre un y mil caminos entre el tránsito que se da desde la infancia y la adolescencia a la posterior adultez.
Interesante muestra del realismo literario chileno. Me pareció mejor lograda la primera parte mas que la segunda, esta última acusando algunos pasajes poco creíbles y forzados si se compara con lo narrado en la primera sección del libro.
Este debe ser uno de los libros más hermosos que he tenido la oportunidad de leer.
La paradoja de esta obra es que teniendo como base una historia tremendamente sórdida, tiene una belleza que emociona profundamente.
Este es precisamente el mérito que tiene la genialidad de la escritura de Oscar Castro, que logra transformar lo más decadente en algo absolutamente grandioso.
No me gustó nada, lo único que destaco es que muestre la realidad de las personas que no tienen suficiente dinero y tienen que sacrificarse para sobrevivir. Pero de que es un libro muy lento de leer, lo es.
Este libro lo leí hace bastante tiempo y ahora lo recordé. Este libro es tan hermoso, me dejo muchas enseñanzas. Oscar Castro me mostró la vida de un niño con una vida muy diferente a la mía, me mostró otra perspectiva de la vida y me encanto :)
Una breve novela autobiográfica de Óscar Castro. Publicada en 1951, narra la vida de un niño que creció en un barrio pobre de una ciudad innominada, probablemente Rancagua, ciudad de donde proviene el autor.
Está contada como recuerdos del hombre adulto y comienza con el recuento de la vida de Roberto, de alrededor de 10 años, y su crudo contacto con el prostíbulo del barrio, donde conoce la complejidad de los seres humanos y la crueldad de la sociedad más vulnerable en una época en que la pobreza era feroz e implacable.
Roberto vive con su madre y sus hermanos. El padre aparece solo en una escena y es, en general, una figura ausente en sus vidas.
En la segunda parte, Roberto ya es un adolescente y por azares del destino llega a estudiar a una escuela de los hermanos maristas para personas de recursos donde destaca por sobre todos los demás por su inteligencia y capacidad.
El punto de inflexión entre su vida como niño de la calle, que nunca pisó una escuela, y su ingreso al instituto queda bellamente ilustrado en el día en que Roberto decide entrar a la biblioteca de su ciudad a pedir un libro. Puede que sea el pasaje más bello de toda la narración.
En lo formal, la novela es una bildungsroman o novela de formación y describe fielmente la vida de las clases populares de mediados del siglo XX en la zona central de nuestro país.
"Comencé a pensar demasiado pronto, porque el espectáculo de la vida no es nunca vano para quien no ha matado su corazón".
"-Tendrás un libro. Yo respondo por ti. /Si hubiéramos estado solos, creo que lo hubiera abrazado. Pero me quedé allí, estático, deslumbrado, con el corazón encendido de felicidad gratitud".
"Supe más adelante que este caballero tan amable, sonriente y cordial era un escritor, un hombre que hacía libros como aquellos yo iba retirando de la biblioteca con una voracidad angustiosa. Llegamos a ser amigos, y su llaneza natural me hizo olvidar por mucho tiempo a mis camaradas del suburbio".
Relectura luego de 15 años. Es un libro muy duro que muestra la realidad de las personas que vivían en Chile en los 50, toca temas muy complejos de una forma muy cruda ya que la perspectiva es la de un niño pequeño.
Este libro es una joya. Lo leí en el colegio y es de los únicos libros que recuerdo de esa época (junto a Papelucho historiador). Me dejo un buen recuerdo y en esta relectura lo volví a comprobar. Su prosa es tan poética al describir cosas duras y crueles de la vida del personaje junto a las distintas personas que lo rodean, que embellece la fealdad de los hechos. Aunque la segunda parte me pareció más descriptiva y menos poética, lo puedo dejar pasar porque se hace mínimo en comparación a la obra total. Me encanto. Aunque debo decir, justicia para Berta, necesito un final feliz para ella.
sea autobiográfico o no, cómo se pregunta la crítica, óscar castro muestra la vida rancagüina de la forma más cotidiana posible. me gusta su comprensión y amor por los personajes femeninos, desde la vieja linda hasta la mariángela y en particular amé la reflexión que ocurre sobre la vida de las prostitutas y las carencias que sufren. amado también el relato de lucinda, joven abusada en un potrero a la salida del trabajo y cómo desde la mirada de un niño se observa la vida de las mujeres que son madres en situaciones de precariedad y vulnerabilidad.
Castro transporta a un lugar que solemos evitar en nuestros pensamientos y que, a pesar de ser parte importante de la historia de Chile, se rechaza: la pobreza.
Como se enmarca en una época antigua también sirve para comparar la sociedad chilena actual con la de la historia, y de paso conmoverse con las andanzas de Roberto. Muy bueno.
Otra realidad cruda que me impactó cuando lo leí. Hace años de eso, así que le daría una relectura para ver que me parecería ahora de "adulta". Aún así, recuerdo muchas escenas, descripciones y colores que me hacían disfrutarlo.
Una historia simplemente pura y cruel. El relato de Roberto sobre su vida es simplemente triste, a veces, cuando leia el libro solo queria dejarlo y ponerme a pensar que haria yo en su lugar. un 6,1 bien merecido en la prueba de Lenguaje n_n
Unlibro que narra algunos años en la ida d un niño chileno que vive en los suburbios. La vida en un barrio pobre, la primera experiencia sexual, el deseo los amigos, las esperanzas. Luego el colegio.
Esta es una novela de crecimiento ambientada a inicios del siglo XX en un barrio marginal de una ciudad del interior de Chile en donde la clase obrera vive inmersa en la pobreza, precariedad, los vicios y la delincuencia.
Roberto es un niño que crece bajo este contexto que lo hará descubrir la vida de manera distinta. Con una familia marcada por la pobreza y la ausencia paterna, Roberto encontrará a sus referentes masculinos en el matón elegante del barrio y el hermano mayor que se dedica a beberse lo trabajado, y a su primera ilusión amorosa en una prostituta.
Él solo conoce lo que está a su alrededor y a pesar de su inteligencia, sus aspiraciones iniciales son ser como sus referentes. Sin embargo, a Roberto le depararán mejores cosas cuando su curiosidad lo lleve a conocer más. Su ingreso tardío a la escuela será la puerta que le permitirá conocer que el mundo es más que eso.
Sin embargo, pronto se dará cuenta de que existen clases sociales y que él pertenece a los pobres, a los que tienen que agachar la cabeza y sentir vergüenza. Esta dicotomía social hará que se desilusione en diferentes ámbitos, pero su madre nunca perderá la esperanza de romper con este círculo de pobreza, sabe que el trabajo y la educación son el camino para ello y que saliendo de ese lugar su familia tendrá un mejor porvenir.
¡Qué bonita novela! Me gusta que el autor narre el contexto sin regodearse en la miseria ni hacer escarnio de ella. Se siente una narración muy honesta e inocente. Sé que no es muy conocida fuera de Chile y no recuerdo de dónde saqué la recomendación pero me alegra haberla leído.
Está bien escrito, fácil de leer, los personajes son encantadores y los diálogos, naturales y muy cercanos al hablar de la gente de la época. Lo más entretenido a mi gusto es el recopilar de anécdotas de la primera mitad del libro, capítulos casi autoconclusivos y fáciles de leer, con algunas escenas conmovedoras y otras simplemente divertidas. La segunda mitad el asunto cambia. Toma fuerza el discurso moral a favor de la literatura en términos de "los libros me hicieron mejor que mis tiempos y mi gente" que resulta hasta vergonzoso a ratos, y que se mantiene como un pero que hay que soportar para seguir leyendo. En cualquier caso es un buen libro, uno que vale la pena conocer, mejor que cualquier novela chilena moderna que haya caído en mis manos.
Oscar Castro refleja a través de un niño llamado Roberto Lagos su propia historia... una historia que pinta con matices de realidad cómo era la vida de un pueblo minero chileno a principios del siglo XX. Roberto sobrevive en la pobreza, sometido al hambre y a la eterna ausencia de una figura paterna. Pasa sus días correteando con sus amigos de juerga entre la violencia y la promiscuidad. El despertar sexual entre las piernas de una mujer de la mala vida y las miradas de desprecio de aquellos que poseen más que él, forjan su carácter. Pero un día, Roberto descubre en la lectura, una vía de escape a tanta miseria. En los libros, se sumerge en aventuras épicas y sueña meterse en la piel de sus protagonistas. Una obra exquisita del mejor costumbrismo chileno que me llegó al corazón.
"Los pobres creen en el destino o en Dios porque son las únicas potencias capaces de ayudarlos en los momentos supremos. Cuando todas las esperanzas están muertas y los corazones parecen haberse endurecido para siempre, asoma el resto de lo imprevisto y pueden vivirse todavía unos días más, unos días que son como una tregua entre dos batallas".
Que buena frase, me encanto este libro, siempre me hice la idea de que todo se iba a tratar de Roberto dentro de un prostíbulo, pero no fue así. Tal y como la frase que escribí mas arriba. Tiene altos y bajos junto con su familia pero siempre con la esperanza de sobrevivir.