A comic book writer and erstwhile artist. He has won critical acclaim (including five Eisner Awards) and is one of the most successful writers working in mainstream comics. For over eight years Bendis’s books have consistently sat in the top five best sellers on the nationwide comic and graphic novel sales charts.
Though he started as a writer and artist of independent noir fiction series, he shot to stardom as a writer of Marvel Comics' superhero books, particularly Ultimate Spider-Man.
Bendis first entered the comic world with the "Jinx" line of crime comics in 1995. This line has spawned the graphic novels Goldfish, Fire, Jinx, Torso (with Marc Andreyko), and Total Sell Out. Bendis is writing the film version of Jinx for Universal Pictures with Oscar-winner Charlize Theron attached to star and produce.
Bendis’s other projects include the Harvey, Eisner, and Eagle Award-nominated Powers (with Michael Avon Oeming) originally from Image Comics, now published by Marvel's new creator-owned imprint Icon Comics, and the Hollywood tell-all Fortune and Glory from Oni Press, both of which received an "A" from Entertainment Weekly.
Bendis is one of the premiere architects of Marvel's "Ultimate" line: comics specifically created for the new generation of comic readers. He has written every issue of Ultimate Spider-Man since its best-selling launch, and has also written for Ultimate Fantastic Four and Ultimate X-Men, as well as every issue of Ultimate Marvel Team-Up, Ultimate Origin and Ultimate Six.
Brian is currently helming a renaissance for Marvel’s AVENGERS franchise by writing both New Avengers and Mighty Avengers along with the successful ‘event’ projects House Of M, Secret War, and this summer’s Secret Invasion.
He has also previously done work on Daredevil, Alias, and The Pulse.
Es curioso que para que Los Vengadores cobrasen esa relevancia ante el público que parecieron perder en los últimos años del S. XX, se necesitase justamente hacer un borrón y cuenta nueva bastante literal. Brian Michael Bendis comenzó a gestar con Vengadores: Desunidos, un rumbo editorial que no solo incidiría en esta formación. Llegando a eventos como la Civil War, el Universo Marvel entraría en un nuevo siglo de historias que miraban bastante la realidad socio política de los Estados Unidos ya marcados por el atentado del 11-S.
En todo este maremágnum de crudas situaciones, el autor acudía a Wanda Maximoff, un nexo de unión de dos grandes formaciones de héroes de Marvel como son los Vengadores y los X-Men. Por no hablar que su pasado la enlaza directamente con el megalómano especista Magneto. De cuyas filas de la Hermandad de Mutantes Diabólicos pertenecía tanto ella como su hermano mucho antes de conocer los lazos paternos con el Amo del Magnetismo. Y la vida de la Bruja Escarlata no sería un lecho de rosas tras superar su pasado villanesco. Como Vengadora, podría conocer las mejores amistades e incluso amores como el impensable romance con el sintezoide Visión. Que el destino haría que esta felicidad se tornase totalmente amarga llegando a un punto crítico con una mefistotélica intriga cuando Wanda y Visión fueron padres de unos gemelos... que pronto fueron arrebatados a la desconsolada madre. Quien necesitó de una "lobotomía" como solo los superhéroes saben hacer... Pero esos recuerdos regresan a Wanda. Y lo último que hay que saber de la Bruja Escarlata, es que sus poderes enlazan con fuerzas que pueden moldear la misma Realidad... Esto hace que sus crisis nerviosas pasen de acabar con las vidas de algunos de sus más queridos amigos hasta poder poner en jaque toda la creación... En este punto, surge la saga de "House of M". Donde la Realidad se deforma para hacer surgir un mundo donde los mutantes se han posicionado como el pueblo dominante por encima de los Homo Sapiens. Con Magneto como máximo regente y sus familiares directos como familia Real... El Sueño de Magnus... ¿Wanda es la responsable o solo se ha visto manipulada por sus familiares más cercanos?
House of M, supuso un interesante ejercicio argumental por el cual Brian Michael Bendis abordaba una de esas "realidades paralelas" tan recurridas por La Casa de las Ideas. Pero normalmente, en sagas independientes de la cronología base del 616. Con esta Dinastía de M, el autor logró implicar a todas las partes del Universo Marvel. Jugando a su favor que los Vengadores y los dirigentes de la Patrulla-X debían de tomar una decisión final para lidiar con la creciente amenaza de la Wanda cada vez más sumida en la crisis nerviosa y la locura. Desde luego, a nivel editorial estos eventos llevan a generar tie-ins ya sea con números de cabeceras establecidas que deben de atender a la trama general (dirigiendo a los lectores al evento base) o generar nuevos números para poder abarcar todas las perspectivas posibles. Así es como contamos con este Ómnibus que busca recopilar bastante de lo que derivó en su día House of M. Pues, como vemos en la saga troncal, en esta situación, gran parte de los héroes pierden sus capacidades sobrehumanas y se ven o bien atendiendo a sus cargos previos a la obtención de sus poderes (Stephen Strange sigue siendo solo un médico) o conformar una Resistencia liderada por Luke Cage (o de formas más ilegales como Shang-Chi). Logan (quien será la pieza clave al ser consciente del cambio de realidad del mundo de la noche a la mañana), resulta que lidera una SHIELD que está encargada de detener toda insurgencia en nombre de Magnus. Y Peter Parker, además de descubrir que ha conformado una familia con Gwen Stacey y un tío Ben que nunca murió, resulta que es una superestrella en su faceta de trepamuros. El mayor héroe... ¿mutante?... Con Spiderman, tendremos la historia anexa que parecen sentir más relevante. Desarrollándose en varios números que llevarán como leitmotiv el cómo el "secreto" de su naturaleza no muti acabará por convertir su vida de ensueño en un infierno... Si bien en la saga troncal, todos estos detalles de las biografias "adaptadas" de los personajes suenan interesantes. En estas historias spin-offs se descubren menos fascinantes. Ya sea tanto por el menor "despliegue" gráfico en comparación de los números del evento troncal. Como lo poco que realmente aportan a un interés de esta nueva iteración del Universo Marvel. Ni en el caso de los que realmente deberían influir en la perspectiva general de un mundo donde una Dinastía de Magneto colinda claramente con un montón de intereses geopolíticos como puede ser la Latveria de Victor Von Muerte o Wakanda. Si bien es más fácil pensar hoy día con autores como Jonathan Hickman habiendo regalado interesantes e inteligentes sagas que reformulan o por lo menos abordan de verdad las propuestas de sus historias, que un planteamiento como House of M, ofrece de forma orgánica increíbles posibilidades. Sí que puede que la Marvel "dosmilera", aún tenía una perspectiva "terrenal" más modesta. Además de un plan de sagas hacia la arrolladora Civil War y Secret Invasion, que sí que afianzarían un horizonte más provechoso.
En conjunto, este Omnibus de House of M sí que me parece difícil de recomendar incluso a completistas que adoren esta saga.
Como Goodreads no permite "requetereseñar" la misma edición (que es la que he leído las tres veces) pongo aquí mis impresiones de la segunda relectura. Fue provocada por (¿quién sino?) Íñigo Rodríguez, que a ratos ejerce de podcaster, youtuber y sabio tebeístico extraordinaire en Sala de Peligro o Atalaya del Friki, quien suele disparar contra el bueno de Brian Michael Bendis por su falta de caracterización, su escaso respeto por la continuidad y sus apaños narrativos de última hora.
El grueso de sus críticas me parece muy bueno, lleno de fundamentos y argumentos atendibles, pero no estoy de acuerdo en las caracterizaciones. Bendis es, creo, perfecto para los treintañeros puesto que a diferencia de Millar, idóneo para adolescentes, tiene un sentido bastante grato de la compasión, propia y ajena, y sus historias giran alrededor de las movidas en las que están sus personajes, superheroicos de condición pero en todo lo demás seres humanos que son una madeja de enredo, chapucilla, apaño, brío ocasional, bondades que a veces devienen inteligencia.
En este sentido, Dinastía de M va de si te puedes deshacer de alguien y la ironía fundacional, escasamente comentada, es si a lo mejor ese alguien se deshace de ti. En un plano literal, es Charles Xavier quien reúne a todos los héroes del universo Marvel a debatir si pueden ejecutar a la ultrapoderosa bruja, Wanda Maximoff. Pero alguien se adelanta y todo cambia unas páginas más tarde. Logan se da cuenta y empieza a interrogarse por ello. Lo más normal es buscar al padre de ella, Erik Magnus, cuya Dinastía de repente reina en el universo Marvel.
En un plano simbólico tiene unos sentimientos bastante más interesantes de lo que se le admite. A Bendis se le dan tan bien estos personajes (¿alguien ha escrito tan bien a Sam Wilson o Luke Cage o esos diálogos inacabables?), pero creo que la parte que más extraña me parece otra, pese a que Bendis sea un maestro del whowhwohwho-they're-cookin' y no sepa resolverlo como gusta a los lectores de tebeos de SH (con tollinas bellamente coreografiadas, toneladas de lore y algo de épica).
La parte más extraña es quien decide cómo sobrellevar la angustia, la pena y la desolación. El gesto final de Wanda Maximoff en el final de la historia es, en ese sentido, una interrupción prodigiosa: pues no más mutantes. Es un deus ex machina o una triquiñuela, que será desvelada, o deshecha, porque esto es el universo Marvel, pero es un gesto de ira, protectora, defensiva y brutal, que me parece perfecto para cerrar esta historia.
¿Si no dejamos a alguien a solas con sus fantasmas seremos condenados?