«Fue en 1996 cuando el exagente de la Central Nacional de Informaciones, Carlos Herrera Jiménez, grabó su primer audiolibro en prisión. Su voz se guarda en decenas de casetes que hizo llegar a la Biblioteca Central para Ciegos, condenada a perpetuidad por sus crímenes». * Alguien camina en la niebla, deambula entre lápidas y nichos recién cavados. Es un hombre de rostro endurecido y expresión marcial. La oscuridad es casi total, a lo lejos se escucha un salmo apócrifo. De pronto, una sombra aparece desde el interior de una tumba y le pregunta: ¿Quién es usted: hombre o demonio? Es un muerto. Mario Bravo, el Mauro y el Bocaccio son algunas de las identidades operativas que asumió el mayor en retiro Carlos Herrera Jiménez, autor material del homicidio del líder sindical Tucapel Jiménez y del carpintero Juan Alegría. A cincuenta años del golpe de Estado en Chile, Matías Celedón, en un ejercicio inédito de montaje, enfrenta al asesino a una voz que parece brotar desde el interior de su conciencia. Un viaje ficticio, una noche infernal construida con los fragmentos de cinco audiolibros leídos por Herrera Jiménez desde su celda en el Penal de Punta Peuco, donde cumple condena perpetua. «Autor material » es una novela estremecedora, que también es artefacto y ensayo, texto y sonido. Una obra brutal, un gesto de genialidad única, acaso una confesión forzada de uno de los crímenes más siniestros de la dictadura.
La cantidad de estrellas es inversamente proporcional a las sensaciones que deja este libro. Un artefacto que se puede experimentar desde varios ángulos, se puede leer y re leer y, probablemente, cada lectura sea diferente.
Siempre agradezco el ejercicio de memoria y encuentro interesante el concepto realizado con los audios. Lamentablemente se me hizo innecesariamente difícil la lectura en todo lo que es Frases Grabadas.
Todo el capítulo de Retrato hablado se agradece demasiado. Un dolor que jamás se debe olvidar.
lo había dejao botadito, pero este libro-artefacto-montaje (lo que sea, pero muchas gracias) es brillante, escalofriante, complejo. me gusta hartazo los temas que instala sobre la voz, las intenciones, sobre el narrar y quien narra, me gusta que instale esto a partir del montaje de horas y horas de grabaciones. un libro q hay q releer, definitivamente.
"el lector es un autor consciente incapaz de objetar conciencia"
🤯 Entre la genialidad y la locura me parece este libro! Me llegó a dar escalofríos al escuchar los audios, pero el efecto de complementar la escucha con la lectura le da una mejor dimensión al trabajo del autor. Hay dimensiones de esta obra que siento escapan de la simple lectura de un texto literario y me hicieron reflexionar en distintas direcciones: - me pareció fascinante el trabajo de la segunda parte de leer los libros grabados y desde ahí seleccionar las frases y luego montar los audios para transmitir el mensaje que intenciona el autor. - no pude evitar pensar en que esos ‘audiolibros’ contienen la voz de esta persona (audios que están a disposición de personas sin visión) y que alguien podría identificar el horror vivido tratando de escuchar un libro por distracción…
Este libro funciona como una herramienta artística novedosa para abordar y trabajar la memoria. Entre el artefacto sonoro, la novela, el ensayo y el texto casi periodístico del final, lo convierten en una obra muy bien acabada. Admiro y valoro profundamente el trabajo del autor, creo que es un ejercicio notable. El leerlo acompañado del audio fue una experiencia un poco perturbadora, se me revolviera la guata a veces. Ojalá puedan leerlo.
El procedimiento de escritura es re interesante, al menos como premisa, pero el autor lo resuelve de manera un tanto pretenciosa. La segunda parte, por otro lado, precisamente aquella armada con los fragmentos de audiolibros grabados por el general, me pareció un tanto descoyuntada respecto al resto del libro, a ratos incluso ininteligible.
literatura intermedial wuuuu. pese a que por obvias razones las grabaciones no tienen el mejor audio y a veces cuesta entender que decía Carlos acompañarlo con la lectura es muy grato y a la vez hace que todo lo narrado se vuelva el doble de crudo al escuchar los sonidos de fondo. me gustó harto