¿Crees que tienes mala suerte? Todos lo hemos pensado alguna vez, pero en realidad son muy pocas las ocasiones en las que toda tu vida se puede venir abajo en cuestión de horas. LYNX es la historia de un trágico cúmulo de circunstancias y casualidades que llevarán a Andrés Hurtado, un honrado profesor de idiomas, a una situación completamente insostenible. A medida que el cerco policial se va estrechando sobre él, seremos testigos de la degradación moral que rodea todo el caso, y no podremos dejar de plantearnos la fragilidad de nuestra propia existencia ante el siniestro poder de lo casual.
Ignacio Rodríguez Thiery nació en Badajoz (España) en 1975. Licenciado en Filología Inglesa por la Universidad Autónoma de Madrid. Trabaja actualmente de profesor en un instituto de secundaria en Madrid, ciudad donde reside con su mujer y su hijo. Ha publicado hasta ahora la novela Lynx (2012) y se encuentra trabajando en lo que será su segunda novela.
Una enorme y grata sorpresa el libro de Ignacio Rodriguez Thiery. Un relato conciso, un mecanismo de precisión milimétrica que me recuerda a la oscarizada película Crash. En esta novela los destinos de sus personajes se van trazando y entrecruzando inexorablemente, ante una creciente curiosidad del lector por conocer el desenlace, y una inevitable sensación de impotencia y desasosiego, pues lo que le ocurre a los protagonistas podría sucederle a cualquiera sin que podamos evitarlo. Entre las mayores virtudes que le encuentro a este libro están su lenguaje sencillo y directo, y unos personajes cercanos y creíbles, todo ello alejado de la artificialidad y el engolamiento que tan habituales son en demasiados escritores de hoy día. Ojalá este estilo se imponga y podamos ver pronto nuevas creaciones de su autor.
Supongo que cuando el autor quiso buscar un buen título se encontró con que el de "Una serie de catastróficas desdichas" ya estaba pillado. Porque Lynx es esto: una serie de infortunios en los que nada sale bien, tan exagerado que piensas esto no podría pasar pero... al final lo piensas bien y te descubres recordando todas las veces en que un incidente aislado se acaba complicando hasta el infinito. La trama está bien medida, avanza a buen ritmo y no decae en ningún momento. El lenguaje, sin ser rebuscado, tiene personalidad y no trata de ser una fotocopia de un betseller. La edición en ebook está bien hecha, sin fallos de maquetación ni los típicos gazapos de la autoedición. Lynx no es una obra mestra, nunca ganará un gran premio literario pero no se merecía acabar cubierta de polvo en un cajón. Y es el libro perfecto para un viaje de dos horas en el tren.
Muy buen relato. Las acciones se desarrollan rápidamente lo que hace querer seguir leyendo hasta el final. Los cambios que tienen los personajes a lo largo de la historia son muy humanos, aunque dada la extensión de la novela no se profundiza demasiado en ellos.
Un libro realmente adictivo y entretenido. Cuenta una historia muy dura y algunas escenas son realmente impactantes. Te puede hacer estremecerte, llorar, emocionarte...en fin ¿Que más le podemos pedir a un libro? Por ponerle una pega, debería haber sido más largo.
Un relato corto que se lee en una hora con avidez. La historia es tan poderosa que por fuerza ante su propia brevedad se torna imperfecta e irregular. Hay personajes, como por ejemplo el protagonista, que están perfectamente definidos en su personalidad; sin embargo hay algunos secundarios de importancia como por ejemplo que aun teniendo tanto o más texto que el protagonista se me antojan algo desdibujados, algo forzados.
No es un libro para todos los estómagos. quizá sea yo especialmente sensible a estos temas, pero estas escenas de tan mal trago me impiden recomendar el libro a nadie. No quiero ser el causante de ninguna indigestión literaria.
Teniendo en cuenta que soy el escritor, no sería elegante que pusiera una reseña. No me corresponde a mi, por eso espero que todos lo leáis y me contéis que os parece.