El telo de papá, de Florencia Werchowsky Mitad ficción mitad memorias, una mirada deliciosa al mundo de los adultos, desde los ojos de una niña cuyo padre monta un hotel alojamiento en un pequeño pueblo de la Patagonia.
AMÉ. Descripciones: buenísimas. Trama: atrapante. Personajes: entrañables. Humor: gracioso posta. Ya dije que las descripciones son buenísimas? Me encantó que tuviera tantas referencias al Alto Valle también. En este caso no solo digo AGUANTE LA LITERATURA ARGENTINA, sinó también AGUANTE LA LITERATURA NEUQUINA LOCO. Las bailarinas no hablan: te tengo en la mira 😈.
En la portada de la edición mexicana de este libro, explica que: “La palabra ‘telo’ surge al servicio del ciframiento: palabra en clave, contraseña, se formó dando vuelta a la palabra ‘hotel.’”
Por más ubicuos que son en la Argentina, es posible que sea necesario explicar de este manera tan didáctica a un público más cosmopolita que es un telo. Pero es solo el punto de partido para acomodarnos todos para la historia contenida adentro.
El libro de Florencia Werchowsky—hija del dueño del mismísimo telo—es una encantadora serie de relatos de las vidas de los habitantes de su pueblo. Son relatos narrados un poco a través de la distancia no solo geográficamente si no también temporalmente. Florencia, la hija menor, es la narradora omnisciente de los cuentos. Hace su trabajo desde lejos. Mientras su papá Ñanco supervisa las operaciones del albergue transitorio del pueblo, la narradora y su mamá viven en Capital para que ella siga sus estudios como bailarina clásica en el gran Teatro Colón. La narradora también tiene acceso a las historias íntimas de sus padres y abuelos y suponemos como lectores del largo trabajo era escribir lo que es, al final, una historia familiar. Los cuentos son reveladores más allá del nivel de chisme del barrio. Por ellos el lector también tiene una apertura entre l vida argentina de los 80 y 90.
La escritora tiene un estilo sardónico que a mí por lo menos me agrada.
Florencia logró una gran novela. «El telo de papá» maneja un relato estilo crónica con toques de humor tan creíbles como reales. Uno, siendo de CABA, quizá no toma dimensión de lo que es la vida en un pueblo del interior de Argentina, y mucho menos un pueblo donde tu papá es el dueño del único telo a kilómetros. No solo es divertido leer las aventuras de su infancia y adolescencia, sino que también se pueden entrever los cambios sociales que se dieron en los 80 y 90 en la Argentina. Gran experiencia y con ansias de leer “Las bailarinas no hablan”.
Empieza bien y se convierte en una serie de anécdotas familiares. No es Crónica, no es Novela y no tiene una estructura literaria que destaque. Libro de Playa y Hasta ahi
More a series of personal vignettes from life in a small patagonian town than a "novel", but it's well written and the bite-size chapters keep you engaged. It's a nice window into an unconventional family history.