A través de una trama envolvente y personajes delineados con exactitud, Tardarás un rato en morir nos cuenta la historia de un ex gobernador mexicano y su fiel ayudante, quienes deben partir en secreto hacia Canadá. Su exilio es la única manera de rehuir el callejón sin salida en el que se encuentran: terminar en la cárcel o ser alcanzados por uno de los más temidos capos de la droga, que busca vengarse de ellos.
Por otro lado, la ciudad en la que se esconden tiene sus propias historias perturbadoras. La nieve que cubre esas calles, supuestamente idílicas, se cubre de sangre, pues empiezan a desaparecer mujeres, a las que encuentran asesinadas y destazadas con métodos brutales.
Con un ritmo cada vez más intenso, la narración del ex gobernador relacionado con la mafia se entrelaza con la del asesino serial que siembra la desazón y el terror. El resultado es un thriller con una intriga bien lograda y una visión ácida de la realidad, que enganchará a los lectores.
Es un narrador y periodista de origen vasco pero sonorense por decisión. Nacido en San Sebastián en 1968, radica desde hace 28 años en México, país del que ha adoptado la nacionalidad y en el que ha desarrollado su trabajo periodístico y literario.
Ha publicado los libros de cuentos La nariz roja de Stalin (ganador del Premio Nacional de Cuento Efrén Hernández 2011), La ciudad antes del alba (ganador del Premio Regional de Cuento Ciudad La Paz 2009), Los confines de la arena e Historias de la gaya ciencia ficción; y las novelas Un camello en el ojo de la aguja, Tardarás un rato en morir, Espectáculo para avestruces, Las paredes desnudas y Hotel de arraigo, acreedora al Premio Nacional de Literatura José Fuentes Mares en 2015.
Sangre, corrupción, narcotráfico, asesinatos. El autor trata temas que, desafortunadamente, son bastantes comunes en México. Pero se lleva toda esa cultura al frío y (aparentemente) pacifico Canadá en las espaldas de dos políticos mexicanos que han sido exiliados de su país por sus lazos con el narcotráfico. La novela, como me advertía la sinopsis, no es lineal, entre capitulo y capitulo vas trazando la trama (y resolviendo las preguntas) de los personajes. Hay tres historia principales: Martín Torrevieja y Juan José Salvatierra politicos mexicanos que son exiliados a Canadá por trabajar con el Cartel de turno equivocado; Aitor Pelletier, policía joven que va tras las pistas de un asesino en serie, y Ezequiel Ahumada, el narco que quiere venganza por la traición de los políticos.
Todos los personajes parecen ser ciudadanos de un país intermedio, imaginario quizás; no son de ese país pero están allí, o sus raíces los introducen en un limbo cultural, donde el único lugar físico al que pueden regresar (como si fuera su casa) es el restaurante "Jalisco no te rajes".
Una novela densa, algo difícil de digerir pero que en cuanto lees el primero o segundo capitulo te atrapa totalmente, sin dejarte escapar hasta que acabes la última de sus hojas, donde te das cuenta que en realidad no hay un final feliz, no hay esperanza y sólo queda continuar, porque la realidad no siempre es justa.
Tardarás un rato en morir. No le quiero llamar novela policiaca..... es que a mitad del libro se pone bueno y me pique hasta terminarlo. De inicio confunde esos brincos del narrador, el protagonista y la historia en si; pero superado este punto es como leer un buen relato, mordaz y entretenido. Lo pongo a ladito de Tiempo de alacranes =)
A Imanol Caneyada llegué por la razón más fortuita posible y terminó convirtiéndose en una verdadera Joya, hablo de "Espectáculo para avestruces", el cual recomiendo ampliamente. Hace unos días, después de una situación de las más raras que he vivido, me llegó de nuevo el libro a la memoria. Y, aprovechando los bonos navideños decidí buscar más de su obra y averiguar si solo era un One hit wonder o si realmente tenía algo más que ofrecer.
Tardarás un rato en morir sigue la misma escritura y narración, un poco oscura, cruda, tosca y plagada de ese lenguaje mexicano que escuchamos en las calles los que vivimos en este país pero que pocas veces tenemos la oportunidad de verlo escrito así tal cual. Me atrajo por el tema del gobernador prófugo de la justicia, con el tema de varios gobernadores que ya están en la misma situación, o están a punto de estarlo, me pareció la mejor ideal. ¡Fue una excelente elección! Sobre todo por el final.
Poco más puedo aportar sobre la obra, se está colando en mi lista de escritores favoritos. Su manera de narrar las cosas y la temática que elige para hacerlo me parece de lo más acertada para estos tiempos. Al final son historias que buscan entretener, quizá la historia paralela se vio un poco forzada, pero si la consideramos como algo más de aderezo, hacen del libro un buen conjunto que se disfruta y, si somos lo suficientemente introspectivos, podemos cavilar sobre aquellas cosas: temas, decisiones, actuaciones, sectores sociales y demás, que nos pueden hablar mucho más de esas pocas páginas. Y es que sí, quería más. Quiero más, voy detrás de ese otro libro para, según las pocas librerías en linea, descubrir que hizo la tercia perfecta.
Recomendación total. Mucho más si son connacionales.
Recomendado para los que gustan de la novela negra. La narración es excelente, y el aspecto de intriga detectivesca me pareció muy bien logrado. También me gustó la referencia a la literatura clásica, específicamente a la tragedia griega.
4 días y 184 paginas despues. Tal vez Caneyada volvió muy pronto, pero tenía muchas ganas de leer este libro.
Lo primero que debo de decir es que la narrativa es la parte fuerte de Caneyada, esa forma de describir, esa forma de contar una historia, de transmitir las más bajas sensaciones de la carne humana es esplendida... y directa. Ame sus frases, rescate muchísimas, son tan cruelmente empaticas que se me dificulta reproducirlas sin la misma exactitud.
Ahora... aunque tenga excelentes frases y excelente narrativa, no creo que este enteramente bien escrito. Creo que se volvió ambicioso en querer contar taaaantas historias a la vez, que al final no pudo acabar de explotar con lo suficiente alguna de las que se cuentan.
Tiene una premise Buena, una premisa real, un premisa llamativa, que al final se vuelve predecible, pero no por eso deja de ser interesante.
Un libro corto que pudo haber sido facilmente una novella más larga y detallada.
He de decir, que no, que tampoco es mejor que espectaculo para avestruces, pero sí que las paredes desnudas.
Se trata de describir con la mayor precisión estados de ánimo y obras que conducen a la muerte. Una mezcla de antisociales en sus dos variedades (socio y sicópatas) pero haciendo uso de una crueldad irremediablemente necesaria, dejando de lado cualquier lirismo o seudopoética a la Yuri H. Eso no lo hace la gran novela noir hispanohablante de origen geográfico mixto, a la Bolaño, pero se acerca y mucho. El castigo letal al politíco (tipo Moreira, Villanueva o Medina), ahora en desgracia, en el ambiente invernalmente foráneo de la Canadá francesa, por el sicópata encarnado en el narcocapo descriptivamente clásico, es justicieramente bienvenido, y reconcilia, claro que no del todo, de la verba insulsa e insultante de tanto demagogo (con el ya tradicional corte de la lengua a la Belisario o Capo Cruz en una feliz traslación de la típica acción narcosicaria). Y por supuesto el final agridulce, triste y lacrimoso de la inocente y malamente amada muchacha hermosa, no virginal pero sí paupérrimamente inocente.
Sin duda una de las obras de Imanol Caneyada que lo llevó a ser conocido en las letras de la novela negra nacional. Recomendable a todos los amantes del género noir.