La historia y las ciencias sociales constituye, como señala el Prof. Ruiz Martín en el prólogo, "la más completa exposición de su pensamiento sobre la contribución que la historia puede y debe prestar a la renovación deseable y urgente del conjunto de las ciencias sociales". Bajo un signo común de preocupación por la unidad de las ciencias del hombre, Braudel examina los diversos y contrapuestos sentidos que los términos civilización y cultura tienen en diversos autores (Guizot, Burckhardt, Spengler, Toynbee, etc.), y ofrece sus propias soluciones; polemiza amistosamente con el estructuralismo de Lévi-Strauss y la sociología de Gurvitch; explica las tendencias de la nueva historia, ocupada en la problematica de la larga duración y de la vida material; y establece los principios para una fructífera colaboración entre historiadores, antropológos, sociólogos, demógrafos, geógrafos y economistas en pos de objetivos comunes.
Fernand Paul Achille Braudel was a French historian and a leader of the Annales School. His scholarship focused on three main projects: The Mediterranean (1923–49, then 1949–66), Civilization and Capitalism (1955–79), and the unfinished Identity of France (1970–85). His reputation stems in part from his writings, but even more from his success in making the Annales School the most important engine of historical research in France and much of the world after 1950. As the dominant leader of the Annales School of historiography in the 1950s and 1960s, he exerted enormous influence on historical writing in France and other countries.
Braudel has been considered one of the greatest of the modern historians who have emphasized the role of large-scale socioeconomic factors in the making and writing of history. He can also be considered as one of the precursors of world-systems theory.
Si eres estudiante de historia tanto como si eres un profesional trabajando en alguna Disciplina Social este libro puede ser de gran ayuda. Braudel en esta presentación aboga por la urgente necesidad de las Ciencias Sociales de trabajar de forma multidisciplinaria abandonando su aislamiento egoísta para así construir en conjunto el conocimiento. El historiador también remarca la necesidad de que crear un lenguaje en común para las Ciencias Sociales para que de esta manera pueda haber un diálogo entre ellas. Este es un gran estudio que, a partir de la década del 70, marcó la manera en que hacemos historia.
Habiendo leído la historia del Mediterráneo, quedando muy impresionado por la amplitud de miras de este historiador, este pequeño libro resume muy bien lo esencial de su aproximacion historica y metodo, poniéndolo en contexto junto a las otras ciencias sociales y a historiadores de la vieja escuela como Spengler, Toymbee y Burckhardt. He leído a Toymbee no puedo estar mas de acuerdo con la crítica de Braudel.
Sorprende que la historia no haya avanzado mas por esta senda en las ya muchas decadas que han pasado desde que fue propuesta e iniciada. Quizá las aproximaciones románticas estilo Burckhardt, que él mismo reconoce admirar a pesar de sus graves carencias, siguen teniendo peso en la actualidad.
En resumen, una breve e interesante aproximación a lo que es debe ser la historia, trabajo en equipos multidisciplinares con modelos, en lo posible concretados matematicamente, como hizo Levi-Strauss con la Antropología, y con un foco en los tiempos lentos, sin olvidar nunca el marco ecológico/geográfico, el impacto de la técnica y la economía, y las influencias mutuas entre civilizaciones.
Había olvidado la maravilla narrativa que posee Fernand Braudel para conducir al lector hacia conceptos complejos a partir de la cotidianidad. Este libro, fundamental para la historiografía de la Escuela de los Annales, es una muestra clara de lo que esta corriente representa y de los postulados que la sostienen.
Braudel recuerda que la historia se encuentra siempre ante responsabilidades temibles, precisamente porque depende de condiciones sociales concretas. Lejos de intentar escapar de ese carácter frágil, el autor insiste en la necesidad de asumirlo: hacer historia implica enfrentarse a las crisis, a las estructuras y a los ritmos profundos que atraviesan todas las épocas.
Releer este clásico ya graduada permitió poner en perspectiva lo aprendido teóricamente y contrastarlo con la experiencia. Me quedo con una idea persistente: la preocupación de la historia es la misma que pesa sobre nuestros hombros, corazones y espíritus.
Un texto corto donde se reune en pocas páginas el pensamiento académico de Braudel. Recomiendo mucho el capítulo sobre la Larga Duración. Interesante su llamado a la conversación entre disciplinas y el reconocimiento de otros saberes. Muy buen texto.