memorable, ★★★★½
citas y/o fragmentos subrayados en mi kindle:
• “Sentirse enteramente feliz en el momento es algo que ningún hombre ha conseguido aún, a no ser completamente ebrio.”
• “La verdad es que debemos ser miserables, y lo somos. Y resulta que la fuente principal del más grave mal que sufren los hombres es el hombre mismo: Homo homini lupus [El hombre es un lobo para el hombre].”
• “Los primeros cuarenta años de nuestra vida nos proporcionan el texto, los siguientes treinta el comentario.”
• “(...) en lo que se refiere a la vida del individuo, cada historia vital es una historia de dolor.”
• “La mirada retrospectiva a nuestra vida no nos reporta nunca pleno placer. O bien vemos dolor; o bien placeres que no disfrutamos; o bien goces que no llegamos a conocer.”
• “Lo que hace desgraciada la primera mitad de la vida, que en tantas cosas es preferible a la segunda, es la persecución de la felicidad, a partir del supuesto firme de que tiene que ser posible alcanzarla a lo largo de la vida. De ahí surgen la esperanza constantemente defraudada y el descontento. Nos figuramos imágenes engañosas de una dicha soñada e indeterminada, bajo formas caprichosamente elegidas, y buscamos en vano su modelo arquetípico.[118] En la segunda mitad de nuestra vida hace su aparición, en lugar del ansia permanentemente insatisfecha de felicidad, la preocupación por la infelicidad. Ahora bien, hallar un remedio para esto es de modo objetivo posible, pues estamos por fin libres de aquella presunción y tan solo buscamos calma y en lo posible, la ausencia de dolor, de lo que puede surgir un estado notablemente más alegre que el de la primera mitad, ya que aspira a algo que es alcanzable, un estado que recompensa con creces las carencias propias de la segunda mitad.”
• “desde una visión general y al margen de todos los estados y circunstancias individuales, a la juventud le es propia una determinada melancolía y tristeza, mientras que a la vejez le es propia cierta jovialidad: la razón que lo explica es que la juventud se encuentra todavía bajo el yugo y la servidumbre de aquel demonio que apenas la libera un instante y que es el causante directo e indirecto de todo mal que aflija o amenace al hombre. La vejez, sin embargo, tiene la alegría propia de quien se ha librado de una cadena arrastrada largo tiempo y ahora se mueve libremente.”
• “La pobreza en la vejez es una gran desgracia.”
• “(...) la vida humana, por más que uno se empeñe en adornarla y engalanarla, pronto, sin embargo, aparecerá en toda su mezquindad por entre esos adornos de feria y, por mucho que uno quiera colorearla y decorarla, es siempre la misma en lo esencial, una existencia cuya verdadera valía hay que ponderar solo por la ausencia de dolor y no por la presencia de placeres y mucho menos de lujos.”
• “(...) la existencia humana, bien lejos de portar el carácter de un regalo, lleva en sí el de una deuda contraída. La exigencia del pago de la misma aparece en forma de necesidades urgentes, deseos mortificantes y miseria infinita generados por esa existencia. Para satisfacer la deuda, por regla general, se empleará toda la vida: sin embargo, solo se termina con los intereses. El pago completo del capital tiene lugar con la muerte. ¿Y cuándo se contrajo esa deuda? En el momento de la procreación. (...) Pero ¿quién ha contraído la deuda? Fue el progenitor, en el disfrute de su sensualidad. Así que, por haber gozado este de ella, el otro debe vivir, padecer y morir.”
• “Uno puede incluso intentar atribuir la culpa de su desdicha individual ya a las circunstancias, ya a otras personas, ya a su propio infortunio o también a su impericia, y asimismo reconocer cómo todas estas cosas han contribuido a ella. Sin embargo, nada de esto cambia un ápice el hecho de que se haya fallado en la consecución de la meta real de la existencia, que consistiría en ser feliz; razón por la cual las reflexiones que se hacen al respecto, sobre todo cuando ya se apura el paso de la vida, a menudo sean muy tristes; de ahí que casi todos los rostros cargados de años reflejen esa expresión que los ingleses llaman disappointment [decepción].”
• “(...) sería más correcto fundamentar la meta de nuestra vida en nuestro dolor y no en nuestro bienestar.”
• “Ni nuestro actuar ni el curso de nuestra vida es nuestra obra; sí lo es aquello que nadie considera tal: nuestra esencia y existencia.”
• “(...) vemos a menudo cómo una triste figura, deformada y doblegada por la edad, la escasez y la enfermedad, desde el fondo de su corazón pide nuestra ayuda para prolongar una vida cuyo fin, sin duda, parecería algo deseable, si un juicio objetivo fuera aquí lo determinante. En cambio, lo que manda es, pues, la ciega voluntad, que aparece en forma de un impulso vital, ganas de vivir y ánimo para seguir viviendo: el mismo impulso que hace crecer las plantas.”
• “(...) el puro conocimiento que permanece ajeno a cualquier querer, el disfrute de la belleza, la verdadera alegría ante el arte, todo ello, puesto que requiere una disposición singular, se halla reservado a muy pocos e incluso a estos les es dado solamente a modo de un sueño pasajero; y entonces ocurre que esta potencia intelectual más elevada hace a estos pocos más sensibles a dolores incluso mucho más intensos de los que los necios puedan sentir jamás y los convierte además en solitarios entre seres marcadamente diferentes a ellos, de manera que incluso esta parte más hermosa queda liquidada. Pero a la, con creces, mayor parte de la humanidad no le son accesibles los placeres meramente intelectuales; para el goce que reside en el puro conocimiento son casi del todo incapaces: están por completo remitidos al querer.”
• “Nadie es feliz, sino que anhela durante toda su vida una supuesta felicidad, que raramente alcanza y, cuando lo hace, es solo para verse decepcionado.”
• “¿Acaso piensa usted de verdad que un ser sobrehumano desearía prolongar un solo día más esta mala comedia que es la vida? Esto nos corresponde a lo sumo a nosotros, los hombres; pero los espíritus o los dioses lo declinarían agradecidos.”
• “En la vida pasa como con el ajedrez: en ambos trazamos, ciertamente, un plan, pero este queda total y completamente subordinado por aquello que, en el ajedrez, se le antoja hacer a nuestro adversario y, en la vida, al destino. La mayoría de las veces, las modificaciones resultantes son tan significativas que nuestro plan, cuando llega a realizarse, apenas queda reconocible en algunos rasgos básicos.”
• “El hombre encontraría la vida, tras cierta duración de la misma, insoportablemente aburrida por su monotonía y concomitante insipidez, si no fuera por el constante progreso del conocimiento y del entendimiento en general y la cada vez mejor y más clara comprensión de todas las cosas y circunstancias.”
• “El hecho de que, detrás de la angustia, se encuentre de inmediato el aburrimiento, que afecta hasta a los animales más inteligentes, es consecuencia de que la vida no tiene ningún contenido verdadero y auténtico, sino que solo se mantiene en movimiento por necesidad e ilusión: y tan pronto como el movimiento se detiene, aparece toda la esterilidad y el vacío de la existencia.”
• “Es ciertamente increíble cuán insignificante y banal, vista desde fuera, y cuán aturdida y ciega, sentida desde dentro, pasa la vida de la gran mayoría de los hombres. Es un débil anhelar y atormentarse, un sonámbulo tambalearse a través de las cuatro edades de la vida hasta la muerte, en compañía de una serie de pensamientos triviales. Se asemejan a los mecanismos de relojes, que se les da cuerda y se ponen en marcha sin saber por qué. Y cada vez que un hombre es engendrado y nace, de nuevo se le da cuerda al reloj de la vida humana para que entonces vuelva a interpretar su canción tantas veces repetida ya, movimiento a movimiento, compás por compás, con variaciones insignificantes.”
• “Mediante el sufrimiento, el hombre es aleccionado y finalmente salvado, es decir, liberado de la voluntad de vivir.”
• “La serenidad y los ánimos de vivir de nuestra juventud se basan en parte en el hecho de que nosotros, ascendiendo la montaña, no vemos aún la muerte, porque esta se encuentra al otro lado del pie de la montaña. Pero una vez pasada la cima, alcanzamos a divisar de veras la muerte, de la que hasta entonces solo habíamos oído hablar, razón por la cual, puesto que al mismo tiempo empiezan a disminuir las fuerzas vitales, decaen también los ánimos de vivir, de modo que entonces una sombría seriedad sustituye la alegría desbordante juvenil y se refleja asimismo en el rostro.”
• “Cada día es una pequeña vida, cada despertar y levantarse un pequeño nacimiento, cada fresca mañana una pequeña juventud y cada irse a la cama y dormir una pequeña muerte.”
• “Lo que ocupa a todos los seres vivos y los mantiene en movimiento es el afán de existir. Con la existencia, sin embargo, cuando se tiene por segura, los hombres ya no saben qué hacer; por ello, la segunda cosa que los mantiene en movimiento estriba en el afán de librarse del peso de la existencia, hacer que no se note, «matar el tiempo», es decir, escapar al tedio. Y de acuerdo con ello, vemos que casi todos los hombres que se hallan a salvo de la miseria y las preocupaciones, ahora que se han librado por fin de todas las demás cargas, se vuelven una carga para sí mismos.”
• “El necio es el esclavo de galeras durmiente y soñador, el sabio el despierto que ve sus cadenas y oye su tintineo. ¿Empleará ese estar despierto para huir?”