Mi nombre es Eva es un realto de amores insatisfechos, de deseos reprimidos, de mujeres aparentemente simples, de hombres incalcanzables, donde surgen las pequenas-grandes pasiones ocultas. Es la primera mitad del siglo XX en un pequeno pueblo de Mexico en el que hombres y mujeres pertenecen a una sociedad provinciana dominada por estrictas reglas morales y religiosas: el que se sale de la regla, peca. Eva, Macrina, Celeste y Refugio confluyen en una muerte simultanea. Sin mascaras, sin mordazas, las cuatro mujeres monologan, dialogan, indagan y develan, sin darse cuenta, los secretos de su porpia intimidad.
¡Me encantó! Es un libro sencillo y fácil de leer; y con fácil no me refiero a que sea simple o básico; sino que más bien es atrapante... La manera en cómo va desarrollando la historia de estas cuatro mujeres te atrapa. Aunque he de decir que desde el primer relato intuí por dónde iba el giro, es interesante ver las vueltas que le va dando la perspectiva de las voces narradoras. El contexto de la sociedad en que se desarrollan se muestra clara y acercada, ayudando a comprender las motivaciones que llevan a las decisiones tomadas ante las circunstancias. Me dio mucho sentimiento lo ocurrido en el febrero del año bisiesto y lo del viaje al cerro del Cubilete :( fueron toques que no me esperaba y que le dieron un plus a la narración.