Robarle mil pesos a un mafioso para un aborto puede desencadenar crímenes y traiciones. Hay quien está dispuesto a todo por amor; hay quien decide volver a Lanús y poner en evidencia las reglas del juego. Allí, Adrián se reencuentra con los viejos amigos y con los códigos compartidos: los del barrio, los del potrero donde jugaron al fútbol y esperaron la llegada de los marcianos. Pero también se encuentra con una red de negocios clandestinos, arreglos sucios y vínculos basados en el miedo y la obsecuencia. Aunque la verdad cueste vidas, Adrián no va a vacilar en correr los riesgos necesarios. Mientras, intentará poner en orden su vida afectiva, en la que conviven una ex novia, una secretaria histérica, una travesti entrañable, una amiga prostituta y la atracción creciente por una chica enigmática.
Novela de iniciación, policial negro en los suburbios bonaerenses, "Lanús" es sobre todo un relato conspirativo y ágil que mantiene al lector en vilo hasta la última página. De impecable arquitectura, esta novela de Segio S. Olguín combina con destreza inusual las historias de amor y las de asesinatos, la sensibilidad y la violencia extremas.
Sergio Olguín nació en Buenos Aires en 1967 y estudió Letras en la universidad de esa ciudad. Trabaja como periodista desde 1984. Fundó la revista V de Vian, y fue cofundador y el primer director de la revista de cine El Amante. Ha colaborado en los diarios Página/12, La Nación y El País (Montevideo). Es jefe de redacción de la revista Lamujerdemivida y responsable de cultura del diario Crítica de la Argentina. Editó, entre otras, las antologías Los mejores cuentos argentinos (1999), La selección argentina (2000), Cross a la mandíbula (2000)y Escritos con sangre (2003). En 1998 publicó el libro de cuentos Las griegas (Vian Ediciones) y en 2002 su primera novela, Lanús, reeditada en España en 2008 (Andanzas 647). Le siguieron Filo (2003, Tusquets Editores Argentina) y las narraciones juveniles El equipo de los sueños (2004) y Springfield (2007), traducidas al alemán, francés e italiano. Oscura monótona sangre mereció el V Premio Tusquets Editores de Novela, según el jurado, por la magnífica resolución de una trama de obsesión y doble moral, de pasión y conflicto social, en la que se ve envuelto el protagonista, un hombre dispuesto a traspasar todos los límites por una relación inconfesable.
Cada tanto me gusta leer libros con mucha trama, y en este caso Lanús superó las expectativas. Tensión, acción, relatos nostálgico, todo me atrapó. Fue uno de esos libros que leés caminando en tu casa, para no llegar tarde a las actividades. No conocía a Sergio Olguín, pero fue una muy buena puerta de entrada a su universo.
Me encontré con este libro gracias a Alejandro Torres, librero de Árbol de tinta. Él, sabiendo tal vez de mi gusto por la literatura urbana, el fútbol y la movida argentina, me sugirió este libro-dinamita: porque aquí cada palabra se escurre a la velocidad de una bala lanzada al vacío, dispuesta a lastimar al primero que pase. Lanús es un relato sencillo, contundente, de prosa ágil y sin pretensiones. Olguín bien sabe que su historia vale oro: que narrar un barrio a partir de una vida anodina y un retorno al hogar (como si de un Odiseo extraviado por la vida y una rutina de mierda se tratase) es siempre una pregunta por el sentido de la vida, por la inconstancia de nuestras acciones y la imposibilidad de la redención.
Y es que es evidente que, para Olguín, "Lanús" es una suerte de comedia negra: la muerte ríe mientras las vidas se agrietan, y los buses van llenos y la gente golpea puertas y mira a través de medianeras dispuesta a saltar. Hay algo que resulta excesivo, cómico, sacado de una novela negra que pretende romper con unos clichés a través de su hipérbole (Vanessa, la prostituta que lo da todo por nada; Vanesa, con una "s", chica trans y amiga de la infancia del protagonista; Mariela, mujer dura, desconfiada y penitente. Su vida arrastra el pesar de un destino trágico: saber que la muerte es el único destino al final del día. Ni hablar de todos los mafiosos del barrio.
Ojalá pueda cruzarme con algo más de Olguín. Su narrativa es fresca, ágil y risueña, como si se tratase de un jab a la cara dado por un amigo bien borracho, que no atina y cae de bruces a la tierra. Disfruté mucho de este libro, sobre todo en estas épocas difíciles en que la fuerza pública colombiana asesina a diestra y siniestra a la gente en la calle.
Una experiencia filiatoria muy fuerte con el barrio, un viaje de amistad, violencia y decepción por la adustez. Me gusta muchísimo el viaje, el final me resulta un poco conformista. Con el humor muy bien ubicado, Olguín sabe todo el tiempo hacia dónde va. Quizás por eso el viaje resulta tan placentero.
Inverosímil y aburrido. La estupidez de Mariela, ya desde un principio me sacó de quicio. La relación del protagonista con la ex, la secretaria del tío, el tío, la prostituta, todo cualquiera y relleno a pleno. Historias que no terminan en nada. Personajes planos y odiosos todos, salvo Rafael.
Premisa interesante en la que por desgracia es revelado el misterio en la mitad de la lectura. Los capítulos que transurren durante la niñez del protagonista estan llenos de informacion poco importante que no dan ganas de leer y la mini trama del amigo del protagonista teniendo relaciones con un hombre mayor siendo un niño fue por demas inecesaria
Lectura facil, nunca sentis que no sabes lo que esta pasando. A pesar de que el personaje principal no particularmente el más moral, nunca lo terminas odiando ni frutrandote con el. El desenlace fue sorpresivamente bueno y personalmente ame el final, donde no se sabe si la mujer que estaba cuidando estaba viva o no (aun asi, ya el hecho de que los otros personajes esten constantemente tratandola mal se pasa de la raya en ocasiones, lo cual fue otro punto en contra)
No puedo darle 2 estrellas porque simplemente disfrute bastante la lectura
This entire review has been hidden because of spoilers.
Un filósofo llamado Cristian Pity Alvarez nos decía en uno de sus poemas: “La vida en un barrio es así Y pocos son los que van a zafar” Acá en la obra de Olguín, se nos habla del barrio, la barra de amigos, del laburo y de las minas. Cosas que son moneda corriente para quienes mamaron de la teta conurbana bonaerense. Toda la historia gira en torno a un asesinato que busca resolver alguien ajeno ya al barrio en el que fue criado, un tal Adrián, al cual el muerto en cuestión contactó antes de morir. Este puntapié nos ubica en la Zona Sur del gran Buenos Aires, en Lanús, y por sus calles transita la historia que va del génesis de una infancia repleta de calles hasta nuestros días, repletos de sinsabores e incógnitas con respecto al futuro o presente inmediato. Sentí que el libro es una excusa, solo para darle a conocer al mundo al barrio y los amigos, ¡Pero qué linda excusa!. El libro abre y cierra de manera esperable, nos hace recorrer de manera rápida y casi sin aliento el conurbano y sus recovecos. Es un policial apto para todo público que haya pateado calles de algún barrio y que en su infancia jugó en la vereda. Recomiendo leer esta pieza literaria bajo los efectos sonoros del disco Valentín Alsina de unos cantautores llamados Dos Minutos. El menú: Maní y birra de entrada para culminar con el plato principal: una pizza de cancha. ¡Dale Ro!
Francisco trabajaba para Tito, un mafioso que levantaba quiniela en Lanús. Francisco es asesinado a manos de la Policía. Lo que a simple vista pareciera otro caso de gatillo fácil, en realidad tiene de transfondo toda una mafia. Adrián era amigo de la infancia de Francisco y se pone a investigar quién mató a Francisco y por qué lo mataron. Más que una novela policial es una novela que habla de un crimen. También toca temas como la amistad, el barrio, tiene bastante fútbol. Transcurre en los 90/2000. Es una novela muy amena de leer. El final me pareció que tiene bastante fuerza. Le doy 3 estrellas. Me gustó, me entretuvo pero no llegó a fascinarme, sentí que le faltó algo, aunque el final me impactó.
Cuando leí la sinopsis del libro (un pibe que vuelve al barrio de su infancia después del asesinato de un amigo) no le tuve demasiada fe, pero tenía a su favor que era un escenario que conozco y amo descubrir los lugares por donde me muevo habitualmente descriptos por personas que se criaron acá. Creo que eso fue lo que más me gustó del libro, la composición de Valentín Alsina y alrededores tan precisa que se me hizo muy cercana. En cuanto a la historia, tiene todos los elementos que me gustan de los libros de Sergio Olguín: personajes muy simples envueltos en realidades complejas con un plot twist que te deja la sensación de haber sido el mejor libro que leíste en tu vida. Es maravilloso. Recomendadisimo.
Eine rasant erzählte Geschichte aus den Vororten von Buenos Aires. Im Mittelpunkt stehen dunkle Machenschaften im Quartier Lanús, in dem auch Adrián aufgewachsen ist, aber erst jetzt, da ein alter Freund ermordet worden ist, zurückkehrt, um herauszufinden, was wirklich passiert ist. Die Handlungsstränge pendeln zwischen der Gegenwart und der Vergangenheit. Sergio Olguín tut dies geschmeidig und in leichter Sprache, sodass man schnell in die Geschichte hineingezogen wird. Ein spannendes Buch, ohne all zu grossem Tiefgang, aber mit gutem Unterhaltungswert.
Muy interesante relato negro de Sergio Olguín. Ambientado en el barrio de Lanús, al sur del gran Buenos Aires, el autor describe momentos de su infancia, lugares y personajes que dan vida a una historia urbana ocurrida en 1994, con crímenes, romances, humor y mucho raconto. Muy recomendable para los amantes de la novela negra y, sobretodo, para los conocedores de la cotidianidad bonaerense noventera, pues se lee fácil, con una pluma muy fresca y se mantiene el interés por la trama siempre.
Conurbano, no profundo ni el más pesado. Lanús y Valentín Alsina son el escenario de una historia casi policial, casi mafiosa. Personajes demasiado estereotipados y un descenlace correcto hacen de esta novela una lectura rápida y entretenida, por momentos algo adolescente. Muertes, desapariciones, algún amor no correspondido y muchos guiños a quienes conocemos y vivimos en el conurbano.
Se lee rápido y se disfruta, saca alguna sonrisa. pero es predecible, tiene un final apresurado y decepcionante. No llegué a empatizar con ningún personaje. Tiene una prosa rarísima la voz del narrador. Está bien para una lectura casual y ligera
Todo lo que es historia del Conurbano me copa y quiero consumir. El relato es ágil y llevadero y queres saber a donde va. Me gustó mucho lo descriptivo y lo territorial, pero el deseo de heroe de su personaje principal me pareció bastante naif. Igual quiero leer más de Olguin.
Novela de suburbios y de iniciación bajo la apariencia de un trepidante relato policiaco, Lanús es sobre todo una agilísima historia, repleta de vueltas de tuerca, sobre la fidelidad y la traición, los reencuentros y los nuevos amores, con las dosis justas de un humor de la mejor especie.
Adrián investiga el asesinato de su amigo de la infancia, desenterrando una trama de corrupción policial, apuestas y poder en el conurbano bonaerense. A medida que avanza, debe enfrentarse a su propio pasado, a las lealtades del barrio y a la violencia que lo rodea.
Primera novela que leo del autor y por suerte fue un gratísimo descubrimiento. Olguín logra describir con exactitud quirúrgica al conurbano profundo y con personajes súper entrañables. La trama, excelente. 5/5 En el corto plazo seguiré indagando en las demás obras del autor.