Prólogo de Agustín García Calvo. Colección de versos y coplas en donde la autora utiliza las cadencias rítmicas y métricas de la tradición popular para que de nuevo suene y viva la poesía.
Hay que dar gracias a las musas que sigue habiendo, en algunos lugares perdidos, poesía tan generosa como esta. Una poesía que busca abandonar al nombre propio y la autora para transformarse casi en poesía anónima y proverbios antiguos.
Al ser este uno de sus primeros libros editados en esta estructura (que finalmente, con pulimientos, siguió a lo largo de todos sus libros de poesía), lo cierto es que sus palabras consiguen convertirse en algo así como lengua popular.
Triste es que muchos confundan dar cosas útiles al pueblo con demagogia o "imágenes comunes", ello sería debate largo de abordar aquí. Pero valga decir que no se tiene que acudir a ninguna extravagancia, ninguna imagen chocante o palabras de diccionario para hacer una poesía con matices y juegos como:
La culpa de que aún te quiera mitad es del relojito y mitad de la cadena.
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Para nada, para nada nadaba el pez en el agua, para nada y nada y nadaba.
Por mencionar solo dos de las cientos de coplillas que se recogen en este libro. Machadiana hasta la médula y por tanto, cristalina, sencilla y de un ingenio sutil, así es toda la poesía de Escudero.
Simplemente genial y delicioso.
Después de tantas ediciones el libro ha quedado redondo e inmaculado. ¡Y encima a solo 6 euros!