La llegada del otoño literario viene marcada como suele por el premio Planeta, esta vez a, oh chorprecha, otro presentador, presentadora, de Antena 3, la modosa Sonsoles Onega. Es comprensible que Ana Rosa la deteste al punto de hacerle vudú, le gana en audiencia, valoración, es amiga de Leti, no tiene la cara deformada por el botox y encima le dan un premio por una novela cuyo negro no ha copiado a una autora de bestsellers que se sepa, porque no se, veo inviable llegar a casa tras preparar y presentar un programa diario de horas, apañar a los retoños, preparar el día siguiente, darles de cenar, acostarles y en el rato siguiente ponerse a dar a la tecla. A mi solo me da por hacer un recorrido zombi por la actualidad. Igual Sonso está hecha de otra pasta, aunque lo dudo.
En cualquier caso es el Planeta. Una amiga librera, dependienta en una libreria vaya, una vez me dijo que hacían apuestas para ver que libro de la temporada se devolvía más tras las navidades, ya saben, ir a la librería donde uno tiene cierta reputación y decirle, toma el ticket de regalo, como puedo deshacerme de esto, que no me vea nadie por dios. El Planeta solía quedar excluido, se asumía que ganaba por goleada (aunque Reverte le rondaba a veces), se apostaba al segundo. Regalar un Planeta a alguién que lee es como regalar una caja de cruzcampo a un cervecero, igual como broma, o por medir la paciencia o la reacción con jocosas intenciones. Ni siquiera para gente que compra libros de adorno (la poca que quede) creo que le llene de orgullo de satisfacción tener un Vallés o un Onega ahí para que lo vea cualquier visita en el salón como antes se tenia a Rushdie que no se leía tampoco, pero vestía. Asi que la cuestión es que sentido tiene esto, como rentabilizan el millón de euros, vendiendo libros ya digo que no. Igual lo dan como un plus o un bono salarial al presentador de turno si saca un determinado share. Vete a saber.
El otoño literario tiene mucho de otoño, y poco de literario me temo (no voy a hacer juegos con hojas que se caen y tal, tenemos unos principios). Se supone que es el momento álgido del mercado, cuando se saca toda la mandanga cara a las navidades, pero no veo nada que me estimule, ni poco, ni mucho ni nada. Veo a Jabois en medios en plan estrella de rock venída de una caida a los infiernos. La imagen la tiene trabajada. Los libros pues ya reseñé por aqui, cosillas apañadas, correctas, poquito más. A estas alturas uno no le va a pedir a un autor contemporáneo que le arañe el alma claro, pero coño, un algo.
En el hormiguero se entrevista al inefable Juan del Val. No veo el programa todos los días, ni siquiera muchos, pero si tuviera dinero para apostar lo pondría todo a que la última entrevista de Motos a otro escritor fue tambien a Del Val. Está en Antena 3, es cosa de tiempo lo del Planeta si se curra el share. La entrevista tampoco es que sea muy literaria, Motos y Del Val son colegas, cuñados, se quieren, tienen un bromance, de tener 15 años acabaria en unas pajillas en la trasera del gimnasio, te quiero mogollón cabronazo, y yo a ti mas hijodeputa, se abrazan. Los cuñados se reconocen entre ellos por las hormonas, se miran, arrugan el hociquillo como una ardilla con una bellota y enseguida se sincronizan en la onda cuñada sin que los demás se percaten de que ha sucedido, y es que no tenéis porque, es algo que se transmite por el aire. Ni ellos son conscientes.
Del Val confiesa que tuvo un ofertón de otra cadena que solo puede terminar en 5 porque las demas no gastan pero que al final fue fiel a Motos, cojones, más no te puedo querer, tu me lo has dado todo, bueno Nuria Roca todo, pero tu mucho. Tampoco se que planes tenía t5 con Del Val, no lo veo presentando un gran hermano aunque si lo recuerdo en algun matinal de T5 presentando libro a destiempo, lo que sin duda es prueba de que maniobras hubo, en T5 no presentan libros de manera casual. Igual solo lo querian para tratar de camelar despues a Motos, o por tocarle las narices.
Como la cosa no da para mucho vuelven a contarnos la biografia de Del Val otra vez, quién afirma que tras una juventud tarambana sin oficio ni beneficio se metió en una redacción a trabajar de periodista aunque, confiesa, desconocía las básicas normas de la gramática que, dice, fue aprendiendo por el camino con tesón y empeño. Eso nos dice muchas cosas, comenzando por confirmar su categoría de cuñado, un cuñado siempre regatea al sistema, siempre encuentra las mañas para sortear obstaculos y llegar por la puerta de atrás donde otros llegan de manera ortodoxa, lease, estudiando periodismo. También que si se metió en la veintena sin saber escribir lo había hecho sin leer mucho, lo cual no hace falta que jure sobre una biblia. Por supuesto, la principal, menos mal que no le dió por la cardiología y se metió a destripar corazones sin tener muy claro donde llevaba el conducto este y para que sirve la otra valvula. En ese sentido bien.
También nos indica el subtexto que como se pasó buena parte de su vida, la mejor (no voy a decir que no hizo bien), sin leer gran cosa pues tampoco ha pasado las fiebres del lector. En Del paraiso la cosa cantaba a Carver del hacendado. Vale, podia ser peor y que quisiese ser Kerouac, o Saramago. Pero efectivamente Del Paraiso era un poco Carver de estudiante veinteañero, no tenía una cantidad molesta de ratonadas, aunque las tenía y era bueno, pasable, pero se le veían un poco las costurillas. La hacían tolerable los tiempos que corremos, para que engañarnos, pero pasable no es buena, es eso, pasable.
Antes de hablar de la nueva novela me detengo en otro par de monentos premium (dos por resumir claro) en esta apoteosis cuñada. Afirma que en eso de la literatura no admite postureos, snif, recordemos, acaba de confesar que hasta llegar a los 20 sus lecturas eran libros de como ganar músculo y la biografia de Bruce lee, pero que no se la traten de colar que se cisca. Otra dosis de cuñao es cuando se viene arriba y afirma que en una cata ciega, esto es, que le den una página para leer a cualquiera sin decirle de quien es, que puede codearse con cualquiera de renombre.
Vamos a ver Juan del Val con esto de las catas ciegas. Si vas al Alcampo y haces una cata ciega de vino o cerveza pillas a la mayoría. Si a mi me pones canciones de Bad Bunny y Maluma sería incapaz de identificar casi ninguna porque no los escucho y no los conozco. La cata ciega de gente que no lea no vale una puta mierda, para poder identificar algo necesitas una base de conocimiento, y para cualquiera que tenga sus lecturas cantas por soleares. Otra cosa es que considera el «escritores de renombre», ahi admito que no sabría decir que tiene en mente. En ese aspecto lo que el hace es poco distinguible de lo que se hace en general, pero eso no quiere decir que sea por bueno, pero vamos, que salgas del carrefur y le des a leer una pagina de libros al azar a varios paisanos y que el tuyo sea indestinuible es garantia exactamente de nada.
Nos ponemos al libro, como digo ya reseñé Del Paraiso y creo que lei otro de una tal Candela que era una novela corta que, de nuevo, no destacaba mucho ni para bien ni para mal y que no puse nada porque no tenía mucho que poner. En seguida nos damos cuenta de que es el mismo truco y vuelve a apostar por lo coral. Esta claro que alguien le dijo que eso de tener muchos personajes le había quedado «todo guapo».
El punto de partida es una reunión para vender una serie a los del HBO, la serie, agárrense, de la urbanización (luego dirá que hay un personaje polémico, una famosa que se lió con el rey, que para eso, para que le cambias el nombre), y ahi Juanillo nos va dando el perfil de todos, hasta el conserje. La cosa no es muy complicada, das un par de líneas sobre el pasado de todos los personajes en plan, Manolo el conserje ese dia ha llegado tarde porque tiene un hijo que le da a la heroina y le preparó una muy gorda y su mujer Maruja le había dado un trombo hace unos meses y esta para pocas. Asi con todos los personajes que te quepan. La cosa ya digo no es muy complicada de ejecutar, otra cosa es que nos preguntemos a qué darnos señales de todo el quisque y si eso tiene sentido, o no, quiero decir, si conduce a algun lado y si es un camino adecuado para lo que queremos contar o es un walk on the wild side del baratillo. Ya os adelanto, alguna historia paralela es bastante pegote porque yo lo valgo y si la quita pues nadie se hubiese quejado.
Sigo con la feria del multipersonaje, Bocabesada es el nombre inspirado en una pintura de Rosetti, que se vea la cultura, de la citada productora de TV que quiere adaptar la novela del escritor, Martin que colabora en un programa de televisión nocturno como tertuliano más guiño guiño. El dueño se muere, la hereda el hijo y una de sus amigas, siguen los intringulis de la adaptación, hay personajes entrando y saliendo, unos muriendo y otros sustituyendolos en la trama que va centrándose un poco malamente pero cuando llevo un rato largo reparo en dos cosas, hace rato que leo con el turbo puesto, y dos, no me interesa mucho ninguno de los personajes, ni lo que les sucede, que es cuando metes a demasiada gente en una fiesta, no te da mucho tiempo a quedarte con la cara de nadie.
En general esto es un poco Bocabesada, un desfilar de personajes y situaciones de las que uno se termina despegando un poco por saturación, se nota la idea, pero no se si se le ha ido el foco, ni uno siente especial vínculo por los personajes, a veces por fuerza esquemáticos, ni lo que va sucediendo capta el interés porque no tiene mayor trascendencia. Hay humor supongo que involuntario como cuando el escritor se marcha a Nueva York para buscar la tranquilidad que le permita escribir la novela que le consagre (snif Juan, ¿en que siglo vives?, ¿que novelista contemporáneo conoces que se consagre con novelas, o que vaya a Nueva York a buscar tranquilidad para escribir? ¿no seria mas conveniente para ese fin irte a Burguillo de Saltapiés que ademas te pilla más a mano?), hay intención de salseo con los escarceos sexuales de su sosias, ¿para que el lector piense que Nuria le dirá que eres un guarrete zumbandote personajes con el subterfugio de ser novelados? Pos claro, y por aparecer aparece Pasapalabra con concursante trasuntado también, Creuheras planeta 2024 guiño guiño, soy team A3media forever. También aparecerá Jaime José Velazquez, un presentador de programas del corazón, (¿era necesario Juanillo, había necesidad?)
La prosa de primeras es bueno, normal, apañada, nada para recordar, eso si, requiebros de cuñado por doquier. Por requiebros de cuñado hablo de tópicos, lugares comunes, en plan, Ana tiene cuarenta, la típica gordita que se cree Bridget Jones a la que se le aparecerá Colin Firth en el ascensor y enderezará su vida tirando el satisfier a la basura. Comentarios que te hace la Maripili en la oficina para entendernos cuando le hace la ficha a la gente. Son cosas que reconoce todo el mundo, ahora, ¿Que tiene eso de literario? Poco fuera de las páginas de una revista de moda femenina si es que quedan. Hemingway no lo haría, eso fijo, pero quien es el Hemingway ese con quien ha empatado que yo no pueda, diria Del Val.
Estilisticamente ya digo nada de esperar floritura alguna, ni guiño, ni exceso, ni nada, en ese sentido no vas a gastar mucha tinta copiando citas, es prosa transaccional, que para lo que es mejor, solo faltaba que encima tuviese infulas gongorinas. Lo que si es claro que Juan no ha llegado al muestra no cuentes y que la gente piense por su cuenta y extraiga conclusiones de lo que hagan los personajes, no, Juan te lo da mascado, que es una forma de decir que él mismo no se ha currado ese mecanismo, o que lo desconoce porque lleva retraso en eso de la literatura, o que no te quiere hacer pasar mal rato, en consecuencia la profundidad es la que es, lo que ves es lo que hay y el recorrido pues también, todo está cerrado.
En resumen, supongo que esto podría denominarse literatura para gente que no lee, que es abrumadoramente mayor en número de la que lee de forma habitual. No es una cosa que digas, que ha escrito este averguenzamadres como una Maxwell, quiero decir, si haces el esfuerzo lo vas siguiendo. Ahora, literatura literatura, en plan que diga cosas de cierta enjundia y sea susceptible de dejar cierto poso pues bueno, tampoco, vale para estos tiempos de dios ya digo, si no es uno muy lector ni muy exigente y punto