És l’últim dia de classe a l’institut i els personatges de l’obra, tots ells estudiants adolescents, estan preocupats per l’examen que els ha posat l’Abel, un professor molt exigent. No obstant això, s’hi respira un ambient festiu i, entre els temes de conversa, hi predomina la qüestió de trobar parella per al gran ball de fi de curs. Fins i tot, el protagonista de l’obra, Joan —un jove tímid d’aspecte descurat i menyspreat per tots—, hi veu l’oportunitat d’acostar-se i contactar més directament amb Helena, la jove de qui està enamorat.
En tornar a casa, Joan connecta l’ordinador i engega un jocque té com a protagonista Indiana Jones. Això li suggereix una idea i, a través d’aquest ésser virtual, mitjançant Internet i, amb el pseudònim de l’heroi cinematogràfic, connecta amb Helena que s’enamora dels missatges d’amor que li envia Joan. Això fa que tots dos se citen al dia següent, però Alexandre, el germà de Joan, s’assabenta de la clau convinguda per a la trobada i se n’aprofita. Es fa passar pel jove internauta i aconsegueix que Helena el trie com a parella del ball. Joan, lògicament, se sent frustrat i, quan retorna a casa, es connecta de nou amb el programa d’Indiana Jones. De sobte, el personatge informàtic es materialitza, com la fada del conte de la Ventafocs, i li dissenya un vestit virtual perquè vaja a la festa. S’inicia així el conte El Cendrós de Babette Cole, inspirat en el mite popular de l’heroïna maltractada per la seua madrastra. És a dir, en el conte de la Ventafocs o la Cendroseta.
Titulado por la Escuela Superior de Arte Dramático y Danza de Valencia (1983-1986).
En los años 80 trabaja como actor en diferentes compañías valencianas al tiempo que da clases en Escuelas Municipales de Teatro.
A partir de 1989 empieza a simultanear la escritura, la dirección y la interpretación.
En esta primera estapa que abarca los años 90 (1989-1999), Alberola estrenó 14 comedias, de las que dirigió trece e interpretó seis.
Crea, en 1994, la compañía Albena Teatre, de la que es director.
En 1999 comienza la segunda etapa, en la que llega el reconocimiento y el éxito conjunto de crítica y público, con el estreno de Besos; Alberola alcanza proyección nacional y obtiene gran éxito en Madrid y Barcelona.
Además del reconocimiento, premios y galardones, el éxito teatral le ha llevado a desarrollar en los últimos años una intensa carrera televisiva.
En 2003 recibió el Porrot d'Honor de les Lletres Valencianes de Silla por el conjunto de su obra.
En 2018 es uno de los creadores de la serie de Açò és un destarifo y el productor de dicha serie de la nueva televisión valenciana, À Punt y que es guionista de la serie y de sus contrataciones del elenco de actores y de actrices.
hoy lo terminamos en clase, yo hice el papel de Indiana.., Bastante divertido y bien hecho para ser un libro tan viejo. pd: (me ha gustado hacer el papel de hada madrina ;))
Perfecto para niños de 10 a 13 años, recuerdo haber interpretado escenas para un trabajo en clase. Es muy entretenido y gracioso con una lectura fácil haciendolo perfecto para lectores primerizos.
Tot i que la història és interessant és un llibre que ha envellit malament, la tecnologia de què parla és desconeguda per a la nova generació de joves.
Joan, el Cendrós es una obra inspirada en el mite popular de La Cenicienta pero en esta obra de teatro de Carles Alberola i Roberto García el protagonista es un joven estudiante de hoy en día. El tema principal es transmitir la confianza en uno mismo como clave para el triunfo. La obra está escrita para niños entre 9 y 12 años. La trama de la obra gira en torno al protagonista, Juan, es un niño que va al instituto y no tiene la suficiente valentía para declararse a la chica que le gusta, Helena. La única forma de comunicación que tiene con Helena es a través de las redes sociales y con un alias, Indiana, por lo que realmente no sabe que es él. Hablar con uno mismo. Conocernos y comenzar a creer en nosotros mismos es la reflexión final del libro.
Carles Alberola i Roberto Garcia, son dos escritores valencianos que han escrito esta obra de teatro. Ellos mismos se involucran mencionando las características más básicas que hay que seguir en esta obra para poder llevarla al escenario. Respecto a los autores, Carles Alberola i Roberto García, son apasionados del mundo mágico del teatro, ven en este la posibilidad de hacer reír a la gente. Carles Alberola nació Alzira, 1964, posee un amplio abanico en el mundo del teatro, ha impartido cursos, ha sido actor y escritor. Con Besos, otra obra de teatro suya, consiguió el éxito y reconocimiento del público en Madrid i Barcelona en 1999. Años más tarde, participó en el mundo televisivo, en Canal 9, con series como Autoindefinidos, serie producida por Albena Teatre. Roberto García nació en València en 1968, es diplomado en arte dramático y una de sus aficiones es el cine. Tiene varias obras coescritas con Alberola como Besos i 23 centímetres.
A pesar que la obra tiene una estructura muy fluida sin dar pie a perdernos, esta se divide en 12 secuencias con todo tipo de acotaciones teatrales y un lenguaje literario muy fácil de entender. Al principio de la obra (escenas 1-4), se presentan los personajes, contexto y lugar en el que se desarrolla, es el último año al instituto, con el baile de graduación por delante, preocupaciones propias de la edad, etc. Las nuevas tecnologías son el hilo conductor de la obra, ya que Juan, con el alias de “Indiana” en las redes, y Helena mantienen una conversación. Helena no parece conocer al verdadero Juan, ya que este solamente se abre a ella por las redes bajo otro nombre pese a ser la misma persona pero con la ausencia de una cosa, la confianza en uno mismo (secuencias 4-8). Poco a poco, Juan mostrará su personalidad a Helena y en lugar del zapato de cristal en La Cenicienta, aquí habrá un anillo, el cual Juan perderá y este momento conducirá el final de la obra.
Podemos afirmar que el título es idónea ya que si nos basamos en la intertextualidad, el hecho de que se pierda un objeto lleva al final de la obra, igual que en La Cenicienta. Por un lado, las diferencias entre ambas obras podrían ser el contexto y período de la obra, como por ejemplo que los protagonistas son estudiantes y no trabajas todavía, así como los roles de género asociados a La Cenicienta que se rompen en esta obra.
Bajo mi punto de vista, los autores han creado una perfecta versión moderna de La Cenicienta, basada en la realidad actual y que puede ser de gran ayuda para recordarles a los niños que no tienen que olvidar que los seres humanos necesitamos relacionarnos y la mejor forma para hacer esto es cara a cara, donde no hay interferencias en el mensaje, no existen los malentendidos, contamos con el papel de la voz y así las relaciones son más productivas, solamente tenemos que confiar en nosotros mismos.