Ligeramente entretenida
Una divertida propuesta con unas primeras citas con bastante humor, algunos tópicos y clichés establecidos, aunque bien manejados, otros originales e ingeniosos. A mí me ha sacado más de una sonrisa. A mitad de la lectura me ha parecido decaer un poco, perdiendo algo de chispa, que recuperaba intermitentemente, y es que es complicado mantener un nivel de humor equilibrado a lo largo de una obra al completo, sobre todo porque a todos no les hacen gracia las mismas cosas, pero no por ello dejaba de ser interesante continuar la lectura de las peripecias de Martina para alcanzar su meta.
Una lectura ágil y fresca que hará que te tomes los 39 cafés en apenas 4 o 5 (o menos si te los tomas dobles). Eso sí, el desayuno final me ha resultado demasiado rápido, casi cortante diría yo. En mi opinión le hubiera hecho falta haber horneado un bizcocho más lentamente para desayunar.
A destacar también la constante inclusión de referencias musicales y cinéfilas incluidas, algunas te trasladan a tu infancia o adolescencia, otras muy actuales. Cultura, referencias e información no le falta a esta autora, algo que ya me gustaría a mí tener aunque fuera la mitad, así hubiera entendido algunas comparativas más :)
Algo que desde que empecé a leer me venía a la mente, es que la estructura de los capítulos encajaría perfectamente con una miniserie para la TV. Una miniserie o "sketches" como "Camera Café", episodios cortitos y divertidos. Podría funcionar.
Para terminar, me gustaría comentar que la historia (las citas) se abordan desde el punto de vista femenino, con lo que se critica al sexo opuesto y se ríe del mismo desde la barrera que nos proporciona una conexión a internet. Pero, ¿qué ocurriría si la historia se desarrollase desde un punto de vista masculino, de alguien con una personalidad similar a Martina? Porque en todos lados cuecen habas, sería interesante ver la perspectiva inversa. ¿Alguien aceptará el reto? Ahí lo dejo ;)