Una mujer ha sido asesinada por su marido, siendo asignado el caso al teniente Brampton, de Homicidios. Además, el propio marido se ha entregado a la policía, con lo que el caso parece resuelto. Aun así, durante la confesión, a Brampton le parecen extrañas las palabras del marido, ya que en ciertos momentos dice que no era su mujer en realidad, aunque lo parecía. Todo se complica cuando el esposo también muere.
Estupendo bolsilibro de ciencia ficción, bajo el subgénero de invasión de cuerpos. Lo mejor, la narración de Lem Ryan, que le da un toque de género negro muy interesante.