En casa del marqués de Avon todo es movimiento y alegría ya que su tercer hijo está a punto de casarse con una rica heredera que les ayudará a solventar todos sus problemas de dinero. Durante la cena del primer día, notan la ausencia de un invitado en la mesa. Es el notario de la familia. Aparece muerto en la sala de billar.
¿Habrá sido muerte natural? ¿Habrá sido un asesinato? Sebastian Atworth, el segundo hijo del marqués, intentará averiguarlo. ¿Se cancelará la boda? ¿Sobrevivirá la familia al escándalo? Sumérgete en el ambiente de la temprana época victoriana y acompaña a Sebastian para descubrirlo.
Esta historia me ha tenido enganchada, en vilo, haciendo mil suposiciones, y por eso se lleva las cuatro estrellas. Los personajes me han gustado, la trama está muy bien, la ambientación espectacular y todo muy cuidado. He aprendido mucho sobre aquella sociedad. Sin embargo, el final no me ha terminado de convencer. Soy difícil en eso de los finales, no suelen gustarme demasiado. El giro antes del final no me lo esperaba, me ha sorprendido muchísimo y me ha descolocado, creo que por esto, que es lo que desencadena el final, no me ha convencido. Aun así, la historia es buena, es amena, la pluma de la autora es una delicia y se lee en una tarde prácticamente.