Surinam, 1876: Julie und Jean führen eine glückliche Ehe und bewirtschaften erfolgreich ihre Zuckerrohrplantage. Dann aber ziehen sich dunkle Wolken über der Familie zusammen: Die Konkurrenz zwischen ihren Söhnen wächst. Zudem drohen wirtschaftliche Sorgen, gegen die als Abhilfe indische Arbeiter in das südamerikanische Land geholt werden. So kommt die junge Inika mit ihren Eltern auf die Plantage. Die Rivalität zwischen Henry und Martin eskaliert, und plötzlicher Besuch aus der alten Heimat, den Niederlanden, führt zu einer Katastrophe...
Es war schön, wieder nach Surinam, zu Julie, Jean und der ganzen Familie und ihren Freunden zurückzukehren. Das Land und die atemberaubende Natur spielt auch in diesem Buch wieder eine große Rolle, was mir sehr gut gefallen hat. Dabei kommen aber auch die verzwickten Familiengeschichten, der historische Hintergrund und das Leben auf der Plantage nicht zu kurz. Eine Menge passiert (das Buch deckt ja auch 5 ganze Jahre ab!), die Geschichte ist spannend und bleibt es wohl auch, da das Ende noch einiges offen lässt... Für den fünften Stern hätte ich mir aber ein etwas tiefer konstruiertes Ende gewünscht, so ging es mir ein bisschen schnell mit zu vielen Parallelen. Aber die vier Sterne hat das Buch allemal verdient und ich habe es sehr gern gelesen.
Tras El reino del azahar, Linda Belago nos entrega la segunda parte de esta historia.
Es una novela de las que definen como literatura exótica por su ambientación. Una colonia de los Países Bajos situada en El Surinam. Con franqueza, no conocía ese país ni de oídas.
Me gustó mucho más la primera parte. En esta ocasión Belago nos sitúa la historia pasados unos años de la abolición de la esclavitud y con la contratación de indios para salvar las plantaciones de caña de azúcar. Sin embargo, repite todos los hilos que hubo en la primera parte y la única aportación que hace en la historia es la «integración» de esa nueva mano de obra en las plantaciones que languidecen.
Una novela para pasar un rato agradable y conocer un poco la transición de la época colonial y las diferencias étnicas que allí se dieron
Quedé bastante decepcionada con el libro. Me intrigó la historia y quedé atrapada en ella. Sin embargo, al terminar el libro no pude evitar que se me colase la amarga sensación de que la autora quería terminar el libro a toda prisa dándole una historia inmerecida a Karini durante su estancia en Amsterdam, al igual que el enamoramiento entre Karini y Henry al hacerlo de una manera abrumadora e inverosímil. Considero también que la velocidad del relato cambió bruscamente a mediados del libro dándoles a todos los protagonistas finales parecidos y a los que no, la autora simplemente los eliminó del mapa.
Siempre se aprende algo de todo lo que se lee y en este en particular se ve la lucha entre clases y la discriminación que existía entre blancos, negros, mulatos, e indios y como se establecía el poder y la jerarquía de clases entre ellos. La historia se desarrolla en una colonia Holandesa, aunque podía haber sido cualquier otra colonia Española com se ve en otro libro similar como es el de "Palmeras en la nieve", donde no se acababa de asumir que los negros ya no eran esclavos y la mano de obra barata daba pie a otro tipo de esclavitud. Historia interesante de la vida de las tres generaciones de una misma familia. Se muestra la lucha por mantener la plantación de caña de azúcar con los tiempos cambiantes que les ha tocado vivir -abolición de la esclavitud, el auge del azúcar obtenido de la remolacha en detrimento de la caña de azúcar de las colonias, y el mantenimiento de la cultura de las castas y el poco o ningún valor que una mujer puede tener si es negra, mulata o India.
Fand es am Anfang genauso gut wie den ersten Teil. Allerdings gingen mir nachher zwei Charaktere ziemlich auf die Nerven (Pieter und Inika) und auch die Handlungsstränge fand ich teilweise zum ende hin echt blöd. Das hat sich zum Ende hin für mich nur noch gezogen, Leider. Einen weitern Teil (falls noch einer kommen sollte) würde ich glaube ich nicht lesen wollen.