Del ganador del Premio Minotauro 2020. Thorion es ingeniero a bordo de la Takarabune, una nave cuna que debe llevar a lo que queda de la Humanidad a un nuevo planeta. Él primero y su hija Crisol después se enfrentarán a muchos más problemas de los previstos para llevar a cabo su misión. Takarabune es un viaje a los referentes de la space opera y las novelas de viajes, como la trilogía de Marte o Aurora de K.S. Robinson, Arthur C. Clarke y su Cita con Rama, o incluso La Odisea. Sabino Cabeza vuelve a ofrecer una novela de ciencia ficción con personajes potentes y tridimensionales, con una psicología profunda, como ya hizo con Frontera oscura, novela ganadora del Premio Minotauro 2020.
Sabino Cabeza Abuín nació en Sevilla en 1965. Tras varias paradas en Salamanca, Murcia, León y Valencia, recaló en Zaragoza, donde reside desde hace veinte años. Es oficial del Ejército del Aire, Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia, y ejerce de Psicoanalista en la ciudad del Ebro. Su querencia por la ciencia ficción y la fantasía viene de lejos. Aún conserva su primer ejemplar de Veinte mil leguas de viaje submarino, y la colección de Acervo «Antología de Novelas de Anticipación» (que hurtó a su padre sin que se enterara), en la que conoció a Poul Anderson, Ray Bradbury, Philip K. Dick, Domingo Santos o José María Aroca. De aquellos tiempos son también sus primeros intentos de escritura, cuando imitaba a sus admirados Julio Verne o Tolkien. Sus influencias son incontables, aunque destaca a Ursula K. Leguin y Terry Pratchett de entre la larga lista. A sus padres debe no solo la afición a la lectura, sino también su atracción por la Astronomía. Recuerda ver junto a su madre, en el verano de 1982, todos los capítulos de «Cosmos», por lo que también se declara deudor de Carl Sagan por los tiempos de los tiempos, culpable de inocularle la fascinación por los misterios del universo. No ha dejado de escribir desde entonces, y no ha dejado de aprender desde entonces. Considera que los años te dan historia y perspectiva. Pero también que la imaginación necesita ser encendida en la niñez, y confiesa haber tenido la buena suerte de nacer en un hogar donde justamente eso le fue dado: imaginar.
Cuando empecé esta lectura me di cuenta que era la adecuada para compartir con mi hijo, el tema sabía que le iba a gustar y las impresiones que sacásemos juntos enriquecerían un debate amplio. Es curioso como al hablar del futuro seguimos proyectando que el ser humano poco cambia, ese lado oscuro que nos define, la envidia, la codicia, hasta en Takarabune nos acompaña y poseer algo en una civilización tan avanzada que vive en el abismo del universo, es motivo de discordia. Da igual que la nave este llena de científicos, de gente cualificada y notable, un comunismo utópico que en el fondo por la naturaleza del hombre no cuaja, da igual la razón, la lógica y los principios, para que funcione tiene que prohibirse, cuando algo se prohíbe, más interés crea, así que se hace la vista gorda, empieza a desmoronarse el castillo de naipes. No hay una sociedad adecuada para el ser humano, no sé si el autor pretendía enseñarnos que de la destrucción de nuestro planeta, al igual que sucedió tras la pandemia, el hombre poco sacó en claro. Pero lo primero es lo primero, ¿qué significa Takarabune? De la mitología japonesa es un barco pilotado por los Siete Dioses de la Fortuna, forma parte de un sistema religioso japonés derivado de una combinación de creencias indígenas y budistas, y hace referencia a las deidades Ebisu, Hotei Sama, Benzaiten, Bishamonten, Daikokuten, Jurōjin y Fukurokuju. Los tres primeros días del año bajan de los cielos para dar a los humanos sus dones. La Tierra va camino de la extinción, en la nave va la humanidad en busca de nuevas tierras que colonizar, pero algo salió mal, su destino no era habitable, ahora no pueden hibernar. Thorion y su hija Crisol nos irán contando en primera persona lo que ocurre en tan complicada travesía, cada uno de ellos en su espacio temporal. El miedo y las dificultades a las que hace frente Thorion y las lagunas de vida de Crisol. Es muy interesante este punto, porque se narra el final de un viaje, pero conoceremos un viaje más personal, la vida de un héroe y su silencio, «… de momento me contentaré con añadir a la historia de mi papá mis propios capítulos. Porque él, dejó muchos sin explicar», qué importantes son los silencios, más los de Nikkal que alejan a su hija.
«Odio las escenas familiares y más si hay testigos»
Mi hijo se quedó con el viaje, las amenazas, la inteligencia artificial, yo con las relaciones humanas, la religión como guía y el miedo a la IA, pero mucho miedo a todo lo que es capaz de hacer y estamos viendo.
«Creo que esperaba que el viaje nos hiciera mejores»
Muy entretenido de cabo a rabo. Una Odisea en busca de un nuevo futuro para la humanidad, con ciencia y mucha ficción. Me ha gustado tanto como el primer libro del autor: Frontera oscura.
Larguísima y lenta novela, con alguna buena idea, pero que no daba más que para un relato. Abundan las reiteraciones y repeticiones de conceptos e ideas, de forma que no parece avanzar hasta el final, que sí es algo mejor, pero a la postre tampoco te aporta nada. Cuando parece que va a haber un poco de acción... nos lo corta y no nos lo cuenta y pasa a otro personaje... ¿cómooo? Fallida a fin de cuentas. La novela necesita recortes por todas partes.
Una extraordinaria epopeya espacial que sigue a la nave colonizadora “Takarabune“ en su incierto destino. Con algunos personajes inolvidables, y un muy emocionante final.
Es difícil resumir todo lo que contiene Takarabune. Habla de un viaje interestelar de mil años para salvar lo que queda de la humanidad, y el viaje interior de sus protagonistas. Pero hay mucho más. Habla de cómo se organiza la sociedad (más de 70.000 personas) para vivir y llevar a cabo su misión. Se crean profesiones, distritos (es una nave de kilómetros de eslora), códigos éticos, una forma de ocio y premio denominado Gozo que tiene un sentido específico en esa sociedad... Toda la historia respira influencias de los grandes del género y, a la vez, un estilo propio que conocimos en "Frontera oscura" y que aquí cobra mayor dimensión, con unos personajes de mayor profundidad y dibujo. Es más que una obra de ciencia ficción; se plantean preguntas éticas y sociológicas, se combinan esperanza, compromiso, determinación y un cierto pesimismo sobre la condición humana. Hay aventura, hay tensión, hay belleza, hay introspección y filosofía. También hay referentes a Homero y el viaje de Ulises a Ítaca que sirven al autor para analizar la compleja y a menudo poco consecuente forma de obrar de las personas, individual y colectivamente. “Lo que podía matarnos no era ajeno a nosotros. Era nuestro propio modo de ser”; esta frase, extraída de la novela, resume esa mirada al interior del corazón humano. Lectura muy, muy recomendable.
La ciencia ficción pura no trata de naves espaciales cruzando disparos, ni de alienígenas extraños, ni de viajes instantáneos a velocidades superiores a la de la luz. Todo lo contrario: nos habla de nuestros miedos y problemas, y los traslada a otra época, intentando averiguar qué podría suceder a los que vendrán después. Y ahí es donde Sabino siempre supera todas las expectativas. Esta novela es muy diferente de Frontera Oscura por el tema (una nave que viaja durante mil años hasta su destino) y al mismo tiempo se nota su toque inconfundible: unos personajes profundos, psicológicos, con reacciones plausibles, capaces de conectar con el lector a unos niveles tan elevados que, sin haber acabado la obra, ya los estás echando de menos. Los pluses: tomar como referentes a La Odisea (nombrando varias veces a Ulises, cómo no), y los versos de Kavafis sobre Ítaca. Y todo ello aderezado de unos cuantos guiños trekkies que son absolutamente deliciosos. Una obra para recordar durante mucho, mucho tiempo.
La historia y los personajes son complejas.El autor se ha tomado su tiempo para crear cada parte de la Takarabune y a cada personaje detenidamente. A parte de la creación de un mundo que si lo hemos podido ver entras historias pero no igual a este.Las palabras técnicas en todo el libro hace que sea verdadero leerlo y te hace imaginártelo. Que la historia este bien creada no significa que en algunos puntos no me haya convencido mucho. Si bien la trama es única tiene bastante parecido a otras como Divergente aun que sean muy diferentes hay puntos muy parecidos. La manera de escribir del autor no me ha acabado de convencer mucho ya que en los momentos de mas euforia y de incertidumbre lo corta y lo explica capítulos despues.Eso a mi me ha incomodado bastante y ha hecho que la lectura sea un poco molesta.Tal vez por ese motivo la haya puesto las 3 estrellas.
La verdad, me ha encantado. Me parece una apuesta interesante, está narrado por dos personajes diferentes, en primera persona y a modo de memorias, lo que conlleva una serie de elecciones que pueden hacer que a algunos lectores se les atragante un poco la trama (al final esta siempre visto todo en retrospectiva), o incluso, el ritmo de la obra. A mi me ha parecido que esta llevado de una manera magistral, planteando una sociedad que se me recuerda en ciertos aspectos a las sociedades de las famosas obras de distopias del siglo pasado, pero enfocando las de una manera muy diferente y con un resultado que no tiene nada que ver (no es una distopias ni nada que se le parezca mínimamente). 9,5/10. Seguiré leyendo todo lo que pille de este autor.
A ver ... es un libro cifi clásico sobre una nave generacional, muy profuso en detalles con unos personajes bien construidos e hilados pero demasiado descriptivo sin mayor trascendencia, personalmente no me molestan las historias lentas, pero el problema que le veo es que no hay ningun argumento sorprendente o diferente, leí de Sabino Cabeza Frontera oscura y me gustó mucho mas, arriesgaba mucho mas con la historia, aunque es cierto, que el autor pone mas el foco en las cuestiones ontológicas en ambos libros, a este le falta algo que lo haga original porque los que leemos o vemos cifi habitualmente nos resulta todo demasiado trillado.
Me hubiera gustado de verdad poder ponerle las cinco estrellas. El libro es bueno, está bien escrito y la historia atrapa. Pero echo de menos algo de acción. Y cuando la hay es fría, demasiado científica si se me permite esa expresión. Su desarrollo es lento, muy lento. Se recrea mucho en explicaciones que ya se han dado, lo que hace que le sobre, por lo menos, una quinta parte de sus páginas. Leí la primera novela del autor y me gustó bastante. Esta segunda prometía y se ve cómo ha mejorado el escritor. Deseo que pronto nos llegue una nueva novela de Sabino y que por fin sea redonda.
He leído más libros sobre el principio de un viaje intergaláctico pero pocos de su final (por ejemplo me ha recordado a Seveneves que he leído este mismo año). Este libro además está claramente orientado a los personajes y no tanto a la acción.
Empecé el libro pensando "el protagonista es un poco no?" Pero luego vi que todo tiene su explicación y está muy bien llevado y te hace sentirte dentro de la historia.
Largo y repetitivo. Cuenta, pero no muestra la mayor parte de la narración y la acción queda interrumpida para pasar a otro personaje o a otro momento con el mismo personaje de modo que lo que ocurre queda contado a grandes rasgos y no hay ningún tipo de desarrollo en la trama que se presentaba. Reitera lo mismo una y otra vez y lo que era una buena historia queda diluída en una narración vaga. Entretenido sin más.
Un viaje espacial que se siente cercano, plasma de manera amena y agradable temas tanto filosóficos como sobre lo que nos hace humanos y tiene una construcción de personajes que te hace encariñarte con sus historias y sus vivencias