Con una clara vocación poética, Fernando López Guisado publicó su primer libro con apenas dieciocho años y desde entonces no ha dejado de crear una obra sólida, rebosante de imaginación y originalísima en la búsqueda de un mundo lleno de misterio, que roza quizá lo paranormal pero que se hace aún mayor en la poesía amorosa o existencial.
La publicación en 2012 de "La letra perdida" le colocó entre los autores más leídos de su generación. En 2015 "Rocío para Drácula", un intenso y extenso libro, recibió el Premio de la Asociación de Editores de poesía. También reconocido por su vertiente narrativa, suele desarrollar la misma mediante relatos de terror, delirio y humor negro recopilados en el volumen "Montaña rusa".
Intenso activista cultural, colabora con diferentes medios y ha realizado labores de profesor de taller de creación, asesor literario y jurado en diversos certámenes.