Une politique de la philosophie.En 1990, un an après le bicentenaire de 1789 où fut consacrée l’idée d’une "dérive" totalitaire de la Révolution française dont Robespierre serait le grand responsable, Georges Labica publiait aux PUF ce court essai pour souligner la "dignité philosophique" de celui qu’on surnommait l’ "incorruptible". Il ne s’agissait pas pour autant d’une tentative de réhabilitation mais bien de la contribution "d’un philosophe à l’écoute de l’un des siens", et c’est en se tenant à l’écart des polémiques historiennes que Labica s’est efforcé de saisir la spécificité de la pensée politique de Robespierre. C'est cet essai qui est ici réédité. Nouvelle édition.Préface de Thierry Labica.
Georges Labica was a French philosopher. His field of research was political philosophy. He was professor at the University of Paris-Nanterre, honorary director of the Centre national de la recherche scientifique (CNRS) and honorary professor at the Renmin University of China.
Labica was a specialist in the history of Marxism. Together with Gérard Benussan, he published the Dictionnaire critique du marxisme. Labica saw himself as a committed intellectual and supporter of radical anti-colonialism and anti-imperialism.
Très bon ouvrage pour comprendre la pratique politique de Robespierre et la pensée qui en est issue. Cependant, je conseille aux lecteurs de garder à l’esprit que G. Labica est marxiste et que sa lecture de l’Incorruptible peut demeurer biaisée par ses considérations idéologiques !
Creo que cuando uno mira desde lejos la filosofía tradicional existen dos posiciones. La primera de ellas consiste en que la filosofía es un puro pensar, subjetivo y rimbombante. La segunda posición, en cambio, cree que todo pensar es filosófico y que la historia de la filosofía es la historia del pensamiento. Hace un par de semanas leí este libro y quedé con una impresión negativa. El libro trata el pensamiento de Robespierre y lo intenta conectar con los principales lineamientos filosóficos y políticos de su tiempo. Creo que ese objetivo está muy bien logrado. Pero hay hartas cosas que pasan por encima y que puede ser un peligro para les lectores si no lo advierten. La principal causa de mi disgusto es que me parece que Georges Labica cae en la segunda posición. No todo pensar es filosófico, mucho menos los discursos de un criminal deleznable como Robespierre. Sí reconozco que es un texto analítico y que esquematiza muy bien la posición de Robespierre frente a temas como Dios, la revolución, la política y la libertad. Pero compararlo con filósofos como Kant, Hegel o Rousseau es pasarse ciudades enteras. Además, este libro se cae con una simple proposición: es el lenguaje de la época. Robespierre no es más filósofo por ocupar la terminología de su época. Solo se está expresando discursivamente. Si vamos a leer a Robespierre como filósofo, entonces hay que ver los libros que efectivamente leyó y saber la opinión que tenía de ellos. Pero eso no está bien desarrollado. Por último, me parece un error leer a Robespierre como un “político” de la filosofía. Por un lado, porque aquella distinción es aparente y, por otro lado, porque lo que hizo no se ajusta a ningún parámetro político ni moral.