4 Estrellitas. Me he llevado una muy grata sorpresa, sobre todo porque el libro tiene muy mala puntuación, y analizándolo, sinceramente no entiendo por qué. Obviamente no es una joyita, ni el mejor libro de romance histórico que he leído, pero ha sido una historia que he disfrutado mucho, que está muy bien escrita, muy bien documentada, y hasta el romance me ha convencido.
De verdad que no entiendo por qué la crítica se ha cebado tanto con estos libros. Es más, es que de la trilogía, ninguno tiene buena nota. No he leído los siguientes, pero lo haré para ver si puedo entenderlo. Ahora, vayamos a la historia.
Tenemos dos protagonistas de mundos muy dispares y muy bien perfilados. Hadrian St.Claire es un hombre hecho así mismo. De niño se lo conocía como Harry Stone, un niño del East End, hijo de una prostituta, que una vez huérfano, creció robando en las calles. Hasta que lo vio el primer ministro Gladstone, y decidió darle la oportunidad de llevarlo a Roxbury Hall, un orfanato para niños de la calle. Allí, Hadrian conoció a sus amigos, Gavin y Patrick, protagonistas de los siguientes libros.
Por otro lado tenemos a Caledonia Rivers. Callie procede de una buena familia y durante su juventud hizo lo que se esperaba de ella. Hasta que afortunadamente oyó una conversación desafortunada y decidió poner fin a su compromiso. Desde entonces, Callie se convirtió en una solterona, abrazó la causa sufragista y se fue a Londres a vivir con su tía viuda, donde trabaja como una de las líderes del movimiento por el derecho al voto de la mujer.
Durante el invierno de 1890, el movimiento sufragista de Gran Bretaña está creciendo y sus reivindicaciones pueden ser escuchadas en el Parlamento. Las mujeres tienen medio convencidos a los liberales, pero con los conservadores lo tienen muy difícil. En éste clima de tensión, Callie y Hadrian se conocen, cuando Callie está a punto de dar un mitín en la plaza del Parlamento.
Hadrian es fotógrafo y está allí de casualidad, no apoya el voto femenino ni es un tema que le importe, pero necesita dinero y está desesperado. Una mala mano a la cartas ha hecho que pierda lo poco que tiene y necesita pagar una enorme deuda. Un día se presenta lord Dandridge en su estudio, y le encarga algo muy sórdido, pero muy jugoso para pagar sus deudas y poner en orden sus asuntos. Lord Dandridge es uno de los líderes conservadores que quieren acabar con el movimiento sufragista, sobre todo con esa alborotadora de Caledonia Rivers y la única manera es vencerla, humillarla y desacreditarla. El encargo consistirá en que Hadrian tendrá que seducir a Callie y tomarle una foto comprometida, y para ello pagará muchísimo, una oferta que Hadrian, a regañadientes, no podrá rechazar.
Hadrian le ofrecerá a Callie una carta falsa de la líder del movimiento, una carta de presentación, para que acceda a hacerse unas fotos inocentes, para promocionar el movimiento. Así será como Hadrian y Callie se irán conociendo, como él entrará en su mundo y ella en el de él, y ambos descubran sus más oscuros secretos. Lo que empezó como algo muy inocente, se convertirá en algo serio, cuando se empiecen a gustar, cuando Callie vea que no solo debe luchar por las mujeres de su clase social, si no también por las mujeres y niños que viven en la pobreza en el East End e intentar mejorar sus vidas.
Callie quedará eclipsada por Hadrian y él por ella. Hadrian jamás pensó que podría enamorarse de una mujer, y menos en el ambiente en que él creció, pero la decisión, inteligencia y pasión con que Callie abraza su causa, lo fascina. Sin duda, Callie es el personaje que más madura en esta historia, pues el amor le abre a un mundo nuevo y la saca de su capullo.
Lógicamente, no voy a desvelar lo que ocurre, porque todo trata de embaucar a Callie, y el arrepentimiento de Hadrian por tener que hacer lo que hace, sobre todo cuando se está enamorando de ella.
Pues sí, aunque sea un asunto muy feo, el romance me ha convencido y la historia no se aleja de muchas otras del estilo. Aunque cueste creerlo, no estamos ante una novela erótica, pese a que la portada invite a ello, y aunque el asunto que trata es sórdido, creo que Hope Tarr ha sabido llevarlo.
Por último, tenemos una ambientación exquisita, que ya quisieran muchas documentarse de la misma manera para escribir un libro. Aquí se nota que la autora ha hecho un trabajo de investigación y que además le ha gustado. El inicio de cada capítulo nos lo recuerda, además de esa final nota de autora. También es de agradecer que la prosa empleada es buena, no he sentido aburrimiento en ningún momento y está muy bien escrito.
Así que, vuelvo a reiterar, no estamos ante una joya, pero sí ha sido muy buen libro y me ha convencido. Lamento que las malas críticas me dejaran llevar y no lo leyera antes, el tema del movimiento sufragista me fascina y actualmente estoy leyendo los libros de Evie Dunmore, que a la postre, no me han parecido muy distintos a estos. Haber empezado la serie me ha demostrado que sin miedo, puedo seguir leyendo los libros, y sobre todo, arrepentirme de no haberlos leído antes.