Siglos antes de que se creara un imperio, hubo dos montañas de inmenso poder. En una de ellas habitaban los dragones...
Feidos Lom, un joven pero talentoso escultor, aún recuerda la última vez que vio un dragón: él era un niño, y unos cazadores mataron a la bestia siguiendo las órdenes del bondadoso Emperador Klamyr. Varios años más tarde, el Emperador le encarga a Feidos que realice una escultura en un trozo de la Montaña Negra, el hogar de los extinguidos animales.
Pero no es una tarea común y corriente. La creación de la escultura es sólo la primera parte de un plan siniestro, y si Feidos quiere sobrevivir y salvar a su familia, tendrá que desentrañar una red de secretos que involucra a las dos montañas, extraños personajes y una magia peligrosa y ancestral.
Entretenida novela con buenos dotes de Fantasía y Magia que se queda demasiado corta. Muy rápida dejándote una sensación de que podía haber dado mucho más de sí, aunque al final la autora explica los motivos. No obstante parece estar puesta la primera "piedra", nunca mejor dicho, para una serie de historias relacionadas ya que se le puede sacar partido tanto en historias previas como en historias posteriores a la actual.
Narración correcta y cuidada pero demasiado previsible para mí gusto. Se va explicando cualquier situación y aspecto conforme ocurre y no da pie a la imaginación o sorpresa, algo que veo fundamental en este tipo de historias. Quizás el motivo sea por ser de sus primeras obras, algo que podrá mejorar en las siguientes.
Choca leer algunas frases por su construcción fuera de las normas del castellano, no sé si está bien decir que son "latinas" (perdón si no es así, no pretendo ofender). Pero una vez que asumes ese estilo no representa ningún obstáculo para disfrutarla.
De cualquier modo, me ha gustado mucho el concepto general y no cabe duda de la imaginación de la autora, así que otras de sus obras tendrán cabida en mi kindle pues pienso que tiene mucha fantasía que pasar por mi tinta electrónica.