Ramón Díaz Eterovic - “El Color de la Piel”
Editorial: LOM - 244 Páginas
1ra Edición: Octubre, 10 de 2003
La Realidad a través de las palabras - “El Color de la Piel” Ramón Díaz Eterovic (Teoría de la Recepción)
Ramón Díaz Eterovic es un escritor chileno nacido el día 15 de julio del año 1956 en Punta Arenas, Chile. Este siendo conocido por sus novelas policiales protagonizadas por el detective Heredia. Formó sus estudios en Ciencias Políticas en la Universidad de Chile y ha publicado textos como poesía, cuentos y novelas. Varias de sus obras han sido traducidas en diversos idiomas y ha recibido numerosos premios, como el Altazor y el Manuel Montt. Es considerado uno de los principales exponentes de la novela negra en América Latina. Es un subgénero de la novela policíaca que se caracteriza por su atmósfera opresiva, sus personajes complejos y moralmente ambivalentes, y su enfoque en la violencia, la corrupción y la decadencia social).
En el caso de esta obra, publicada por primera vez en el año 2003, está marcada notoriamente por hechos importantes en Chile, como lo pueden ser los cambios sociales y la violencia institucional, más que nada, en un contexto de transformación social. Si bien Chile estaba más o menos estable democráticamente, todavía sufría consecuencias por parte de la Dictadura Militar (1973-1990), como la desigualdad, la disriminación, especialmente a inmigrantes, especialmente en sectores más populares.
Esta novela es una más de tantas tratadas sobre el conocido detective Heredia. En esta el detective se ve involucrado en un caso en el cual debe investigar acerca de una extraña desaparición de un ciudadano peruano llamado Alberto Coiro. Este es acompañado por su gato Simenon y un viejo que lo introduce al mundo de los vagabundos y cartones. Con todo esto y con el transcurso de la historia, Heredia va descubriendo temas controversiales como redes de casinos clandestinos, tráfico de cocaína, salones de billar y personajes con pasados bastante oscuros. En esta novela, Ramón aborda diversos temas como lo pueden ser la discriminacón y el racismo existente en la sociedad chilena, como también el símbolo de Heredia, el detective privado, como una figura secundaria de la Justicia, a su vez y un tema bastante importante como lo fue la Postdictadura. Esta historia pone en juego al lector, de forma que lo pone en duda a base de los prejuicios raciales presentados, como la xenofobia, a su vez, enfrentando la realidad en la sociedad, en este caso, chilena. En esta lectura, el autor (Ramón Díaz Eterovic) no deja las respuestas en cierto modo, “cerradas”, al contrario, deja cabos sueltos de forma que el lector saque sus propias conclusiones acerca de los hechos ocurridos.
En la obra hay escenas en las cuales existen ciertos comentarios provenientes de personajes secundarios sobre temas racistas, aunque, y sin embargo, depende de igual manera del lector, es decir, uno tiene la capacidad de interpretar varias cosas a su manera y a su punto de vista.
Su Dimensión Ideológica: El lector debe, de alguna manera, “llenar los vacíos” del texto y eso lo obliga a tomar cierta postura. Es decir, no es una lectura neutral. La obra exige una lectura activa y crítica, algo que no todos los lectores están dispuestos a hacer.
El lector como sujeto ético-político: La novela requiere directamente al lector, porque no solo le pide resolver un crimen, sino pensar por qué ciertas vidas valen menos que otras en una sociedad que se dice moderna e igualitaria. La novela retrata la vida de personajes que viven al margen del sistema: inmigrantes, personas racializadas, habitantes de barrios pobres, etc.
Un lector proveniente de ciertos contextos vulnerables puede identificarse con estos personajes y reconocer su realidad. En cambio, lectores más privilegiados podrían ver esta representación como una denuncia impactante o, incluso, como una realidad lejana.
Heredia actúa como una guía moral dudosa, que no da respuestas cerradas, sino que invita a reflexionar sobre el valor de la vida, el racismo normalizado y la indiferencia social. Dependiendo principalmente a base del contexto del lector y cómo éste percibe distintas realidades.
Sintetizando y organizando esta información en base de la novela, se puede mencionar que Ramón Díaz Eterovic en sus novelas ha de ser bastante “honesto”, pero, ¿por qué? Porque nos muestra una realidad, una verdad basada en lo que ocurre en un país y sus distintos contextos de vida. Algo que a veces no es bueno a simple vista, pero que, sin embargo, es un tema muy importante. Esta novela nos muestra y nos deja más bien a la imaginación, no solo en esta, sino que también en la mayoría de las novelas escritas por este autor, es decir, que en base a un crimen que a veces puede resultar “imposible”, nosotros debemos en nuestra mente ordenar las piezas de este “puzzle”.
Es importante que esta obra no solo sea leída, sino que sea de igual manera analizada y discutida por sus temas controversiales sobre la sociedad chilena. Llega a ser impresionante cómo las obras de este autor han de romper ciertas “expectativas”, para dar paso y romperlas, haciendo que la lectura no solo sea lo que es, sino que también haga que el que esté leyendo tenga una conciencia social y crítica ante la sociedad Con todo esto, el lector se verá sumamente confrontado en un mundo en el cual la justicia no es clara, ni se resuelve a mano alzada, otro tema, es como Ramón Díaz, en sus obras no nos deja respuestas cerradas o claras, sino que, las deja a la imaginación del propio espectador y sus capacidades de comprender lo que sucede o cómo se desenvuelve en temas como o pueden ser un crimen. Recomiendo esta novela, más bien, esta obra, no solo como novela negra, sino que también como un texto que interpela temas fundamentales que hacen reflexionar profundamente. El conflicto principal de esta novela es cómo una sociedad, en este caso chilena, normaliza temas tan complejos como el racismo, la discriminación o la xenofobia, aunque no sólo se ve afectado el lado externo, sino que el interno también, de manera que se interpelan cosas como la moral y lo ético.
Para finalizar, una cita que resume lo mencionado: "A la falta de hospitalidad, a la estupidez de creernos superiores a los demás. El mundo está lleno de racismos intolerantes y preocuparse por el color de la piel es un camino que no conduce a nada bueno." (Eterovic, 2013, página 82)