„Întâmplări în irealitatea imediată este, sub raportul constructiei, un roman care isi camufleaza structura romanesca sau, mai bine, un roman de formare al unui personaj care nu accepta ideea ca personalitatea sa ar putea fi rezultatul unui banal proces de colectare a elementelor disparate intr-o formula aleatorie. Autobiografia unui fanatic inversunat ce neaga insasi posibilitatea de a scrie autobiografie. Cu o astfel de problema de identitate in punctul sau de pornire, nu e de mirare ca romanul blecherian a profitat la maximum de pe urma pozitiei sale de «dublu outsider», atat fata de zona romanescului pur, cat si fata de aceea a poeticului pur, ramanand o «enigma nesplicata» a literaturii romane, fascinandu-si cititorii si chemandu-i, pana astazi, la relectura... Carte a suferintei si a memoriei, Vizuina luminată completeaza opera lui Max Blecher pe latura vizionarismului spectaculos, care dizloca realitatea si o pune sub semnul intrebarii.“ - Doris Mironescu
Blecher's father was a successful Jewish merchant and the owner of a porcelain shop. Blecher attended primary and secondary school in Roman, Romania. After receiving his baccalaureat, Blecher left for Paris to study medicine. Shortly thereafter, in 1928, he was diagnosed with spinal tuberculosis (Pott's disease) and forced to abandon his studies. He sought treatment at various sanatoriums: Berck-sur-Mer in France, Leysin in Switzerland and Tekirghiol in Romania.
For the remaining ten years of his life, he was confined to his bed and practically immobilized by the disease. Despite his illness, he wrote and published his first piece in 1930, a short story called "Herrant" in Tudor Arghezi's literary magazine Bilete de papagal. He contributed to André Breton's literary review Le Surréalisme au service de la révolution and carried on an intense correspondence with the foremost writers and philosophers of his day such as André Breton, André Gide, Martin Heidegger, Illarie Voronca, Geo Bogza, Mihail Sebastian, and Saşa Pană.
In 1934 he published Corp transparent, a volume of poetry. In 1935, Blecher's parents moved him to a house on the outskirts of Roman where he continued to write until his death in 1938. During his lifetime he published two other major works, Întâmplări în irealitate imediată (Adventures in Immediate Unreality) and Inimi cicatrizate (Scarred Hearts), as well as a number of short prose pieces, articles and translations. Vizuina luminată: Jurnal de sanatoriu (The Lit Up Burrow: Sanatorium Journal) was published posthumously in part in 1947 and in full in 1971.
Max Blecher es sin duda un pionero de ese estilo narrativo tan de la Europa del Este, o tan rumano quizás, de mirada asombrosa, abundante y con un lirismo nostálgico. Esa prosa que tanto en Blecher como en Cârtârescu (con evidente influencia del primero) en la que el mundo interior y exterior del personaje (casi siempre el alter ego del autor) producen un maravillamiento poco traducible en palabras y de ahí la abundancia del lenguaje, esa intensidad que busca acercarse a algo que solo se puede sentir. Blecher, no obstante, pese a ser el primero en usar este recurso, no logra en esta novela estructurar una trama sólida, es, más bien, una colección de capítulos de su infancia y adolescencia, el descubrimiento del cuerpo y la mente del protagonista, del sexo, de las relaciones humanas, del sentirse parte y fuera de este mundo. Cârtârescu en sus novelas largas, aunque toma una parte de este tipo de prosa de Blecher, en realidad hace algo más vasto con todas sus influencias (que son muy claras) y las lleva a otro nivel: la multiplicidad de géneros en una misma novela, la multidimensionalidad de las tramas, los mecanismos literarios complejos que usa para enlazarlas (el mayor logro/ejemplo de esto es Solenoide), no obstante, está claro que Blecher tenía magia en su pluma. El juego entre sueño y realidad, la estupefacción frente a lo desconocido de lo cotidiano, la revelación de un mundo extraordinario dentro de lo ordinario de la vida son marcas registradas de Blecher dentro de la literatura Rumana. Aunque, curiosamente, lo he encontrado en cierto sentido más cercano a Gospódinov que a Cârtârescu.
Lo que sí está claro es que Blecher era un talento precoz y privilegiado. Completó tres novelas y un libro de poesía hasta su muerte a los 29 años, a causa de una enfermedad que le tuvo diez años en cama y padeciendo. En medio de ese dolor escribió toda su obra. Y su potencia poética surge de esa vivencia.
*Leída solo la primera novela, Acontecimientos de la irrealidad inmediata.
Este es un libro, que escapa del concepto de novela -que lo es-, para entrar en los márgenes de la filosofía y la metafísica, quizás también en los de la psiquiatría. Se trata de un viaje iniciático, del paso de la niñez a la adolescencia y de esta a la adultez. Del descubrimiento de un alma muy sensible que mira el mundo con ojos asombrados, llenos de estupefacción y, tal vez de horror. Un tanto sobrecogedora me ha parecido esta obra, potente donde las haya, que es más, mucho más que una narración de mayoría de edad relatada por alguien poco corriente. Desde luego que es eso, pero lean el primer párrafo y comprenderán lo que quiero decir -luego lo comentamos-. "Cuando miro durante largo rato un punto fijo en la pared, a veces, me ocurre que dejo de saber quién soy y dónde me encuentro. Siento entonces, desde lejos, la ausencia de mi identidad, como si me hubiese convertido en una persona extraña por completo. Este personaje abstracto y mi persona real se disputan mi convicción con igual fuerza". Esta disociación, la fisicalidad, los límites físicos, la dicotomía entre el mundo interior y exterior del personaje -por cierto, un alter ego de Blecher, narrador también de la novela-, dan lugar a un nuevo estilo narrativo en el que el deslumbramiento ante la realidad produce una prosa intensa que busca acercarse a lo que no se puede describir con palabras, una prosa de la que luego beberá Cârtârescu y que es tan de la Europa del Este: "Histérico encaje de los pétalos de la petunia". "La materia bruta mediante sus masas profundas y pesadas de tierra: piedras, cielo y agua, o mediante sus formas más incomprensibles, como las flores de papel, los espejos, las bolas de cristal con sus enigmáticas espirales interiores o las estatuas de colores, me mantuvo siempre encerrado en una prisión contra cuyos muros chocaba dolorosamente y perpetuaba en mí la extraña e inútil aventura de ser hombre." La novela adolece de una trama sólida; es más bien una colección de capítulos cortos en los que vemos avanzar en la vida a Blecher, un niño rumano que intenta comprender el mundo y nos lo cuenta en una especie de trance, de lucidez febril que a mí me ha recordado a ratos "La montaña mágica". Esa bruma feliz producida por la tuberculosis y la fiebre, donde los contornos de la realidad se difuminan y todo se ve bajo otro prisma, encuentra aquí su máxima expresión, su manera excelsa de presentarse. Una novela sensorial, hermosa, inquietante, conmovedora y de gran belleza emocional. Los que hemos navegado por las aguas oscuras de la depresión, agarrándonos a cualquier atisbo de realidad absoluta, comprendemos a Blecher, aunque no tengamos a mano la fuente inagotable de palabras poéticas y precisas que él posee. Blecher, considerado el Kafka rumano, nos presenta en esta obra una de las cumbres de la literatura surrealista, precursora del existencialismo. Muy recomendable si no buscan una trama concreta y sí profundizar en la psique humana.
Ce livre paru en 1989, aux éditions Maurice Nadeau, réunit le roman "Aventures dans l'irréalité immédiate" (pour lequel j'ai déjà écrit quelques lignes sous l'édition de 2015), ainsi que le récit "La Tanière éclairée, journal de sanatorium" qui commence ainsi :"Tout ce que j'écris a jadis été vraie vie." Je consacre donc ce bref billet à "La Tanière éclairée". Ici, les images se rapportent exclusivement au corps, tant et si bien que l'âme semble mise entre parenthèses. La tanière n'est autre qu'une intériorité corporelle, telle que précisé dans ces lignes des premières pages : "Quand je m'assois l'après-midi dans le jardin, au soleil, quand je suis seul et que je ferme les yeux, ou bien quand en plein milieu d'une conversation je passe ma main sur la joue et que je serre les paupières, je retrouve toujours la même obscurité hésitante, la même caverne intime et familière, la même tanière tiède et éclairée par des taches et des images floues, qu'est l'intérieur de mon corps, le contenu de ma personne en deçà de ma peau." Le corps devient un poste d'observation du monde extérieur. Si chez Anton Holban n'est réel que ce qui est vécu subjectivement, ici, plus rien n'est avec certitude réel. La frontière entre rêves est réalité n'est plus étanche, de sorte que le monde réel n'est pas intériorisé psychologiquement, mais exploité poétiquement. Une place bien connue de Bucarest est "vue" par le narrateur, tantôt dans une lumière blanche, tantôt entièrement rouge : une image surréaliste et onirique, comme Max Blecher les affectionne. Combattre la mort qui rôde dans les sanatoriums (Berck entre autres) c'est vivre intensément l'instant présent dans ce monde peuplé d'images. Un bémol pour moi : ces deux premières traductions ne sont pas très fidèles à l'original.
Es una novela profundamente introspectiva y poética que narra la vida de un joven protagonista que descubre que padece tuberculosis ósea. Esta enfermedad lo obliga a pasar largos periodos en sanatorios, donde su percepción del mundo se transforma radicalmente.
A través de sus experiencias en el sanatorio, el protagonista comienza a ver el mundo de una manera surrealista. Los objetos cotidianos y las personas a su alrededor adquieren una cualidad casi mágica y absurda. Esta fusión de realidad e irrealidad es uno de los aspectos más llamativos, aunque en algunos momentos se me hizo un poco cargante.
Durante su estancia en el sanatorio, el protagonista forma relaciones con otros pacientes y el personal, lo que le ofrece una perspectiva diferente sobre la vida y la muerte. Estas interacciones son reveladoras, llevando al protagonista a reflexionar sobre su propia identidad y existencia.
El estilo narrativo de Blecher es evocador y poético. Aborda temas como la enfermedad, la adolescencia, la identidad y la búsqueda de significado en medio de la adversidad.
Escrita en la década de 1930, un período de gran agitación en Europa, la novela refleja una sensación de incertidumbre y cambio. Influenciada por el movimiento surrealista, explora el subconsciente y los sueños, mezclando lo real y lo fantástico. Aunque es una obra de ficción, se reflejan muchos datos de la vida del autor, aportando originalidad y profundidad emocional.
Ha sido elogiada por su estilo único y su capacidad para capturar la complejidad de la experiencia humana.
Te invita a explorar las profundidades del subconsciente y a cuestionar la naturaleza de la realidad. Es una lectura que ofrece una visión única del mundo a través de los ojos de su protagonista.
„Iată pentru ce nu înțeleg nimic din ceea ce se petrece în jurul meu și continui să „cad” în viață printre întâmplări și decoruri, printre clipe și oameni, printre culori și muzici, tot mai vertiginos, secundă cu secundă, tot mai profund, fără sens, ca într-un puț cu pereții zugrăviți cu fapte și oameni, în care „căderea” mea nu este decât o simplă trecere și o simplă traiectorie în vid, construind totuși ceea ce bizar și fără justificare s-ar putea numi „a-mi trăi viața mea proprie”... ”