Ya me han aleccionado al respecto de que García Tsao sólo "repite" las enseñanzas de ese otro García, pero Riera, que fuera su maestro. La verdad es que pocas cosas me hacen reír y divertir, más porque soy un redomado amarguetas de la vida, y este libro, en apariencia insulso e intrascendente me hizo carcajearme donde quiera que lo leí.
El estilo y la flema con la que escribe Leonardo es capaz de hacer reír, incluso, a aquellos que no han visto las películas de las que habla. Por lo tanto, el libro funciona y bien. Informa, comparte y critíca al mismo tiempo que te hace sentir que no perdiste tu tiempo leyendo "reseñas" fílmicas.
Además, no es la infumable verborrea de Ayala Blanco (que hasta yo dudo que sus reseñas sean críticas realmente y no artefáctos lingüísticos, o ya de plano, performances avant la lettre), sino comentarios aterrizados de películas fácilmente localizables.
Tuve la buena fortuna de regalar este libro a alguien que estimo, pues lo cargué conmigo en un viaje, y sabía que no me dolería "dejar"selo a esa persona, e intuía que podría hojearlo y pescar al vuelo un comentario y comenzar a reír y comenzar a entender de qué filmes habla, de que actores y directores e ir a comprar dicha película y verla, con otros ojos, con otras palabras...
y apagar todo, cerrar el libro, cerrar los ojos, suspirar y quedar tranquilo y en paz, como sólo queda uno cuando ha reído por bastante tiempo, y luego "sólo resta el silencio".