Un día, un maestro incompetente regañó a su alumno porque estaba contando chistes. "Nasrudín", gritó, "por tu comportamiento inaceptable te condeno a la ridiculez. De ahora en adelante, donde se cuente una de tus absurdas historias, se debe inmediatamente contar seis más, para que todos se den cuenta de tu ridiculez". Se asegura, que el efecto místico al comprender siete chistes de Nasrudín lleva a la iluminación