Tal como lo indica el subtítulo, Lapsus es una serie de actos fallidos que van perpetrando los dos personajes protagonistas. Estos -Huberto Haltter, de poco más de veinte años, y Humberto Heggo, recién cuarentón- dejan simultáneamente la Ciudad de México con los respectivos propósitos de hallar la participación (¿democrática, sexual, con la naturaleza, cósmica?) y la salvación o -por lo menos- la Isla Tropical. Al través de este catálogo de alusiones y obsesiones en el que se van entreverando los mitos y los arquetipos que de la otredad tienen las sociedades en desarrollo e industralizada, el autor, asumiendo plenamente su propia esquizofrenia, nos enfrenta con algo que es testimonio o juerga, protesta o desesperanza. Es precisamente al lector al que le corresponde, en última instancia, decidir.