En este, su segundo poemario, Wiener transita por las imágenes de un pasado reciente en el que convergen la noche y la revolución. El deseo que no se acaba nunca, a pesar de que la destrucción y el fin son inminentes. Como una imposible DJ, Wiener pone a bailar al olvido y la esperanza, a la razón y la ira, y en su repertorio las palabras caen ebrias, cataclísmicas, escaleras abajo, de bruces contra un suelo anegado de purpurina y de fluidos. Pero en este caudal de imágenes fatídicas, la autora abre una ventana hacia esa eternidad que viene después de la derrota, donde se ama y se promete todo, y donde la escritura, el sexo y un nuevo llamado a la insurgencia aparecen como signos de una futura salvación.
Gabriela Wiener (Lima, 1975) es una escritora peruana, cronista, poeta y periodista, afincada en Barcelona desde el año 2003. Forma parte del grupo de nuevos cronistas latinoamericanos. Casada con el poeta y periodista Jaime Rodríguez Z.. Tiene una hija.
Estudió Lingüística y Literatura en la Universidad Católica de Lima, y un máster en Cultura histórica y Comunicaciones en Barcelona. Trabajó en el diario El Comercio. Fue miembro del consejo de redacción de la desaparecida revista Lateral. Colabora con una larga serie de medios, como Etiqueta Negra, El País o La Vanguardia. Es autora de dos libros de crónicas, y de la plaqueta de poesía Cosas que deja la gente cuando se va.
Es un spoiler a toda la obra de Wiener, pero en verso. Me reconforta leer esa sensación transversal del fin como algo inevitable. Me gustó la sinceridad y lo directos que son los poemas. Están cargados de política, de una visión crítica incluso de sí misma.
"Cuerpo mío dos puntos, te hablo como nunca te han tocado con la paz trémula de una dulzura interminable"
Es increíble la cercanía que he sentido con esta voz poética. Aborda reflexiones sobre el mundo actual que nos oprime, indigna y agobia de tan distintas maneras.
Llegamos de Lima a un piso con doce personas y un solo baño en Pla de Palacio. Progresamos. (....) Nos mudamos al barrio más aburrido de Barcelona para tener a Coco. La Ronda de Guinardó.
Encontré este librito un par de días antes de emigrar, igual que Weiner.
Solo quiero que no se acaben las cosas, quiero hacerle un agujero negro a este momento y meterme por ahí y alargarlo al máximo como un túnel secreto, expandirlo como se expanden las cosas que no sabíamos que eran profundas.
Disfruté los primeros 7 poemas del libro, "molaron" mucho. El resto me resultó prescindible, prosaico, asfixiantemente millennial.
Es exactamente lo que dice ser: se habla del deseo, del fin del mundo y todo mezclado con la precariedad y la raza. Me encantaron sobre todos los poemas “Huaco erótico” y “Embarazadas”. Me gustó, pero no me mató.
Este libro merece más 5 estrellas, precisamente porque hace poesía política. De lo político, de lo “personal es colectivo“. Es como darle belleza a un vómito, creo que no cualquiera podría.
Yo creo que Gabriela es la voz del Perú. No en el sentido espectacular del término. Ella no representa a ese Perú sobre el que queremos dirigir nuestros reflectores y para el cuál queremos prender nuestros micrófonos. Gabriela habla desde las heridas de la peruanidad y, por extensión y definición, de los dolores de muchxs de nosotrxs. Me identifico con lo que escribe porque muchas de sus etiquetas son también las mías. Conecto con sus textos porque ponen en palabras el contexto de mi realidad, de mi identidad, de mi peruanidad. Leerla siempre me acongoja el corazón, me cuestiona y me ayuda a avanzar en medio de este huayco llamado Perú.
Siempre me ha resultado difícil leer poesía, nunca he podido "entenderla" y decodificar sus versos mentalmente. No sé si hay una forma "correcta" de leer poesía, pero en mi experiencia cuando he logrado conectar con su lectura ha sido desde el sentir y no desde el pensar. Varios poemas de este libro me hicieron sentir cosas y conecté con los relatos breves cruzados por la interseccionalidad y la identidad. Particularmente el poema "Hermanas" me pareció hermoso y revelador.
Me resultó extraño leer a la Gaby en un poemario. Creo que es un buen libro si alguien te pregunta quién es ella porque muy sintéticamente se describe en sus aristas poliamorosa, madre, migrante, periodista, etc. El libro no es pretencioso, muestra un modo de ver y escribir el mundo. Pero no sé cuánto voy a recordarlo en unos días. Si alguien tiene el interés de ir a las entrañas de la Wiener seguro no es por acá.
Los temas que suelen estar presentes en las novelas de Wiener, ahora en formato poesía. Me gustó mucho la presencia de una mirada transversal y crítica sobre el colonialismo y el capitalismo. Y los guiños y trazos de humor. Poemas cotidianos, sin metáforas, simbolismos o imágenes. Puro sentimiento, acción y reflexiones. desparejo
Ya no quiero llegar a ningún lado. Solo quiero que no se acaben las cosas, quiero hacerle un agujero negro a este momento y meterme por ahí y alargarlo al máximo como un túnel secreto, expandirlo como se expanden las cosas que no sabíamos que eran profundas.
4.5. Mi primer libro de poemas del año ¡y ya es diciembre! Poemas contundentes, una voz poética marcada políticamente y me encanta. Que maravilla que la poesía sea experimentación y expresión.
Mis favoritos: Qué es el frío; Tengo que escribir una columna, Hija de la coca y Ama rápido
Este poemario llegó en el monto que terminaba de leer sobre las brujas. Estaba enojada por la masacre y las frases misóginas, leo el libro y me topo con esta danza placentera de las palabras que también son emociones. Me gustó mucho.
Gabriela es una de esas escritoras que toca mis fibras, los temas que aborda y la forma sencilla pero contundente en que lo hace me parece parte de su gran talento. 🤍