Ya hace casi un año que Iván y Diana se marcharon de la gran ciudad y se mudaron a su nuevo hogar, una casa situada en las afueras de un tranquilo pueblecito. Es la casa de sus sueños y la suerte parece sonreírles desde entonces: no les falta trabajo, se llevan bien con su vecino de al lado y sus máximas preocupaciones son una cerca demasiado baja y tener que cuidar de Judas, un simpático pastor alemán. Una mañana, sin embargo, una espesa niebla llega de las montañas e inunda todo el pueblo; con ella aparece una misteriosa visitante, una anciana inquietante a la que parecen obedecer los animales. ¿Quién es? ¿Qué es lo que quiere? Pronto se darán cuenta de que esa mujer que les visita por las noches e insiste en que la dejen entrar no es lo que parece, que no va a aceptar un no por respuesta, que está dispuesta a todo para conseguir su objetivo... Y que utilizará a su antojo a quien haga falta.
Luis Guallar (Badalona, 1980) escribe desde que tiene memoria y siempre ha sentido gran pasión por el género fantástico. Ha participado en distintos certámenes, quedando finalista en el I Certamen ESMATER de Relato Breve, el II Concurso de Relatos de La Web del Terror y ganando el II Concurso de Relatos Pasadizo 2012. También ha publicado relatos en varias revistas digitales como Ultratumba y ha participado en diversas antologías como Las Mejores Historias de Zombies de Tyrannosaurus Books (Tyrannosaurus Books, 2012), Calabazas en el Trastero: Horror Cósmico (Saco de Huesos, 2012), Ácronos. Antología Steampunk (Tyrannosaurus Books, 2013) o Todos iguales, Todos diferentes (Alupa, 2013). Actualmente se encuentra trabajando en nuevos proyectos, colaborando en nuevas antologías y preparando su segunda novela.
Hace un año que Iván y Diana se marcharon de la gran ciudad y se mudaron a su nuevo hogar, una casa situada en las afueras de un tranquilo pueblecito.
Es la casa de sus sueños y la suerte parece sonreírles desde entonces: no les falta trabajo, se llevan muy bien con su vecino de al lado y sus máximas preocupaciones ahí son una cerca demasiado baja y tener que cuidar de Judas, un simpático pastor alemán.
Una mañana, sin embargo, una espesa niebla llega de las montañas e inunda todo el pueblo; con ella aparece una misteriosa visitante, una anciana inquietante a la que parecen obedecer los animales. ¿Quién es? ¿Qué es lo que quiere?
Pronto se darán cuenta de que esa mujer que les visita por las noches e insiste en que la dejen entrar no es lo que parece, que no va a aceptar un no por respuesta, que está dispuesta a todo para conseguir su objetivo.
Y que utilizará a su antojo a quien haga falta..
Un libro de terror tan increíble como increíble es el escaso reconocimiento que tiene.
Se merece muchísimo más.
Terror "made in España" del bueno, sí señor, me ha gustado. Sin grandes alardes pero más que suficiente. Libro tan corto como ágil.
Entre la propia historia, cómo te sumerge en ella y cómo la narra creando incertidumbre y tensión, da lugar al pecaminoso nacimiento de un diabólico libro.
Además la lectura ha gozado del extra suculento y macabro de que volví a ver una serie que me encanta, "30 Monedas" de Alex de la Iglesia. A mi me parece un puto genio como Guillermo del Toro en ese tipo de historias.
Comparte ciertos puntos que uniéndolos me encantan. Pueblo, sucesos extraños y luego ya el sin dios por sobrevivir.
La tensión, la perdida de la razón y la bondad por la supervivencia. Todo jodidamente bien ejecutado.
Nos presenta los elementos clásicos que tienen los cuentos de brujas, oscuros y un increscendo ambiental que es ahí donde te cautiva y uno de los aspectos que más valoro en el género. Y este lo tiene.
No puedo contar nada más del libro. Salvo que sería un horrible pecado si os gusta el terror no darle una oportunidad.
Un pecado que condenará vuestras herejes almas..
Como advertencia, jamás veréis con los mismos ojos a las dulces ancianitas de pueblo..
Las historias que se ambientan en esa España vaciada y rural. Me ha dado ganas de más y me ha recordado que tengo que leer en un futuro los de Daria Pietrzak.
No hay excusa, es corto, ágil, entretenido, te aporta la tensión, la duda, la inquietud hasta el final. Gran historia.
Gracias, Loca de los libros, por descubrirme esta maravillosa lectura. 🎩
Buena novela para ser la primera del autor. Le felicito 👍 Novela corta, de terror clásico, muy bien escrita y de lectura atrapante, que se lee de una sentada. Pienso, además, que es difícil conseguir que sea buena en tan pocas páginas. Tenemos a una pareja joven que se va a vivir al campo, con mucha ilusión, a una casa algo apartada de un pueblo de pocos habitantes. Un pueblo tranquilo, en un valle con un río y el llamado Puente del Diablo (tiene su explicación).Y empiezan a suceder cosas desconcertantes e inexplicables. Hasta aquí puedo contar. Desde el inicio, se palpa algo incómodo y molesto en el ambiente, que no sabemos qué es. Lo que incita a seguir leyendo y descubrir qué está pasando. Con pocos personajes y pocas pinceladas, no necesitamos nada más para sumergirnos en un ambiente de tensión creciente. El autor maneja muy bien los tiempos y el desarrollo de escenas angustiosas, que van a más. Me ha gustado mucho lo bien que escribe este autor. Me animé a leerlo tras la reseña de un amigo de esta banda que tenemos por aquí y no me ha decepcionado. Una buena lectura, fácil, fresca y corta, para leer del tirón. 👌👌
"El puente del diablo" es un cuento para adultos, una historia de terror de las de toda la vida que se cuentan entre susurros durante las noches de invierno. Es un homenaje al terror clásico en el que no hacen falta sangre y vísceras, solo un elemento sobrenatural y un puñado de gente asustada, capaz de hacer cualquier cosa. A mi me recordó a algunos relatos de Gaiman o de Clive Barker. Y sí ¡me ha encantado!
"La anciana no pronunció palabra alguna, porque en los últimos tiempos había perdido la costumbre de hacerlo; tampoco lo necesitaba, pues conocía la lengua del bosque, el idioma del silencio y de la dominación."
Iván y Diana son una joven pareja que abandonan las incomodidades de una gran ciudad para desarrollar su vida en una pequeña y tranquila población que en apariencia puede parecer aburrida pero que guarda muchos secretos en su interior.
La España vaciada y los pequeños y atractivos pueblos que llenan nuestra geografía cada vez me llaman más la atención. Viviendo en una gran ciudad cada vez soy más consciente de las ventajas que presenta vivir en un entorno alejado del ruido, las prisas, la contaminación y los inconvenientes cotidianos que presentan los grandes núcleos urbanos. Estamos hipnotizados con la idea de que vivir en una gran urbe cubre nuestros sueños cuando la realidad es que nubla nuestras ilusiones.
En un género tan en el candelero como es el folk horror también me llaman últimamente más la atención las historias que se ambientan justo en esa España vaciada y rural. Ejemplos magníficos de ello son la serie de Alex de la Iglesia 30 monedas o las estupendas novelas de Daria Pietrzak El morador e Inanición (con las que este libro comparte muchos puntos comunes).
Antes que estas historias vieran la luz Luis Guallar nos presentó su ópera prima, y de momento única novela publicada con la que he disfrutado tanto que es una auténtica pena saber que actualmente no está dedicado a este mundo.
En El puente del diablo el escritor nos presenta un dominio de los elementos clásicos de las cuentos de brujas y un increscendo ambiental que a mi particularmente me tiene enamorado. No os quiero contar nada, absolutamente nada porque es de los libros a los que lo único que hay que saber es que hay que leer con una vela encendida en un sitio solitario.
La verdad es que el libro lo tenía comprado desde hace un montón de tiempo (en una librería de saldo) y al no conocer nada de él ni de su autor no le había dado una oportunidad. Como tampoco lo he visto mucho reseñado por aquí he querido rescatarlo. De hecho se convirtió en una de mis diez mejores lecturas de 2022.
Si sois de los que disfrutáis de una buena historia de terror, leed este libro. Si habéis disfrutado con Daria Pietrzak, leed este libro.
Os prometo que se va a convertir en uno de vuestros libros favoritos porque, sin duda alguna, es uno de los mejores que se ha publicado en castellano jamás.
3.5 para este autor (novel por lo que he leído) y aunque he tardado un rato en decidirme si otorgarle cuatro o tres estrellas, al final he optado por concedérselas ya que me ha divertido la mayor parte del libro. Curiosamente para mi gusto el peor tramo es el 20% final, que no me ha dejado el buen sabor de boca de el resto del libro. Con todo es un libro fácil de leer, con buena ambientación y entretenido.
Una buena historia de terror de folk horror. Si bien su comienzo me encantó, a medida que va avanzando la trama se pierde un poco ese fuelle inicial. Para pasar un rato muy entretenido.
Una vieja, de pelo encanecido, amiga de insectos y roedores quiere cumplir su objetivo y nadie ni nada la va a parar. Utilizará todos los medios posibles a su alcance para conseguir su objetivo ¿lo conseguirá?
Aunque esta novela se encuentra ya descatalogada, sí me gustaría hacer mención en que si la encuentras y la vas a leer, encontrarás varias faltas de ortografía. Eso me molestaba bastante, no hablo de erratas, si no de faltas tales como: enviste en vez de embiste; embutido embasado en vez de envasado, o delante suyo en vez de delante de mí, él o cualquiera otra opción.
Grata sorpresa la que me ha dado este libro. Novela ligera, sin grandes personajes que apenas sucede un una casa y alrededores basada en una antigua leyenda que ha dado mucho juego. Luis Guallar con apenas estos ingredientes consigue crear una atmósfera angustiante donde demuestra que con lo sencillo se pueden conseguir muchas sensaciones y consigue atraparte en la lectura. Una verdadera novela de terror que merece tal categoría y consigue lo que otros autores más reconocidos no siempre son capaces.
He echado de menos algo más de profundidad en los personajes, algo más de realismo en algunas escenas y, ya puestos a pedir, más seriedad en algunas escenas.
Pero con eso, reconozco un muy buen trabajo del autor y merece esta buena nota.
Me supo a poco pero es una buena historia de terror. Empieza muy bien aunque según avanza decae un poco. Aún así es entretenida y disfrutona. 3,5⭐️(7/10)
Echo en falta más historias como este El Puente del Diablo que exploten de verdad el buen Horror Rural que puede inspirar cualquier lugar de nuestra geografía española. Luis Guallar sume a un pueblo montés en una demencial pesadilla cuando una fantasmagórica niebla se asienta a los alrededores. La cual oculta una figura en apariencia frágil pero cuya naturaleza e intenciones no podrían ser más monstruosas.
El Puente del Diablo tiene unos excelentes mimbres. Pero su naturaleza de novela debut del autor tras haber hecho sus pinitos como relatista, quizás evidencien un cierto temor a querer abordar del todo una extensión más larga y en explotar de verdad el potencial de la idea. Contamos con una presentación de espacio y personajes que bien puede recordar a lo que suele lograr Stephen King. Pero aquí con las particularidades y manías de gente de pueblo. Al final, la pareja protagonista es a la que el lector se agarra, sobre todo porque puedes reconocer ciertos detalles que parecen semibiograficos. Aunque al final tampoco son personajes totalmente fascinantes. Al igual que la amenaza sobrenatural de la novela. La cual logra generar una buena sensación de inquietud en los primeros compases, pero el querer avanzar (e inclusor revelar) sus intenciones más pronto que tarde (y confirmarlas) hizo que perdiese todo su misticismo y juego de reformulación de una figura clásica del género de terror.
El Puente del Diablo se presenta con un ritmo de lectura bastante endiablado que logra ofrecer una lectura fácil y rápida pero que provoca que la recta final se sienta totalmente frustrante y apresurada. Por la contra, hay que admitir que la prosa de Guallar sorprende sobre todo en los pasajes más sobrecogedores para los personajes. Cuando la narración interna se atropella y confunde, en un sagaz ejercicio narrativo para su propuesta de suspense.
Esta es una excelente muestra de historia de terror que no necesita destripamientos ni gore para ser bien contada, con un par de protagonistas creíbles como Diana e Iván, un pueblito apartado, un perrito y varios bichos, un ente desconocido que regresa para reclamar algo que es suyo y sobre todo el miedo: eso que se te mete en los huesos y muchas veces te hace actuar de manera inmoral pero no puedes evitarlo. Es el primer libro del autor y ya espero con ansias su segundo título.
A veces, para demostrar la valía como autor, no hace falta complicarse la vida con grandes experimentos o perderse por senderos nunca transitados. A veces, digo, basta con elegir buenos mimbres y trenzarlos con oficio. Es algo que deja claro esta novela de Luis Guallar. El Puente del Diablo es una narración de terror que retoma como antagonista, como tantas otras han hecho antes y harán después, al vampiro. No es, sin embargo, un vampiro estándar, sino uno que el autor ha sabido destilar a partir de distintas fuentes hasta obtener el que él quería y necesitaba. Algunos elementos nos resultarán muy canónicos, mientras que en otros encontraremos ecos de nuestro folclore ancestral. Tampoco faltan algunas pinceladas pop, quizás más propias del mundo del cine que del literario. Pero, en cualquier caso, se muestra como un monstruo sin fisuras, sólido, tan bien presentado que nos olvidamos rápidamente de su genealogía para disfrutar de una nueva historia. Esta se enmarca en un pueblo como podríamos encontrar, seguramente, en casi cualquier provincia española. Aunque tiene algunos rasgos peculiares trazados con claridad, la identificación con otros que conozcamos es sencilla y, por lo tanto, ese sentimiento de cercanía del que hablaba M.R. James funciona a la perfección. En este sentido, el retrato de sus habitantes, que brinda especial atención a los protagonistas pero que deja espacio para los secundarios sin caer en el costumbrismo, es muy eficaz. También, uno de los elementos que nos hacen pensar en Stephen King y ese modo de hacer terror a la vuelta de la esquina que tanto predicamento ha tenido. No obstante, El Puente del Diablo no se queda ahí. Hay un pulso propio que da vida a la novela, un modo de remover los ingredientes en la marmita que consigue estremecer por las texturas que adquiere el escenario. Aunque parezca que oscilamos entre un cuento de brujas particularmente siniestro, el terror cotidiano de va-a-destrozarle-un-monstruo-cuando-vuelva-del-súper y el survival horror, esto no es un mero collage bien engrasado. O, si lo es, esa grasa tiene algún ingrediente digno del sacamantecas. Personalmente, he tenido la impresión de que Luis Guallar ha encontrado su voz propia y ha sabido abandonarse a ella. Me ha parecido que el juego de perspectivas que nos trae ha conseguido arrancar dimensiones nuevas a una vieja historia, algunas evidentes —un acierto dar la voz, por una vez, también a los lugareños—, otras algo más veladas pero no por ello menos interesantes. Los cambios de focos, en cualquier caso, no son en absoluto vanos, sino que permiten exprimir la tensión y sacudir al lector desde los ángulos que menos se espera. Así, El Puente del Diablo es una novela muy recomendable para los amantes del terror lúdico que no desdeñan a los clásicos pero que quieran disfrutar con un tratamiento más fresco y personal. Una de vampiros, sí, pero no más de lo mismo.
La parte difícil calificar un libro y saber que fue el primer libro del escritor aun mas. Me encanto 5 estrellas Diana e Ivan me hicieron soñar con tener una casa en el campo.
NOTA: 6'3 / 10 Recientemente tuve la oportunidad de leer la primera novela de Luis Guallar, un joven escritor que cada vez está dando de hablar ya no sólo por su sombrero de cowboy, sino por los títulos que publica. En esta ocasión, El puente del diablo (2013) me llamó poderosamente la atención por su portada primero (Daniel Expósito es el responsable) y por la sinopsis que se mostraba en la otra cara del libro. Y no me defraudó.
Un joven matrimonio se instala en su nuevo hogar, una bucólica casa refugiada a las afueras del pueblo. Él se empeña en abrirse camino como ilustrador, y ella es una consolidada escritora. Juntos quieren empezar una nueva vida lejos de la ciudad, del ruido, de la contaminación. Y todo transcurre como es debido hasta que una anciana de aspecto enfermizo les pide entrar en su casa.
Novela fresca la de Luis Guallar, una historia vampírica que transmite terror y que, sin alardes ni complicaciones de ningún tipo, logra enganchar al lector de forma satisfactoria. Se me antoja que ciertos elementos (el entorno, las profesiones del marido y la mujer, los vecinos, las mascotas,...) han sido sacados de la vida real del autor o, al menos, han servido como fuente de inspiración, algo que me parece perfecto si es bien llevado a puerto. Aunque tengo que reconocer que la novela está cargada de varios tópicos literarios y cinematográficos, de elementos nada nuevos y de una estructura novelista convencional, sí es cierto que estos pequeños defectos (o virtudes a pulir, según se mire) no enturbian la dulce sensación que deja la novela en su última página.
El ritmo es bueno, acelerado en ocasiones, siempre constante. La sencillez y limpieza de las escenas permite que el lector no se entretenga en ningún momento, y se dedique a contemplar el peligro y las amenazas con las que deben los protagonistas lidiar. Esto no resulta necesariamente un factor negativo siempre y cuando la suma de todos los elementos que forman una novela queden en un adecuado equilibrio (esto es: ambientación, personajes, originalidad, formalidad, ritmo,...) Y en El puente del diablo sucede precisamente esto. Se agradece, además, semejante sencillez para alguien que tiene una lista enorme de libros pendientes por leer.
Lo mejor es la ambientación, un pilar básico en toda novela de terror que se precie. Si a la sencillez y originalidad de la novela, que muchos pueden señalar como defectos, se le suma el ambiente claustrofóbico, gris, amenazador que desprende en cada una de sus líneas el resultado es bastante destacable. Sin duda, su punto fuerte, la mejor virtud de la historia y lo que da sentido a todo el libro.
Así que, más que recomendar esta novela (una muy buena lectura de entretenimiento), os invito a seguir las pericias de este muchacho que puede dar mucho que hablar.