A principios de 1907, dos jóvenes que emigran desde España —Isabel e Ignacio— se conocen y enamoran a bordo del barco que los trae a Chile. Al arribo, él debe permanecer en Valparaíso, ciudad dramáticamente destruida por el terremoto, mientras ella continúa viaje a Santiago.
"¡Espérame, Isabel!", pide Ignacio y la muchacha acepta confiada.
En una ágil narración, cuyo escenario es el Chile de aquellos años, van aflorando delicados sentimientos y fogosas pasiones, a través de lo cual se obseva una curiosa mezcla de lo noble y abyecto del ser humano.