Primero, le doy 2 estrellas por la intriga, más o menos bien mantenida sobre Rebeca. No me esperaba mucho ese culpable y eso me ha gustado. Además hay que reconocer que la señora no escribe mal, eso si, escribe demasiada diatriba emocional sin apenas diálogos. Éste último solo una estrella.
Si no me ha gustado el primero ¿por qué me he leído los otros dos libros?. Pues porque soy masoquista y además, los compré hace un porrón de tiempo, en una oferta de Amazon. Por lo que me salieron baratos. Eso sí, ahora mismo, que acabo de mirarlo, estos libros no valen casi los 10 € de se paga por ellos. Es un desperdicio de dinero absoluto.
Por mucho que ponga que es de BDSM, ni aparece mucho, ni lo trata con el debido criterio que se debe y que para mi opinión, le hace un flaco favor a todas aquellas personas que sí disfrutan de este estilo de vida. Frivoliza, tergiversara, no aclara nada sobre este tema. Según he percibido, todas las personas que practican BDSM, están medio trastornadas, desquiciadas o cosas peores. Y lo digo, ya que así lo interpreta la protagonista (está escrito en primera persona, ella)
Y qué decir de los personajes. Pues poco y mal. Ella, una mujer ya de 29 años, es como una especie de niña inmadura, que está todo el santo día, con preguntas estúpidas que se responde ella misma. Pero que al cabo de dos hojas, vuelve a hacerse las misma preguntas con las mismas respuestas. Y así, una y otra y otra y otra ...... vez. Y podría seguir mucho más rato repitiendo la palabra "otra".
Yo no entiendo como un tío como Chris, no la ha mandado a tomar por donde amargan los pepinos. Pero claro, el chico también se las trae. Tanto drama, tanto dolor, que si te quiero, que si me dejas, que nos puedo respirar sin ti. A mí, sinceramente, tanta veces se han repetido las mismas frases, y luego actuaban de manera completamente opuesta a aquello que decían, que me hacía pensar, que este libro lo ha escrito mi hija, que está en la edad del pavo y no sabe ni lo que quiere.
Y por no hablar, claro está, de los pocos diálogos, algunos un poco de "¿einss?¿qué me estás contando?" y otros, cómo ya he dicho, repetitivos. Creo que ya he comentado en otros libros, y sino lo hago ahora, no me gustan aquellas personas que dan vueltas y vueltas y vueltas, a lo mismo y no hablan, pero lo peor de este libro es que dan todas esas vueltas, lo hablan y al cabo de dos páginas, vuelve a aparecer el mismo "conflicto". Por lo que otra vez, líneas y líneas y líneas de pensamientos con no van a ningún sitio, y que a mí me ha terminado por pasar páginas y páginas en este último libro.
Lo único bueno de todos esto personajes es Mark Compton, que tiene también su libro, pero que por ahora me niego a leerlo, ya que está en ingles, y como que va a ser que NO.