La Secreta Obscenidad de Cada Día, Telémaco / subEuropa o el padre ausente, El deseo de toda ciudadana, Querido Coyote, Tristán e Isolda. En la secreta obscenidad de cada día nos topamos con dos desconocidos, la trama hace que el espectador sospeche que está frente a dos exhibicionistas, a Freud y a Marx, el guión es vertiginoso y hace que los personajes duden de quiénes son en verdad. Toca una época dolorosa de la historia de Chile, dicha a través de metáforas. Telémaco /suEuropa o el padre ausente transcurre en un escenario dividido entre una América de hogar roto y una Europa de búsqueda de un padre que termina por ser la impedimenta para vencer el amor enfermizo por la madre, traducido a la tortura de la prostituta que aparentemente lleva a cabo Teo. En el deseo de toda ciudadana, existe la presencia de la madre muerta como recuerdo de la protectora, represora que dejó a una mujer de treinta años en la soledad y el miedo más terrible a nunca ser custodiada por un hombre en una ciudad que conoce pero no frecuenta. Querido coyote vine de la narrativa, en este caso del cuento, así fue publicado este unipersonal que sucede en el camerino donde se desmaquilla un viejo actor que le escribe una carta a su compañero de filmes en la Warner que hizo al Coyote del Correcaminos, Dentro de lo cómico de la situación que refiere al mundo encubierto ante la dolorosa negación de la homosexualidad, se entrama entre el personaje que se quedó en Chile y cede ante el sistema casándose con una mujer y actuando como un actor mediano y el personaje que desarrolla su homosexualidad y carrera yéndose a Holanda. Tristán e Isolda, está definida como un bolero estático, jamás melodrama, quizá un blues. Jampas un tango. Pues al leerla, con la vertiginosidad del texto tan descarnado, sin adjetivos cuasi poético, se podría traducir en un tango. En esta versión de Marco Antonio los personajes ya no son jóvenes y los textos repiquetean por su brevedad, dando una intencionalidad de peligro de principio a fin. Comunión que sólo los amantes pueden tener, gastando su tiempo en hablar de sus esposos respectivos, la imposibilidad de tenerse siempre. El peligro de lo prohibido que se desmorona cuando lo toca la luz de lo cotidiano, de lo conocido, de lo aceptado por los demás. La obra abunda en juegos de memoria, atemporales, Juegos de ritmo y reiteración de palabras. Dramaturgia que podría ser la novísima escrita en lo posdramático, cuando en realidad lo fue en 1993.
Marco Antonio de la Parra es un psiquiatra, escritor y dramaturgo chileno, miembro de la Academia de Bellas Artes. Gran parte de sus obras están fuertemente influenciadas por el Régimen Militar de Chile, donde satiriza mediante metáforas la realidad nacional. Es autor de más setenta títulos traducidos a varios idiomas, entre piezas teatrales, novelas, libros de relatos y ensayos.
Algunas obras notables son: Lo crudo, lo cocido y lo podrido, Lindo país esquina con vista al mar, King Kong Palace y el exilio de Tarzán
Carlos: La angustia, la neurastenia, el surmenage... ¡Usted no tiene remedio! Sigmund: Mire, señor, para que usted sepa... Neurosis tenemos todos... ¡Todos! Carlos: De ninguna manera, se trata de desarrollo social. Sigmund: ¡La historia sexual, le digo! Carlos: Acaso no sabe que las tradiciones son vicios?
Carlos: Claro, es la sociedad la que nos marca. Sigmund: Yo diría que si algo nos llega a marcar es la biografía, pero si usted insiste. Carlos: La cosa es que todos somos iguales, Sigmund.
"Carlos: Deberíamos estar en los estrados, ¿no? Deberíamos estar en los escenarios... En las universidades deberíamos estar. ¡En los parlamentos! ¡Ahí deberíamos estar! ¡En los parlamentos! Pero ¿dónde estamos?... ¡Estamos aquí! (Golpea el banco.) ¡En este banco! ¡Aquí nos han empujado! ¡No quite la vista! ¡Míreme! ¡Mírese!... ¡Nos han convertido en caricaturas! ¡En seres obscenos! ¡Obscenos!"
Entre tanta metáfora, entre las dosis comedida, las ironías y los giro de tuerca, probablemente tenga que hacer una relectura de esta obra de teatro (o mejor aun verla), porque siento que no le saqué todo el jugo que podría haberle sacado. A pesar de que con tanto malentendido adrede me enrende y que soy un poco lenta en notar el contexto, pues... Igual la disfruté.