El pez sigue flotando es una novela social; narra unos meses de la vida de los inquilinos de una casa de vecindad en el Madrid de finales de los cincuenta. Los seres ficticios, representantes de la clase media, intentan comportarse acorde con la etiqueta de esta sociedad. Sin embargo, no siempre resulta fácil renunciar a los propios deseos, amoldarse sin manifestar un mínimo signo de voluntad propia. Los apuros internos que sufren remiten directamente a la sociedad "real", franquista, de grandes contrastes y conflictos y donde, sin embargo, en el fondo nunca cambia nada.
En un principio iba a calificarla con tres estrellas, pero he querido tener en cuenta el momento en el que fue escrita esta novela, que condiciona su formato y características, por eso creo que es más justo darle cuatro estrellas. Es una novela social de finales de los cincuenta, donde la autora recupera a su Lena Rivero y la integra en un crisol de personajes que viven en el mismo edificio. Al comienzo de la lectura es como un aluvión de personajes que poco a poco van configurándose y ocupando su sitio. Un signo destacable son los personajes femeninos más jóvenes, como Lena Rivero o Gina Planell cuyas acciones y puntos de vista son propios de mujeres más independientes que lo que mostraba la sociedad española a finales de los 50. Definitivamente hay que leer más a las autoras de esta época
Sé que estoy entusiasmada con Dolores Medio, pero es que es una autora magnifica, con una capacidad aguda para observar y retratar la complejidad de las relaciones personales y del ser humano en general. Su atención por los detalles tanto en el comportamiento como en el ambiente que influye en el personaje, porque son inseparables, muy trabajado. Esa descripción sensorial del calor y la luz, como afecta a Marta, o la oscuridad de la tienda de Morales ¿no define cómo es él? O la caseta del portero. Con este baño de matices la autora consigue algo fascinante, sumerge al lector en la realidad cotidiana, algo que aprecié en Bibiana, y la tensión se fragua en sus vidas rutinarias y cotidianas. Si os decidís, tomad nota de la voz interior de cada uno de ellos, a unos los limita, a otros los empuja, los culpabiliza, temen repetir experiencias… Dolores Medio desea que comprendamos la complejidad de las emociones humanas en situaciones extremas. Hay una gran intensidad psicológica en la novela. Reconoceremos patrones psicológicos reales en la novela, empatizaremos con ellos, pero sobre todo comprenderemos mejor a quien padece esta situación en la realidad.
Son trece personajes en un patio de vecinos, observándose. Se oyen las radios, las peleas, el traqueteo de una máquina de escribir. Se critican unos a otros, se escandalizan, se envidian, se compadecen con lágrimas de cocodrilo de la pobre viuda o de la mecanógrafa atada a su vieja que no acaba de morirse. Son treces vidas mezquinas, pequeñas y tristes en el Madrid de 1950. No hay solidaridad entre estos vecinos, es terrible su soledad. Viven ensimismados, resignados, se rebelan por poco tiempo, entonces se aferran a una esperanza de mejora que no tarda en romperse: un amor no correspondido, la promesa de una portería mejor, un trabajo que les permita dejar la habitación realquilada. Se mienten y justifican sus cobardías, y a mí me encantan los antihéroes y me inspiran ternura.
En cada capítulo, se van alternando los personajes –algunos no vuelven a aparecer- y nos asomamos a ese patio, a las dificultades de la clase media y la explotación terrible de la clase trabajadora, a las viviendas espaciosas de los pisos burgueses, a las habitaciones modestas, y los pequeños negocios. El estilo de Dolores Medio es singular, me ha sorprendido. Me ha encantado la frescura de los personajes, el modo en que se expresan, la estructura y el estilo muy particular. En cada capítulo, el protagonista (con sus angustias, obsesiones, rencores y rutina) es a la vez testigo de otras vidas (lo que fantasea sobre sus vecinos, lo que oyen). Sin darme cuenta, en un respiro, llegaba a la última página.
Mientras el pez sigue flotando, en el patio, suenan las canciones de la radio y cuchichean los vecinos. Una maravilla. Un aplauso a Amarilloeditora por recuperar a Dolores Medio, premio Nadal en 1952. Ha sido una sorpresa y un placer descubrir a esta autora en esta edición tan cuidada. Se nota que es un libro editado con amor.
¡Qué maravilla de libro! Ha sido todo un descubrimiento. Me he sumergido por completo en la vida de este edificio en el que habitan personajes tan humanos. Unos personajes muy bien construidos, con sus problemas, sus aspiraciones y sueños, su soledad... Con una narrativa que te envuelve y te engancha totalmente en esta novela se encuentra un poco de todo y puedes empatizar casi con cualquiera de sus protagonistas. Me han resultado especialmente tiernas las últimas páginas, si sientes pasión por los gatos entenderás el por qué. Una novela poco conocida que recomiendo leer sin ninguna duda, de lo mejor que he leído este año.
🐟Ayer volvimos a @libreriacelama con un libro sorprendente del que tuvimos la oportunidad de aprender un montón, El pez sigue flotando, de Dolores Medio. Una joya de nuestra literatura social y feminista.
🐟Un libro que es una historia coral de protagonistas de la clase trabajadora de la posguerra española, sus anhelos y soledades en un edificio de habitaciones donde comparten patio y frustraciones internas. Un libro sorprendente que trata abiertamente temas como la escalera social, el abort0, las relaciones extramatrimoniales, la posición antitaurina y que sorprende que pasara alegremente la censura de la época(salvo por un párrafo que nos enseñó @saralofish en el expediente oficial de censura )
🐟Historia social y feminista que pudimos compartir con Sara López Jiménez de @herstoricas y Ester Vallejo editora de @amarilloeditora . El pez sigue flotando, es una lectura imprescindible para quienes buscan una narrativa subversiva, lúcida y con veracidad histórica.
Muchas gracias a todas las asistentes y a Andrea y Victoria de @libreriacelama por su amabilidad y generosidad siempre.
Volvemos en septiembre con Duermen bajo el agua, de Carmen Kurtz ¡Os esperamos! . . . . . #amarilloeditora #clubdelectura #books #bookstagramespaña #doloresmedio
Recuerda un poco a La Colmena en la desesperación que llevan intrínseca todos los personajes, en el captar un momento de sus vidas, pero en este caso el abanico temporal es más largo y menos rígido que en la novela de Cela. Los larguísimos monólogos interiores también recuerdan un poco al modernismo inglés.
Es una especie de continuación de Nosotros, los Rivero. No cuenta nada trascendental, pero vas conociendo las vidas de los vecinos de un edificio de Madrid.
Vi este libro de lejos con su colorida portada y me acerqué. Siempre había oñido hablar de Dolores Medio, pero nunca había leído nada de ella. El amarillo es un color que no me gusta nada, pero gracias a él llegué a una de mis mejores lecturas de 2023.
Un edificio de vecinos de finales de la década de los 50 es el escenario de esta novela social. Narra durante varios meses la vida de los inquilinos, entrelazando sus historias para conformar una novela en la que parece que no pasa nada, pero pasan muchas cosas.
Me encantan este tipo de libros, que narran escenas cotidianas, mezcladas con los pensamientos internos de los personajes. Te ayudan a entender mejor las situaciones, a comprender las decisiones y a empatizar con unos más que con otros. Me ha encantado la forma que tiene Dolores Medio de hacernos entrar en estas vidas ajenas y ser partícipes de la evolución de sus personajes desde el interior.
Recomendaría, sin duda, este libro. Me hizo pasar un rato muy ameno y al final casi que me quedé con ganas de más.