Como dice Daniel Balmaceda, estas historias nos trasladan directo al corazón de aquellos escritores del siglo XX que supieron canalizar sus sentimientos para darles vida en su obra.
Leopoldo Lugones, Jorge Luis Borges, Victoria y Silvina Ocampo, Alfonsina Storni, Macedonio Fernández, Roberto Arlt, Adolfo Bioy Casares, Oliverio Girondo, Manuel Mujica Lainez, Silvina Bullrich y Ernesto Sabato son algunos de los protagonistas de este libro. Pero a estos romances argentinos también se suman extranjeros cuyas aventuras o desventuras amorosas se relacionaron con nuestro país, como ocurrió con la chilena María Luisa Bombal, el uruguayo Horacio Quiroga, el español Federico García Lorca, el francés Antoine de Saint-Exupéry, el chileno Pablo Neruda y el mexicano Octavio Paz.
Con su estilo siempre divertido, Balmaceda ha logrado entrelazar las historias de amor en un gran laberinto de enredos geniales. Girondo y Borges amaron a la misma mujer. Lo mismo les ocurrió a Octavio Paz y a Bioy. Quiroga y Quinquela se pelearon por Alfonsina. De manera fortuita, Beatriz Guido conoció a su amante en la casa de Sabato. El autor nos sumerge, una vez más, en el sentimiento más poderoso del mundo: el amor.
Y, en esta ocasión, el amor y la literatura son el disparador y el hilo conductor de este maravilloso libro, repleto de sorprendentes hallazgos históricos, que nos muestra a los escritores al desnudo, en su faceta más íntima y desconocida.
Es periodista graduado en la Universidad Católica Argentina y fue editor de las revistas Noticias, El Gráfico, Newsweek, Aire Libre, La Primera y el suplemento escolar Cole Club.
Es miembro titular y vitalicio de la Sociedad Argentina de Historiadores y miembro de la Unión de Cóndores de las Américas. Presidió la Fundación Cristóbal Colón entre los años 1989 y 1993. Es columnista de historia argentina en lanacion.com y en diversos medios escritos y radiales del país.
Es autor de varios los libros, entre otros, Espadas y Corazones, Romances turbulentos de la historia argentina, Historias de corceles y de acero, Biografía no autorizada de 1910 e Historias de las palabras.
Como todos los libros de Balmaceda: exquisito. Un excelente trabajo de investigación y recopilación de información privada (y no tanto, claramente), a lo que debemos sumar la cotidiana y divertida narrativa que caracteriza al autor. Siempre logra que la historia (o parte de ella) sea interesante, y este libro no es la excepción.
Es realmente desafiante ponerle piel, emociones y anécdotas a personajes tan icónicos: su lado humano en las manos del lector.
✍️🏽 "Se dice que cuando una persona con el carácter abatido entrega un objeto preciado, es porque está despidiéndose" (página 213).
✍️🏽 "Mi vida se había convertido en disimulo. Yo, que siempre aseguré que sólo los cobardes mentían porque no eran capaces de afrontar la verdad, me sentía empequeñecida" (página 337).
Escritores muy interesantes con vidas complicadas pero de alguna manera me mareó una vez más la forma de escribir de Balmaceda. En fin, es una lástima porque tiene datos buenísimos para compartir pero se lo recomiendo a aquellos que disfruten de su estilo porque sabrán apreciar las historias relatadas.
Me gustó más el el de romances históricos, pero la idea es la misma: puro puterío. Poco balanceados los suicidios porque aparecen casi todos al principio del libro.
Tenía una especie de bloqueo lector con este libro, lo empecé en marzo en mis vacaciones y lo terminé recién ahora. Me sorprendió la cantidad de amoríos de Bioy Casares y el carácter tan fuerte de Borges. Hay muchas personalidades que desconocía y cuya obra ahora quiero leer. Tiene un epílogo 2.0 con las experiencias amorosas que están plasmadas en la literatura. Muy buena investigación de Balmaceda.
Me pareció interesantísimo, pero los datos están expuestos tan al voleo que hace difícil seguir el hilo de tanta información y cuando lo terminás de leer no te acordás casi de nada jajaja
Me gustó mucho. Hay historias que parecen escritas incluso por escritores. Pero seguro que de estas mismas historias sale el dicho "cualquier similitud con la vida real es mera coincidencia". Porque a fin de cuentas, nos cuentan como los escritores no son mas que personas en la búsqueda del amor. O bien que nosotros no estamos mucho más cuerdos que aquellos que nos hacen estremecer con la palabra.