No han cambiado demasiado las cosas desde entonces, aunque a partir de la organización nacional de 1853 y la capitalización de 1880, el centralismo fue ejercido ya no por la provincia de Buenos Aires, sino por el presidencialismo instalado "no casualmente" a orillas del Río de la Plata. Tras la conquista de la independencia, Buenos Aires consolidó su hegemonía política y económica sobre el resto del país. El puerto y la aduana recaudaban, pero no compartían; las facilidades impositivas y financieras que el gobierno central otorgaba a sus aliados comerciales hundían a las economías provinciales. Al tiempo que la ciudad-puerto buscaba mirarse en el espejo de Europa, en las provincias la tradición criolla echaba raíces profundas. Ni ángeles ni diablos, los caudillos fueron hombres de sus provincias que supieron encarnar los sentimientos y las convicciones de sus pueblos y encabezar la lucha contra el avasallamiento de la oligarquía porteña, expresado tanto en sus disposiciones políticas y económicas como en su presencia militar. La historia oficial, esa que escribieron los vencedores, los tachó de "bárbaros", "atrasados", "ignorantes". Pero Pacho O'Donnell demuestra en estas páginas, de manera concluyente, que Artigas, Güemes, Ramírez, López, Bustos, Quiroga, Aldao, Ibarra, Peñaloza, Varela y Urquiza fueron en realidad personajes fascinantes, que supieron ganarse la devoción de los suyos encabezando la lucha contra el verdadero significado del "progreso" proclamado por los porteños: ese que iba inevitablemente asociado con la postergación y la ruina del interior.
Esta bueno el libro. La conclusión que saque al terminarlo es que sirve como una buena introducción a la historia de los caudillos federales. Sin embargo, coincido con otra reseña hecha en esta pagina, de que a veces el libro da por sentado que el lector ya sabe algunos datos historicos o hechos en particular cuando, en algunos casos, no es asi. En fin, este libro es para estar en la cena familiar de navidad y que te agarre la mas loca, seguido de un grito que diga: "Viva la Confederacion Argentina! Muerte a los salvages unitarios!"
Floja escritura en un desprolijo trabajo. Se repiten temas, párrafos casi íntegros, entre un capitulo y otro. Los enfoques no mantienen un punto de vista. No sé si es el caso pero parece escrito por un equipo de investigadores recién egresados.
Tiene información interesante pero no me gustó el estilo del autor, se me hizo muy desordenado y difícil de seguir. También asume que el lector ya sabe muchas cosas por lo que no ahonda en explicaciones en muchas cosas.