OBERTURA Como en el cuerpo de Caín, tus marcas de nacimiento prueban que existe un orden para nosotros escrito en la legislación, o incluso en los cielos. Por el lunar en la mejilla sabemos que no tendrás hijos ni serás dichoso. Quizá sea esa la razón por la que nos encontramos. Por esta mancha que se extiende en tu hombro izquierdo naciste para que yo te pusiera protección solar bajos los árboles de la piscina. CARLOS CATENA CÓZAR (1995) nació en Torres de Albanchez y pasó la adolescencia en Jaén. Estudió Traducción e Interpretación en la Universidad de Granada, oficio con el que se gana la vida. Su primer libro de poemas, Los días hábiles (Hiperión, 2019), mereció el Premio Hiperión de Poesía y tuvo una gran acogida entre el público lector y la crítica. Sus poemas han aparecido publicados en numerosas revistas y antologías, y se han traducido al inglés, polaco, rumano, árabe e italiano. Entre 2020 y 2022 fue beneficiario de una beca de creación literaria en la Residencia de Estudiantes de Madrid. Estar con otro es su segundo poemario.
Creo que a Carlos no le gustaría que hablara de la temática ("qué aburrimiento", sospecho que diría), pero del tema es de lo que hablamos quienes no sabemos hablar de poesía.
Aquí, poemas que abordan la compañía con un equilibrio guasón: vulnerabilidad (no cursilería) y aguijón (no cinismo). Estar con otro, con los otros, se dibuja como una maldición, como el único campo posible de acción política, como hallazgo del que desconfiar.
'Los días hábiles' ya me gustó mucho, pero este libro es mejor. Creo que hay en él menos distancia, un mirar más de cerca (algo que, ahora que lo pienso, tendría todo el sentido). Y sé que lo próximo que escriba me gustará más aún. Puede que no sea completamente objetiva, pero creo que si no le conociera me sentiría igual de acompañada por su escritura. Qué bonito es reconocer en otro la lengua que una habla.
pfxffggfg brillantísimo. qué frustrante y emocionante es conocer la circunstancia sabernos limitadas... y a través de ello hablar de temas como el amor o la precariedad. me emocionan especialmente dos cosas: el tono punzante sobre el afuera y la emoción de una niñez viva
«nos ofrecemos agua fría o confiamos en el lenguaje cuando decimos la palabra fría y bebemos agua del tiempo. Porque fuera se oye el aire acondicionado de los vecinos, sabemos que existe».
Según he leído es posible que ante tus dedos mi sangre se abra, te deje paso, y tras la herida encuentres no el músculo ni el dolor, sino los temblores de ceder por primera vez al otro
Un libro cuya lectura es para compartir en voz alta, para estar con otro leyendo y disfrutando de las imágenes y de la sensibilidad de un escritor fresco e imaginativo como Carlos Cátena Cózar.