Segundo libro que leo de la serie Pimpinela Escarlata. Me gustó tanto el primero de nombre homónimo, que seguí con éste. Pimpinela queda como personaje secundario, aunque ahí quién parte el bacalao siempre es él (hay que esperar al final para ver el teatro que ha montado para sacar a los inocentes de París y llevarlos a lugar seguro). Esta novela se basa en el intento por salvar a Maria Antonieta del cadalso. Y en las consecuencias que tiene para dos de sus personajes tan arriesgada misión . Pero lo verdaderamente interesante del libro es el retrato social. Me explico. Es una crítica a la Revolución Francesa, una etapa de la historia muy sangrienta en la que si el vecino hablaba mal de otro alegando que iba en contra de la República, era suficiente para pasarlo por la guillotina. Estas y demás barbaridades quedan muy bien retratadas: el estado de las cárceles, como funcionaban, como eran los juicios sumarísimos de 12 minutos que acababan con la vida de una persona inocente o de un niño, como estaban los ánimos exaltados del pueblo, la miseria, la organización política del período, las leyes que lo 'fundamentaron', el cambio de nombres de los meses, y básicamente el poco racionamiento que hubo en un pueblo que se moría de hambre. Algunos personajes que salen son reales. Me ha gustado que la autora vaya haciendo incisos para informar de cómo acaba X personaje en la historia real y que no se vea como un pegote que interfiere en la lectura sino como algo bien hilado y conveniente de mención.
Completo a nivel histórico y argumental. Buena lectura.