En 2006, un chico de once años apareció muerto, mutilado, violado y torturado en un pastizal de Mercedes, en la provincia de Corrientes. A pesar de que el horrible crimen tenía elementos más que suficientes como para sostener por mucho tiempo la atención de los medios, rápidamente fue olvidado. Pero el periodista bahiense Miguel Prenz quedó obsesionado por el caso y se propuso indagar en torno de dos preguntas: cómo y por qué pasó lo que pasó. El resultado es La misa del diablo, una crónica impactante que a través de numerosos testimonios termina por revelar una trama de narcotráfico, venta de armas, trata de personas, servidumbre de niños, sectas y magia negra en un contexto de inaudito desamparo social.
"Los grandes enseñaban y nosotros teníamos que aprender. Por eso no querían que vayamos a la escuela, porque ya teníamos escuela. "
El recorrido que nos da este libro, trabajo periodístico e investigación realizada por Miguel Prenz, es realmente impactante, aunque impactante es quedarse corto para todo lo que nos generará la lectura de este caso.
Al comenzar a leer este libro se nos presenta un Asesinato ocurrido en Argentina, específicamente en la ciudad de Mercedes, Corriente. Ramoncito, niño de once años, es encontrado mutilado, degollado y al parecer todo ha sido parte de un ritual, en el que la preparación previa de la víctima es aquello que jamás quisiéramos leer, pero aquí estamos leyendo este escalofriante caso, en el que se nos muestra que la maldad humana mezclada al fanatismo pueden llegar a extremos como de los que seremos testigos al leer los datos y entrevistas realizadas por este periodista, quién se trasladó dos años después del asesinato del niño para investigar sobre la oscura y siniestra realidad que rodea este hecho en el que hay pruebas, contradicciones, sospechas, testigos claves y acusados, pero sobre todo secretos, fuertes creencias y maldad.
Es una trabajo que nos contextualiza muy bien y que muestra la realidad del lugar, el miedo, el sometimiento, la impotencia, el abandono y pobreza en muchos aspectos, el poder de algunos y la desprotección de otros, sobre todo de los niños/as, quienes son, como se menciona en el libro, objetivos fáciles para este tipo de sectas, quienes buscan esos sacrificios que nadie extrañará, abriendo así una ventana al contexto en general de lo que sucedió y está sucediendo en el lugar. Explotación sexual, trata de personas, tráfico, drogas, etc.
Leer este libro ha sido un camino turbio, pero sobre todo doloroso, porque es la realidad de muchos lugares que se encuentran en condiciones muy extremas, donde los más poderosos tienen el manejo e influencia en todo y los más pobres sólo están a merced, con un nivel de vulneración extremo. Una historia cruda, que deja el estomago apretado por el pensamiento y actuar inhumano con otros, justificados en una creencia, en un ritual que roba la niñez, la inocencia, la salud, el bienestar y sobre todo la vida de tantos niños/as, solo por el deseo y capricho de algunos.
Lo primero que te pasa cuando empezás a leer este libro es una mezcla de asco y odio. Un grupo de hijos de un volquete de porongas enfermas de la ciudad de Mercedes (Corrientes) violaron, torturaron, decapitaron y desollaron a un nene de 12 años, y después tiraron el cuerpo y el cráneo por ahí.
A medida que la historia sigue contándose, a medida que seguís leyendo sobre orgias con nenes de ocho años, abortos a nenas de diez (con comilona donde el plato principal es el feto), tráfico de drogas, trata de blancas, gente que se suicida de tres tiros... El asco se te pasa. El odio no, los odias a todos de por vida, tiren napalm en ese pueblo y que mueran sufriendo todos. Pero empezás a verlo desde otro lugar. Empezás a entenderlos. Que no es lo mismo que aceptarlos, eh. Tampoco la boludez. Relativismo cultural, las pelotas.
Uno de los que dan testimonio en el libro dice: "Corrientes, si bien es una provincia con una estructura social estratificada, tiene una particularidad: su cultura está definida por la clase baja". Por eso todas las historias de hechizos, macumbas, payé, magia negra, magia blanca, sacrificios y gualichos atraviesa a la sociedad entera, sin importar el nivel social, económico o educativo del mercedino/correntino. Es lo normal. Es. Pasa. Te enfermaste porque alguien te hizo un payé; te va mejor económicamente porque le rezaste al Gauchito Gil. Cuando Hitchens decía que dios no es bueno, se refería a esto: la gente puede creer en lo que le salga de la punta de los cojones, pero cuando usan esa creencia religiosa/mística/mágica/whatever para dañar a un tercero, ahí se fue todo a la mierda y tu creencia, tu dios, es una porquería. En honor de (inserte aquí una lista de puteadas que refieren a las "creencias religiosas" de estos asesinos mal cagados), violan y torturan nenes. Y sigue pasando, eh. Ahora parece que son un poco más vivos y los hacen pasar como suicidios, pero ahí siguen estando, los suicidados que aparecen con el cajón abierto y algún órgano en falta.
Por qué cuatro estrellas. (A mí me encanta porque me cebo escribiendo, como si alguien leyera reviews tan largas) La forma en que está escrito es un poco... despectiva. Sobre todo al comienzo. Está todo bien con la transcripción literal de los diálogos, pero no es necesario que no escribas las eses al final de las palabras para que nos demos una idea del nivel educativo del que habla. Y al mismo tiempo tenés frases como: "Un relámpago de plata hiende el cielo celeste crayón manchado de cúmulos plomizos que no llegan a tapar el sol de otoño". ¿En serio? ¿No podías poner "Había tormenta" o "Estaba nublado y había relámpagos" o "Parecía que iban a caer sorongos de punta"? Tanta floritura al pedo, al lado de diálogos "escritos mal" tiene como un tufillo a "yo soy universitario y ustedes no saben conjugar verbos, mírenme mientras los miro desde arriba". Como a la mitad del libro ya no te importa tanto, igual, porque estás ocupado pensando en otra cosa que no es la soberbia del que escribe.
Podría haber sido una ficción espeluznante, pero es la cruda realidad: un universo de infancias vulnerables, sectas satánicas, un poder corrompido, un estado ausente, un futuro desalentador. Esta crónica está muy bien narrada, aunque creo que le faltó un poco de oficio al editor, ya que algunos capítulos se me hacían demasiado explicativos, como si fuera información copiada directamente de un manual, se podría haber resuelto mejor.
Un brutal asesinato satánico, un grupo de sospechosos pertenecientes a una secta que mezcla la religión pagana con las orgías sexuales, el abuso de menores, el tráfico de drogas y pornografía infantil, maestros de ceremonias que visten cabezas momificadas de ciervos y otros animales, un autor o varios autores intelectuales sospechados pero que nunca pagan sus culpas en la justicia, un ambiente rural empobrecido donde la superstición pagana es más fuerte que cualquier religión ¿True Detective temporada 1? No, esto es en serio y sucedió en la Argentina, en Mercedes provincia de Corrientes. Si existiese algo así como "gótico mesopotámico" este sería un ejemplar excepcional. Una mirada pura y dura sobre un hecho aberrante que supera a la ficción de los modos más trágicos. El autor realiza un repaso bien informado del espantoso asesinato de "Ramoncito" González en el año 2006, entrevista a algunos de los condenados, habla con los familiares y vecinos tanto de la víctima como de los presuntos culpables y describe el ambiente en el que sucedió la masacre con respeto y sensibilidad, aunque no pueda evitar caer en algunos "vicio" de la crónica contemporánea (giros lingüísticos un tanto sofisticados-irónicos, exceso de descripción en momentos en que parece irrelevante, etc.). El resultado es un libro que se lee como una novela polical de terror, que no da respiro y que deja con el corazón atragantado en la garganta.
En octubre de 2006, en Mercedes, Corrientes, se encontró tirado el cuerpo de un nene de 12 años. A su lado estaba la cabeza sin piel. Tenía los pantalones bajos y dejaba entrever restos de una violación. El caso conmocionó a toda la provincia y los medios lo mantuvieron en la agenda durante un tiempo hasta que lentamente se lo fueron olvidando. El periodista Miguel Prenz escribe esta crónica luego de recabar información, testimonios y un sinfín de confesiones a lo largo de varios años. El asesinato de Ramoncito parece estar conectado con todo lo que se espera de los lugares marginados de la Argentina: trata de personas, prostitución infantil y narcotráfico con el agregado de que también habían rituales “satánicos” o de magia negra. La misa del diablo muestra lo peor de una sociedad manipulada por el miedo y el temor de sus creencias mágico-religiosas. Si la iglesia católica supo crear un enemigo, en Corrientes le dieron entidad física y le adosaron un gran entramado de corrupción política.
Es uno de los pocos libros en toda mi vida que logró revolverme el estómago varias veces. La realidad siempre va a superar a la ficción, y ni a varios de los escritores de terror más famosos del mundo se les ocurriría algo tan tenebroso como lo que sucedió (y seamos sinceros: debe seguir sucediendo) en Corrientes.
Inevitablemente pensé en Loan y muchos otros nenes que por diferentes razones están desaparecidos. Y lo más lamentable es eso: los que terminan siendo las víctimas de estas redes, rituales, etc, son los niños.
Me parece cínico que la gente diga que si tenés hijos no podés leer este libro. Justamente se trata de lo que NO le va a pasar a un niño protegido por familias presentes, radicadas en lugares controlados bajo pactos policiales y políticos. Ninguna de estas sectas, esquemas de trata y prostitucion infantil necesita meterse en problemas chupando niños porteños o visibilizados, cuando tienen la vía libre que tienen en la Triple Frontera, con familias tan precarizadas que terminan siendo cómplices de estos delitos contra sus propios hijos. Empezar a mover estos esquemas parece imposible, pero al menos hay que leer, hablar, viajar a Corrientes y escribir una crónica tan dolorosa y espectacular como hizo Prenz. LEAN y banquensela. Esto también es Argentina.
¿Cuánta trata hay en Argentina? ¿Qué significa que muera una mujer cada 30 horas? ¿Hay mucha prostitución infantil? A veces los números son muy abstractos, los casos demasiado lejanos, y las escenas de gente transportada como mercadería parece una realidad que pasa allá en algún lugar de Europa del Este en el que Liam Neeson busca a su hija. La Misa del Diablo agarra eso que tenemos en nuestras narices -un poco desenfocado- y lo usa para golpearnos hasta que no queda otra que verlo.
Es uno de los libros más díficiles y dolorosos que he leído. Con un nudo en la garganta y en el estómago todo el tiempo. Ramoncito era un niño de 11 años asesinado (en el marco de un crimen ritual) en el 2006, este brutal crimen es reflejo de la vulnerabilidad y abandono de los niños. Rodeado de abusos, de corrupción y de narcotrafico, este trucrime además de reflejar un lamentable hecho, es una protesta clara y necesaria. Definitivamente este libro no lo recomiendo, pero debe de existir, todo el mundo debe saber que le pasó a Ramoncito y porqué. Debe existir justicia. El trabajo de Miguel Prenz es impecable y exhaustivo.
Creo que la misma sinopsis es la mejor introducción a este libro. De ahí que te puedes esperar solo lo peor(no por ser mal libro sino por ser una historia cruel) en cuanto al desarrollo y situaciones ocurriendo a lo largo de toda esta historia que honestamente no quiero investigar si fue escrita basada en hechos reales.
Hubo noches en donde genuinamente me pregunté cómo podía dormir bien después de leer lo que leía. Y a veces me autoengañé pensando que ese tipo de cosas puede que no ocurran a tanto detalle. Pero lastimosamente creo que estoy en lo incorrecto.
Lo dejo acá, a mitad de la investigación. Para mí que soy una fan de los true crime y el morbito, esto me pareció demasiado cruel. Es un grandísimo trabajo y totalmente admirable de Miguel Prenz. Yo no lo pude aguantar en el cuerpo. Lo fui leyendo en cuotas y así y todo no puedo seguir más de 3 o 4 páginas, no porque no sea ultra gancho, que lo es, sino porque el cuerpo no me lo aguanta.
A pesar de ser un libro corto es difícil de leer debido a lo brutal del caso que se nos narra, es difícil imaginar tanto horror y maldad, sobre todo aplicado sobre niños.
Una crónica periodística-literaria sobre un crimen ritual ocurrido en Mercedes que sacudió a la pequeña ciudad, a la provincia y al país. Después de un tiempo todos se olvidaron.
El crimen de Ramoncito, un chico de doce años de clase baja, que andaba mucho en la calle y de quien se sospechaba que era una especie de mula en el tráfico de drogas, es relatado con un detalle espeluznante. Aunque no es morbo del autor, es una descripción al punto de los horrores que le hicieron al vivo y al muerto.
La primera mitad del libro se lee con el afán de un thriller. De verdad, tenés ganas de llegar al fondo de una resolución que, spoiler alert, no llega del todo. Prenz construye un relato coral, a partir de entrevistas con la familia de la víctima, vecinos, jueces, policías y algunos de los involucrados en el crimen.
La segunda mitad, de alguna manera, se balancea, por un lado, entre la radiografía de una sociedad fronteriza con Brasil y Paraguay en la que conviven las creencias mágico-religiosas (cristianismo, payé, umbanda), una desigualdad muy pero muy pronunciada y, en ese caldo de cultivo, el tráfico de drogas, la prostitución y la pederastia, y, por el otro, entre la resolución del crimen de Ramoncito, qué pasó en los juicios, años posteriores y la búsqueda del autor intelectual.
La verdad es que todo lo que se relata es espectacular y espeluznante. Además, creo, es una virtud hacer la construcción del relato hacerlo atrapante. Los datos, obviamente, se van soltando como cuentagotas.
"Camino hasta el bulto, semi escondido entre tacuaras, tártagos, yuyos. Un bicho muerto, pensó… No, un muñeco… No, un maniquí… Entonces se agachó… Corrió a despertar a su hija mayor para que le confirmara que lo que había visto era lo que había visto, y llamó a la policía "
Ramoncito vendía estampitas en la calle de su Mercedes natal en la provincia de Corrientes. Ramoncito desapareció un 06 de Octubre del año 2006 y su cuerpo apareció 48 horas después mutilado, abusado y degollado producto de un ritual satánico. Ramoncito tenía 12 años.
La Misa Del Diablo se publicó originalmente en el año 2013 y fue escrito por el periodista y escritor bahiense Miguel Prenz (1979-), quien se trasladó a la ciudad de Mercedes, dos años después del asesinato, para realizar entrevistas y tener así información de primera mano para la realización del libro.
La Misa Del Diablo no es un libro más del género True-Crime, no solo describe la preparación y la realización de uno de los crímenes más aberrantes cometidos en nuestro país, también describe la situación de total abandono que sufren una muy buena parte de nuestros niños y jóvenes, convirtiéndose en presa fáciles no solo de estas sectas, sino que también son usados por el narcotráfico y la trata de personas.
Este es un libro doloroso, que se lee con una piedra constante en el estómago, que no desaparece al pasar la última hoja y que además pone de manifiesto que los monstruos más abominables y perversos existen. Y son humanos, como vos y yo.
Llegué a este libro porque me enteré que Carlos Busqued lo recomendaba. Es de no ficción, sobre un crimen brutal a un niño, aparentemente llevado acabo por una secta, en el año 2006 en un pueblito de Corrientes. Es decir, el tema prometía mucho. El libro está bien pero me pareció un poco desorganizada la información. Desorganizada de manera improductiva, y que no aprovechaba toda el potencial de tensión que podría haber generado con otra estructura, y deteniéndose más en algunas escenas. Por otro lado, acostumbrada a las crónicas de Leila Guerriero, y al mismo Busqued en Magnetizado, para mi gusto la primera persona del cronista aparece demasiado e interfiere y mediatiza con sus propios juicios la apreciación de los hechos que está narrando. Eso igual es cuestión de gustos, en los personal prefiero las crónicas en las que yo esté borrado, o aparezca porque aporta algo sustancial.
Fuertísimo. Pero real. Capaz que eso es lo que lo hace más fuerte y doloroso. Impotencia, tristeza, enojo, angustia. Todo te hace sentir este relato, pero creo que es necesario leerlo, para salir de esa visión tan “buenosairescentrista” que tenemos casi todos, para ver la realidad del interior, para ver la pobreza y la injusticia y cómo los ricos se aprovechan de la vulnerabilidad de la gente de los barrios pobres. Hay que estar preparadx para leer este libro, no muchos pueden soportar la realidad...
Para quien lo vaya a leer, este es un libro de periodismo narrativo que trata sobre un crimen de lo más crudo y retorcido. Relata el terrible asesinato de un niño, Ramoncito, en el marco de un ritual religioso realizado en la localidad de Mercedes, Corrientes.
El trabajo de Prenz, de quién he tenido la suerte de ser alumna y colega, es minucioso. El libro da fe de lo que ha sido este gran trabajo de investigación y reporteo. No cualquier periodista se animaría a investigar semejante historia, con los riesgos que ésta conlleva.
Mi única crítica es que por momentos es tan descriptivo e informativo que se pierde ese encanto de la narración que te hace no querer soltar los libros.
Aclaración: hay que tener estómago para leer "La misa del diablo". Todo esto es real y muy duro. Tanto que por momentos cuesta creer y entender que esto haya ocurrido en la vida real y no en un universo ficticio y perturbador.
Llegué a este libro por recomendación directa de Layla Martínez en su Instagram y por referencia indirecta de Mariana Enríquez en ‘Nuestra parte de noche’. El resultado ha sido una lectura impactante, tan terrorífica como subyugante, acerca del caso real de un asesinato ritual que es tratado por Miguel Prenz sin atisbo de sensacionalismo y con la intención clara de comprenderlo en su dimensión sociológica y antropológica.
Era un domingo de octubre en la provincia de Corrientes. Norma González llevaba más de un día buscando a su hijo de 12 años, Ramoncito. No muy lejos de ahí y bajo los primeros rayos de sol, un grupo de perros se amontonaba en un baldío. Los vecinos, alertados por el barullo, se acercaron a ver qué había. En octubre de 2006, la ciudad de Mercedes fue testigo de uno de los hechos criminales más brutales que recuerda la Argentina. Ramoncito, un chico pobre que pasaba sus días en la escuela y vendiendo estampitas, amaneció decapitado cerca de la terminal de ómnibus. Su cuerpo mostraba signos de tortura, violación y mutilación. Este hallazgo levantaría el manto que había ocultado el funcionamiento de una red criminal de narcotráfico, trata de personas, sectas, magia negra, niños esclavos y varias atrocidades más. Dos años después del crimen, el periodista Miguel Prenz llega a la ciudad para reconstruir una hipótesis que involucraba una secta de costumbres horripilantes, una familia llena de carencias, personajes oscuros de Mercedes y testigos a los que se les quiso quitar credibilidad a toda costa. Enseguida se empezó a reconstruir una hipótesis que involucraba una secta de costumbres macabras, una familia llena de carencias, personajes oscuros de Mercedes y testigos a los que se les quiso quitar credibilidad a toda costa. Todo parecía indicar que se trataba de un crimen ritual y, años después, se llevaría a cabo el primer juicio por un hecho de este tipo en Latinoamérica. La misa del diablo es una crónica que nos permite acompañar a Prenz en esta enorme tarea de desenterrar los secretos mejor guardados de una ciudad donde el miedo y las amenazas dan una falsa apariencia de seguridad. Muchos saben, pero nadie quiere hablar. El libro es un relato directo, con entrevistas, descripciones, y muchos datos. Sin embargo, el pragmatismo de la obra no hace nada para minimizar la bestialidad del caso. Por el contrario, leer los detalles de una forma tan utilitaria lo torna incluso más impactante. Le da veracidad, cercanía. Y eso es lo que más asusta. Es una lectura que recomiendo, pero -como suelo hacer- con una advertencia: no es apto para impresionables. Hay un límite que esta historia cruza: la víctima es un niño y, a menos que tengan un interés genuino en el caso, ahórrense el disgusto. Para los que quieran adentrarse, creo que es una gran crónica argentina de la inhumanidad que habita en algunos de nosotros.
Primero que nada gracias a Gastón , sin su recomendacion no hubiera descubierto nunca este libro. La Misa del Diablo de Miguel Prenz y Las Cosas que Perdimos en el Fuego de Mariana Enríquez son dos libros que me abrieron los ojos y me hicieron cambiar completamente la visión que tenía de mi país, ambos me mostraron el lado oscuro de la Argentina: cultos al Diablo, red de narcotráfico, armas y en especial trata de niños y adolescentes que son violados, torturados y asesinados en rituales, todo esto bajo un manto de corrupción política. Cuando uno lee todo esto puede que se le venga a la mente la primera temporada de True Detective, pero no, estas cosas son reales y están pasando en este mismo momento en tu provincia.
Libro muy difícil de leer. Miguel Prenz hace una crónica que nos lleva a Mercedes, provincia de Corrientes, en donde en 2006 un chico de 11 años apareció muerto, mutilado, violado y torturado. El crimen tenía características rituales perpetuado por una secta que unía creencias afrobrasileras, creencias populares y magia negra. Sin embargo esto sería solo la superficie del atroz hecho, el cual oculta trata de personas, prostitución infantil y corrupción política. El autor mediante entrevistas a los acusados, testigos y familiares va a tratar de ir reconstruyendo los acontecimientos previos y el propio crimen. El libro es muy atrapante y bien construido, dándole voz y espacios a las diferentes visiones y puntos de vista acerca del hecho. Es muy crudo y por momentos se hace muy cuesta arriba debido a la temática tratada. El autor nos sitúa muy bien en la realidad de Mercedes y las características de la población, la pobreza extrema que comparte espacio con la riquezas más opulenta y todo esto atravesado por la corrupción política. Excelente libro, vale la pena el esfuerzo para leerlo. Totalmente recomendable.
Un libro muy fuerte de leer, más viviendo en la provincia de Corrientes.
Me pareció que la secuencia de hechos está muy bien relatada, los culpables debidamente identificados y Miguel consiguió que la prosa sea atrapante desde el minuto 0. Cuenta cosas terroríficas, más que nada porque son reales.
Tengo opiniones negativas sobre el libro. Por un lado siento que la mitad del libro no trata sobre el caso de Ramoncito sino sobre las personas que viven en Mercedes con descripciones un tanto innecesarias de su vestimenta y demás. Por otro lado entiendo las páginas dedicadas a la explicación sobre el folklore correntino, el payé y las diferentes deidades a las que se les rinde culto, pero se me hizo tedioso por momentos.
Como estudiante de derecho y amante de la carrera me hubiese gustado que Prenz transcriba algunos párrafos sobre la investigación o la causa, además de la declaración de Ramonita.
Por otra parte me sentí desconectada de las declaraciones de los entrevistados, no sé si porque verdaderamente no les importa Ramoncito o si el autor no supo plasmar la emoción en la voz de estas personas.
Un libro muy interesante, crudo y directo en sus descripciones. Al autor nos va armando un rompecabezas que poco a poco muestra una imagen terrorífica de lo que se vive en una camunidad regida por pensamientos mágico-religiosos y una red de asquerosidades que va desde la venta de droga hasta la prostitución y terrores que parecen sacados de la deep web. El libro, en general me gustó mucho, ir descubriendo entrevista tras entrevista detalles de lo que le pasó a Ramoncito. Sin embargo, puedo decir que disfrute más la primera parte que la segunda, pues en esta última la narración y los temas abordados parecían no tener secuencia en algunas ocasiones y el el peor de los casos, se daba información que honestamente no servía en nada a la historia con la que se inició el libro. Parecía el intento de querer hacer a él pueblo el protagonista de la historia, pero después de medio libro centrándose sólo en el hecho del asesinato, resultaba poco interesante leer sobre demás personas.