Esta es una novela que se mueve entre la realidad y la ficción. Narra diversos momentos en la vida de un escritor de guías de viaje y libros de encargo que a través de sus particulares relaciones con el arte de la fotografía va desgranando su visión del mundo, de la cultura y del arte. Es un libro que recuerda a las novelas de Vila-Matas o W.G. Sebald pero con la particularidad de que brota de un narrador que asume y tiene conciencia de sus orígenes rurales y que una y otra vez vuelve a los recuerdos de ese mundo casi desaparecido.
Julián Rodríguez (Ceclavín, Cáceres, 1968) Editó y dirigió la revista de arte y estética Sub rosa a principios de los años 90. Actualmente es director artístico de la galería de arte Casa sin fin y director literario de la editorial Periférica.
Llevaba apenas un puñado de páginas y miré la puntuación que le habían otorgado otros usuarios. Me sorprendió encontrarme tantas negativas. Hasta ese momento me estaba sintiendo a gusto leyendo esa suerte de diario personal y memoria de fotográfos. Sin embargo, el momento final, con una historia que ocupa dos tercios del libro, con una redacción que deja mucho que desear, y empeñada en profundizar en una historia manida de amores me hizo comprender las bajas calificaciones. Por lo demás, queda la idea, contar una historia a través de fotografías.