Mr. Arkadin, o “Confidencial Report”, novela escrita por el excepcional Orson Welles, base de la película homónima del genial director, que cuenta con una interesante introducción escrita en 1995 por Juan Cobos.
Según la introducción Welles escribía la novela a base de extractos que redactaba según le apetecía, escribiendo las escenas sin un orden cronológico, sino según le interesaba un pasaje concreto.
La novela es una mezcla de film noir e intriga en la que se parte de un importante personaje, que pese a ser una figura sobre la que gira la trama, no es el protagonista. Dicho personaje Mr. Arkadin, (Arkadian en el episodio de la BBC de la serie radiofónica sobre Harry Lime de la que parte) es un potentado industrial, misterioso y poderoso sobre el que se crea una trama consistente en el encargo efectuado a Guy Van Stratten (el verdadero protagonista), de que investigue la vida de aquél.
Welles combina magistralmente en esta novela (una de sus escasas producciones literarias) argumentos de misterio, intriga y novela negra que dan un cuerpo literario bien redactado, en el que se entremezclan curiosos personajes secundarios que aportan una atmósfera intrigante en la que se suceden giros de guion muy propios de la técnica hollywoodiense.
Además de los interesantes elementos de misterio del guión, perfectamente combinados en una creación que se advierte pensada para una futura representación fílmica, la novela cuenta con grandes referencias a la cultura española que denotan el profundo interés de este autor por España. En la novela la historia se desarrolla en un castillo que recuerda al de Medinaceli (Segovia), aunque ubicado en Cataluña, con referencias a Sitges. Se alternan procesiones con encapuchados con bailes de disfraces al estilo goyesco, permitiendo apreciarse el interés y admiración de Welles por la cultura española.
La trama comienza cuando un advenedizo pillastre de los bajos fondos coincide con el asesinato de un señor en un puerto por el que merodeaba una noche. El asesinato desata el interés del protagonista por la figura de Mr. Arkadin, buscando la forma de contactar con este misterioso magnate.
El libro nos llevará al conocimiento del magnate a través de la hija de éste y el encargo que aquél le hace para que investigue nada más que sobre su propia vida, con el pretexto de que los americanos quieren contratar con él y Mr. Arkadin no recuerda nada de lo sucedido antes de una fecha determinada.
La investigación se desarrolla entre azares y casualidades apareciendo diversos personajes que ofrecen sucesivas pistas al protagonista de la historia. No obstante, la lectura del libro permitirá apreciar que la sombra invisible de Mr. Arkadin siempre está presente, cual una nube que, inadvertida, está vigilando los movimientos del señor Van Stratten.
Conclusión
Sin desvelar los avatares que le suceden al señor Van Stratten, puede afirmarse que la novela de Welles es un ejemplo de guión-novela cinéfilo que comprende ingredientes propios de la novela negra y de la intriga, pensada (además de para ser la base de una futura película), para que (al estilo de la famosa intriga desarrollada con "La guerra de los mundos") generase expectación al lector (o espectador), manteniéndole en vilo a cada movimiento de Van Stratten.
Por otro lado, la figura de Mr. Arkadin, que si bien intitula el libro, es la de un punto de referencia sobre el que gira la historia y los personajes. Si bien es el director o el causante de los movimientos de aquellos, es también el objeto de lo iniciado. Dicho personaje es "auto"-investigado, por su propia voluntad, y por motivos que iremos conociendo.
Contituye dicha figura de referencia un elemento literario muy útil e intrigante, puesto que el personaje "sombra" permite construir una historia sobre él, siendo además de punto de partida de la trama, el objeto de la misma.
Por otro lado, la lectura de la novela necesita del complemento consistente en la visualización de alguna de las versiones que de esta original obra se efectuó, para poder apreciar que si bien la película no es de las mejores de Welles, sí que es, por lo menos, una de ellas en las que más se nota la implicación de este director en su trabajo, su impronta personal, y, por lo visto, su esfuerzo por conseguir que saliera adelante.