Por ahí dicen que segundas partes no son buenas, y el 99.9999999999% de las veces es cierto. Raro es el caso donde las secuelas superan a su primera parte y logran llevarte más allá de lo que esperabas. Desafortunadamente, YTS no es parte de estos libros.
El libro comienza tres meses después del final de Yo te miro, donde hice corajes a montones por la indecisión de Elena, y la verdad es que ahora no hay gran diferencia. Ya ha establecido una tranquila, bella, preciosa, hermosa, perfecta (según sus palabras) vida con Filippo en Roma y parece que lo sucedido con Leonardo es ahora algo muy lejano y sólo un mal recuerdo. Todo es perfecto… hasta la noche de su cumpleaños número 30.
He de decir que en los personajes la verdad es que me la viví haciendo corajes porque son de lo más desesperantes. Elena aparentemente tiene una evolución, pasando de ser la chica desesperada por Leonardo, rogona y quejumbrosa a la chica perfecta para Filippo, lo cual, según ella, le fascina, si bien, nada más es cosa de que aparezca Leonardo y la mujer se vuelve incoherente, irreflexiva, hipócrita, odiosa, y demás palabras que no voy a decir porque amo demasiado a mi blog como para ensuciarlo con ellas. Cada que la mujer estaba con Leonardo, en serio LA ODIÉ. Elena se la vive haciéndose la víctima y la mártir porque se siente culpable por lo que le hace a Filippo, pero apenas y Leonardo le manda un mensaje escueto para tener sexo con ella, como él quiere y cuando quiere y ella ahí va corriendo como si su vida dependiera de ello. Su personaje es el que más mal me cayó, la verdad. Pensé que cambiaría bastanteo, que pondría más resistencia a los encantos de Leonardo de acuerdo al final de YTM, pero la verdad es que no fue así y nada más espero a ver qué más tonterías hará en YTQ. Leonardo por su parte, me dejó absolutamente igual. No vi demasiada evolución, más que el hecho de que busca a Elena por lo que siente… pero cuando quiere. El hombre nada más parece que la busca “cuando tiene ganas y como ya le bajaste las ganas, te esperas hasta que yo te marque pero te digo que eres para mí algo que no sé descifrar”… o sea. Su personaje tambieeeeeeeen me cayó mal, sobre todo porque no deja a Elena decidir, y según él lo permite, pero nada más la manipula indirectamente con sexo, así que… no sé qué esperar de él en el tercer libro, pero la verdad es que no espero mucho. Lo único bueno de su personaje es que ya se reveló el por qué es cómo es.
Los personajes secundarios pasan sin bombo ni platillo, la verdad es que se me hicieron bastante X, a excepción de Filippo, que yo nada más estaba a la espera de que pasara lo inevitable para ver su reacción. Es el personaje del que más me compadecí, y creo que el único que me gusta.
La trama por su parte… Pff. ¿Qué digo? La verdad es que este libro, yo no sé si fue pura mercadotecnia o qué, porque bien pudieron haberlo incluido en Yo te Quiero, y ser una bilogía consistente y no aburrida, en vez de una trilogía con un segundo libro que no ofrece nada. No pasa nada del otro mundo, más que Elena pinta, se acuesta con Filippo, se acuesta con Leonardo, se siente culpable, y volvemos a empezar. No hubo casi nada de trascendencia y la verdad es que mejor me aburrí que de verdad quedar enganchada. El primer libro medio me había llamado la atención, no me había encantado mucho pero era medio rescatable, pero la verdad es que este me fastidió totalmente porque no ofrece nada que no se pudiera incluir ya sea en el primer libro o en tercero. Se me hizo un gasto innecesario de arbolitos, y espero que YTQ sea bastante bueno o me voy a enojar después de ver cómo le echan flores en las solapas y no dé nada de lo que prometió. No tenemos giros demasiado interesantes, ni datos de demasiada relevancia, a excepción de uno: el secreto mejor guardado de Leonardo y el motivo por el que constantemente viaja a Sicilia. El momento en que se revela eso, la verdad, es el único que me gustó porque no es lo que estamos desafortunadamente acostumbradas a leer sobre pasados traumáticos de niños, etc, etc que ya parecen discos rayados, sino algo completamente diferente y que si bien tampoco es tan ¡OMG!, es un poco refrescante a lo que ya conocemos. Aún sigo pensando cómo es que se va a solucionar eso en el tercer libro, porque está medio extraño, si bien nada que uno no conozca, y que espero, honestamente, se maneje mejor.
Las escenas de sexo, por su parte, pasan de lo más normal y sin mucho aspaviento, se me hicieron bastante sencillas y agradecí que no hubiera taaaaaaaaaaaaaaanto detalle como a algunas autoras les gusta poner, pasando a lo obsceno, pero si bien tampoco ofrecen nada diferente sobre sentimientos.
El final por su parte, de nuevo, hace creer que Elena ya recapacitó y sabe lo que hace a cada momento, donde al parecer, ya aprendió de sus errores y se ayudará a sí misma a superar tanto a Filippo como a Leonardo, que es exactamente lo mismo que nos hizo Irene creer en Yo te Miro, ahí sólo con Leonardo, pero después de ver cómo es que cae rendida en este segundo libro, la verdad es que no espero mucho, aunque si bien, guardo un poco de esperanza.
YTS, la segunda entrega de tres en la Trilogía dei Sensi fue un libro que no me gustó, en el que puse mis expectativas demasiado atlas y desafortunadamente no se cumplieron, que trata la infidelidad, la traición, la lujuria, el amor, el amor confuso y la indecisión, que más de una vez me hizo pasar corajes, pero que si gustas de estos libros y sobre todo saber cómo es que Elena y Leonardo se encuentran a pesar de la distancia, sin duda tienes que leerlo, ¡Hazlo!
Calificación
2/5