Este tomo trata mucho acerca de Watanuki y Domeki, el cómo su relación ha ido cambiando y cómo han ido cambiando los dos, definitivamente en este punto de la historia es grato ver que su amistad ha avanzado mucho y aunque aún tengan momentos de discusión, las cosas vayan muy bien.
Continuando con el tomo anterior, una vez superado todo el problema, finalmente Kohane ya puede estar más tranquila y aunque sus poderes ya no sean los mismos sigue siendo muy perspicaz, tanto que en un almuerzo con Watanuki y Domeki en la casa de la adivina donde se esta quedando, tiene la oportunidad de hablar con Domeki sobre cómo es que ahora se lleva bien con Watanuki. Sin duda la respuesta me ha conmovido y podemos enterarnos un poco de cierta manera de pensar que tenía Wataniki.
En estos momentos él esta pasando por una etapa difícil en la que esta perdiendo los recuerdos poco a poco, de lo que no se había dado cuenta hasta hace poco, por lo que su estado anímico no es el más favorable, pero al sentir el apoyo de la gente que lo rodea sigue adelante esforzándose.
Una de las formas en las que se ha percatado de esta falta de memoria es en lo que más disfruta haciendo y que es cocinar. No recordar cómo debe de saber lo que esta cocinando ni si el sabor que tiene es el sazón que él le da a sus platillos ha sido sin duda un golpe muy duro, puesto que cocinar refleja de alguna manera quién eres y el ya no saberlo es como ir avanzando por inercia, dejando que la corriente te lleve.
Toda esta situación cobrará aún mayor importancia debido a una nueva clienta que llegará a la tienda con el deseo de poder cocinar mejor.
Y al terminar siendo él quien le dará las clases de cocina, esto lo ayudará a cuestionarse y darse cuenta de muchas cosas, la mayor parte por si solo, mientras que otra con ayuda de conversaciones con Yuko y Domeki.
Poco a poco se va notando que ahora puede conversar más con Domeki y que ya no recurre tanto a Yuko a la menor señal de necesitar conversar o pedir algún consejo... es como si Yuko con ayuda de Mokona lo fueran encaminando para que ya no dependa tanto de ellas, pero a pesar de esto, admito que es muy grato de ver esta interacción entre ellos dos, puesto que vamos conociendo más a Domeki y otra faceta más seria de Watanuki. Sin duda ha cambiado y este tipo de interacción con Domeki es un ejemplo.
Finalmente conocemos más de la historia y pasado de Watanuki, aunque en el transcurso de la historia nos han dado algunas pistas en este tomo nos dan bastante información...que por cierto me ha dejado sorprendida, con ganas de saber más y con muchas preguntas. La información no es del todo clara y solo cuentan algunos aspectos relevantes así que espero con ansias poder saber más.
Para terminar, por lo visto el pequeño arco de la clienta que quiere aprender a cocinar jugará un papel importante en el camino de Watanuki puesto que solo hemos tenido una breve introducción, que se resolverá en el siguiente tomo y que definitivamente ya tengo muchas ganas de leer.
Las situaciones se están preparando para cambiar, así que solo queda avanzar y averiguar que es lo que le espera a Watanuki en este camino.