Aquí estamos, una vez más, leyendo Magic. Leyendo merchandising y disfrutándolo.
Encontré este libro por casualidad en un ReRead. Conocía la saga, pero no sabía que se había traducido, así que me lo pillé por curiosidad. Y por nostalgia. Mis inicios en Magic fueron allá por Quinto Amanecer y me monté mis primeros mazos cuando Traidores de Kamigawa, así que esta novela tiraba de una potente nostalgia en mí. ¡Ah, qué recuerdos de cuando era un pequeño weaboo adolescente montándose mazos de kamis y perdiendo contra mazos mononegro de ratas...! Y, honestamente, la novela no ha decepcionado a mi nostalgia en absoluto, aunque puede que sí un poco a mi yo de la actualidad, más cansado, menos weaboo y con más criterio. No mucho, eso sí.
A ver, me aclaro: esta novela está bien. Sólo bien. A secas. Es un sólido seis, ni muy caliente, ni muy frío. Lo suficientemente buena como para no tirarla por la ventana por sus fallos (que tiene y ahora voy a eso), pero tampoco es para tirar cohetes. Y os digo por qué.
Los puntos fuertes están claros: el primero es que es una novela que conecta con mi nostalgia y si tú, lector, también viviste el bloque Kamigawa, también conectará con la tuya. Esta novela me ha devuelto a la Guerra de los Kami, a los kitsune y a los orochi, a la Escuela de Minamo y el Palacio Flotante de Oboro... Ha estado guay volver. Y ahí va el segundo punto fuerte.
Es una novela guay. El autor sabe lo que está trabajando así que se centra en el "rule of cool" por encima de una trama coherente. Sabe que tiene que enseñar un mundo para el que está haciendo merchandising así que no se frena. Añádanle a eso que es también un inmenso weaboo (directamente abre la novela citando el famoso "See You Space Cowboy" de Cowboy Bebop) así que se nota que disfrutó escribiendo y haciendo referencia a cuantos más detallitos de cultura japonesa mejor. En esta novela no ves "dioses", "ideogramas" o "arqueros a caballo", ves kami, kanji y yabusame. Y las batallas, cuando son entre mortales, son una delicia de leer (me recordaba todo poderosamente a cuando jugaba al Total War Shogun 2). Se nota que ha investigado. Es necesario avisar, eso sí, que por supuesto todo este gusto por las japonerías no deja de estar marcado por una visión muy occidentalizada del tema (no tan orientalista como Leyenda de los Cinco Anillos, pero ahí-ahí), aunque creo que esto es más culpa de la propia empresa que pidió este libro que del autor. A fin de cuentas, hasta Wizards admitió que había cometido fallos en Kamigawa, como se pudo ver en la mesa de diseño que hicieron para Kamigawa Neon Dynasty.
El caso es que tiene dos fortalezas: que chupa de la nostalgia y que es guay. Pero los puntos débiles que hacen la contra a estos pros son bastante fuertes también. Y el primero es, de hecho, que es una novela de merchandising.
Lo digo con completo convencimiento: lo peor de esta novela es que es una novela de Magic. Si a Scott McGough le hubieran dejado escribir su propia historia de fantasía en el Japón feudal estoy convencido de que habría salido un novelazo. Las partes más flojas de la historia o de la narración misma son aquellas en las que se nota que tiene que seguir la agenda impuesta por la biblia de diseño de Wizards. Cuando, por el contrario, le dejan a su aire y el espacio suficiente para inventarse sus propias cosas, Scott hace maravillas. No vi nunca menciones en las cartas a la magia de los kanji o a la banda de matones (fuertemente inspirada en la Yakuza) de los Hyozan, así que asumo que son ideas suyas. Y vaya si molan. ¿El poema-amenaza de los Hyozan para avisar de que te vas a comer una vendetta? Aplaudiendo con las orejas estaba.
Pero cuando no le dejan libertad se nota todo un poco "voy a hacer esto rápido para ir a lo interesante". Lo peor de la novela, para mi completa sorpresa, son los propios kami que dan nombre al setting. Evidentemente no era fácil describirlos (si habéis visto las cartas de los espíritus de Kamigawa sabéis a lo que me refiero), pero tampoco veo que haya hecho ningún esfuerzo. Cada vez que sale uno parece como que narra un dibujo que le han mandado en vez de algo que haya escrito él. Es aburrido, matemático y poco interesante. Nada que ver con las partes de Toshiro teniendo desventuras por todo el reino o las batallas entre mortales. Es como... hay como dos novelas dentro de esta. La suya, la que le gusta escribir, y la de Magic, la que tiene que escribir.
Pasando ya por encima de este importante detalle, el segundo punto débil de esta novela son los personajes. Toshiro es guay, pero ya está. Es un cool boy, un enfant terrible, que viene a hacer su trabajo de molar y ya está. Y los personajes que le rodean tres cuartas de lo mismo. No esperes arcos interesantísimos de personaje en esta novela porque no los vas a tener. Esto no es Embestida (esa sí que fue una novela de Magic que me dejó con el culo torcido, madre mía). Pero bueno, era de esperar, no deja de ser merchandising, está para vender, no para impresionar.
Y con esto mi reseña ya estaría, pero hay un tercer punto negativo de esta novela del que tengo que hablar, aunque este no dependa del autor: y es la traducción. La de esta edición es malísima. Palabras inglesas traducidas por el primer resultado del diccionario o con términos rarísimos que no entiendo que hacen ahí (esta novela me ha enseñado palabras que ni sabía que existían en el español, como ahíto). O palabras directamente mal traducidas, como un "morones" que me encontré (adivinad que palabra es en inglés). Y en una ocasión escribían mal y todo una palabra japonesa. Maldita sea, ¿¿para una que no hay que traducir??
Así pues, entre la traducción, lo flojo de los personajes y ese tira y afloja entre el autor y la empresa, la novela se me ha quedado en un "ok". Sinceramente, si no viviste Kamigawa o no sientes nostalgia alguna por el setting del Japón feudal de Magic the Gathering, ni mires esta novela. Tiene poco valor fuera de esa situación concreta. Y si, por lo que sea, sí que la tienes... bueno, ya sabes que te vas a encontrar. Pero, por lo demás, ojalá le hubiera leído la novela que a Scott le habría gustado escribir y no esta. Seguro que sería bastante mejor.