Se da el nombre de romanceros a las colecciones de romances que, a partir del siglo XV, fueron apareciendo en España. Antes de la introducción de la imprenta en la península, los romances se transmitían oralmente o bien eran celosamente coleccionados en hojas sueltas o en libros manuscritos. En el siglo XVI las hojas sueltas impresas se cosían con un hilo y se reunían en colecciones (de ahí el nombre romances de cordel con el que se las conoce) o bien se imprimían como romanceros.
Selección de romances, con una breve explicación sobre su procedencia y dónde se recitaban aún en el siglo XX, tanto en España, Sudamérica, Marruecos, Grecia y Oriente Medio (aunque seguramente ya no se recuerdan). A muchos de ellos se hace referencia en el Quijote, eran bien conocidos de Sancho Panza y los lectores de la época.
Quería dar una oportunidad a esta recopilación de canciones épico-líricas y la verdad es que no me ha defraudado. Hay romances de distintos temas: históricos, épicos, de amor, de muerte, aventuras, etc. Todos ellos acompañados de explicaciones del autor para situarlo en su contexto histórico y para mejor comprensión de lo leído.
Empecé este libro por dos cosas. La primera era que fue una recomendación de un buen amigo. La segunda era que andaba buscando poesía de origen (o con aire a) medieval para documentarme para algo que andaba escribiendo. La cosa es que, después de acabarlo, debo agradecer la recomendación, pues no solo encontré todo lo que iba buscando, sino también más, mucho más.
Lo más curioso de este libro es cuanto lo conoces sin saber que lo conoces. O por lo menos cuanto lo conocía yo. Algunos romances ya los había escuchado previamente y cuando me los encontré en sus páginas fue un total "recuerdo desbloqueado". También lo conoces porque has escuchado sus historias muchas veces. En algunos casos porque son historias que siempre has oído, 0 cosas que todavía resultan de actualidad para el lector de nuestro tiempo. En otros casos porque son temas que se han venido repitiendo y reinventando infinitas veces en la historia. Conquistas de reino que suenan a despecho amoroso o a venganza por una falta al honor, doncellas guerreras, venganzas de padres perpretadas por hijos, repartos de herencia injustos, rechazos, amores adúlteros o también, como no, rescates de doncellas en apuros. En la misma línea, también me sorprendió gratamente descubrir que recordaba más del Cid de lo que yo creía (después de haber detestado leerlo en secundaria) o que en esta colección se incluyen romances de los Doce Pares de Carlomagno, los poderosos caballeros de la gesta francesa que son tan guays como los de la Mesa Redonda del Rey Arturo (buscadlos, de verdad! Los conocéis más de lo que creéis y son igual de guays!).
La cosa es que esta colección de romances tiene romances para todo y de todo. Hay buenas frases y también cosas muy cucas. Tal vez lo mejor no sea leerlo como he hecho yo, una página tras otra (como quien lee una novela), sino coger uno aleatoriamente cada día y ver qué te ha tocado esa vez. Dado que lo leía en pausas en el trabajo algunas veces era un poco así y creo sinceramente que es el formato de lectura que más le beneficia.
En general, y volviendo al inicio, agradezco muchísimo la recomendación, pues me ha dado muchos más buenos momentos de los que nunca habría podido esperar. Verdaderamente vine buscando cobre y encontré oro.
el estudio de Menéndez Pidal sobre la genealogía de los textos puede estar superado, pero nunca su estilo. leyéndolo te das cuenta que se ha perdido la fluidez de divulgar conocimiento, igual que con Damaso, Ortega, María Rosa Lida… escriben de una forma tan comprometida y atrayente. siento que estudios de introducción como el que precede esta antología eran efectivamente accesibles y leídos por quienes compraban estas ediciones. hoy en día todo lo filológico está anexado a unas revistas caras y poco coherentes, los libros de cátedra son cada vez más científicos, te destripan los textos y se reducen a aproximaciones secas, no sé, quizás es que ya no hay tanto por descubrir, pero claramente no hay un manejo de la lengua como antes.
bueno bueno, Pidal: el compromiso con el folclore es admirable, especialmente en un momento histórico hambriento de violencia. su legado familiar (junto con María, Jimena y luego Diego Catalán) creo que es evidencia suficiente para entender que hizo lo que hizo salvándose el pellejo, pero también jugándosela por los pueblos. en una nota más dulce, él y Maria Goyri fueron buscando romances en su luna de miel, lo cual me parece hermoso <333
Hace varios años había leído algunos romances de este libro, ahora quise darle una oportunidad al romancero entero. La realidad es que la mayoría de los romances me parecieron bastante aburridos, pero los que me gustaron, me gustaron mucho! Estos son: Tristán e Iseo, El enamorado y la muerte y Amor más poderoso que la muerte, que son buenos; Gerineldo y la infanta y La amiga de Bernal Francés, que son muy buenos y El veneno de Moriana, que es mi mega favorito!
Interessante esta seleção e "adequação" de poemas medievais selecionados pelo nome mais importante da filologia espanhola. Menéndez Pidal cria uma importante antologia lírica que faz com que nos deparemos com a gênese do gênero no mundo ocidental. De vital importância para quem estuda e/ou gosta da literatura espanhola como um todo!
Magnífico libro que recopila los romances más famosos de este país. Además, el autor analiza y explica los orígenes, métodos de propagación, estilos y temas de este movimiento cultural muy popular en su época. A pesar de que me lo leí en el instituto, lo he releído varias veces y siempre con la sensación de estar viajando hacia el pasado.
Libro en verdad extraordinario. El lector encuentra de todo: poemas de guerra, de amor, poemas fantásticos, de terror, eróticos. Había leído este libro muy joven al comenzar mis estudios (de literatura hispánica). Lo había leído muy mal, tal vez por obligación. Ahora lo pude disfrutar enormemente. La edición de Menéndez Pidal es magnífica, sobria y limpia.
Ramón Menéndez Pidal hace en este volumen un reseñable trabajo de recopilación del romancero español, con historias tan sugestivas como la de los Siete Infantes de Lara o Bernardo del Carpio. Y, como suele pasar con las grandes obras, las pasiones de sus protagonistas no pierden actualidad ni sentido. Aconsejable para amantes de la literatura y la historia de España.