Año 1884. Elisa está cursando la formación para ser maestra en la Escuela Normal de A Coruña, y allí conocerá a Marcela. Lo que comienza como una gran amistad se convertirá en una pasión sin límites que llevará a las dos jóvenes a desafiar toda norma social. No es el relato de un “matrimonio sin hombre”, como lo calificó la prensa de la época, sino una historia de amor y libertad más allá de fronteras y convenciones.
Xulia Vicente nace en 1993 en la localidad coruñesa de Cariño, crece en Cambre y marcha luego a cursar Bellas Artes en Valencia, donde reside desde entonces. Publica su primer libro-cómic en 2016: Anna Dédalus: El misterio de la mansión quemada (Andana Editorial), con Miguel Ángel Giner Bou y Núria Tamarit. Más adelante le siguen Duerme Pueblo (Ediciones La Cúpula), de nuevo junto a Núria Tamarit, y Ari, Cazador de dragones (Sallybooks) con guión de Manuel Gutiérrez. Esta última es la primera parte de la trilogía Sello de Dragón, de la que recientemente ha publicado su segunda entrega: Ira, Jinete de dragones. Xulia ha colaborado también en revistas y fanzines, tanto nacionales como internacionales, como 2000AD, Xiulit, Nimio o Sacoponcho. Actualmente se dedica a la ilustración mientras continúa trabajando en la conclusión de la trilogía y en otros proyectos.
El primer matrimonio registrado en el mundo entre dos mujeres tuvo lugar en un pueblo de Galicia en 1901 y, además, fue por la Iglesia católica. Efectivamente, esto suena a ficción, pero no lo es: Xulia Vicente recuperó en 2020, por encargo del Consello da Cultura Galega, la historia de Elisa y Marcela, dos mujeres que se enamoraron a finales del siglo XIX en un pueblo de A Coruña y elaboraron un plan mediante el cual acabaron contrayendo matrimonio en 1901. Un bonito y simbólico arranque del siglo XX (que, tristemente, ya sabemos cómo acabaría desarrollándose en España a partir de la mitad de los años 30) que, pese a tener truco, conforma un bello pedazo de nuestra historia.
En poco más de 30 páginas (y en una edición preciosa de La Cúpula en grapa con solapas), la autora construye una historia de amor en viñetas, en breves pasajes y anécdotas desordenadas que siguen un hilo conductor dramático hacia la reivindicación de un amor prohibido. Alternando entre un siglo y otro, entre el nacimiento de la relación y la puesta en marcha de la estratagema, la línea aparentemente desgarbada de Vicente también intercala composiciones de página más tradicionales con otras que rompen las viñetas, con la historia de amor desbordando el tiempo y el espacio, mientras todo se inunda en variaciones y mezclas de tonos verdes y naranjas (ese naranja tan imponente en las obras de Xulia Vicente). El choque de tonos de color también se refleja en el choque de realidades de la pareja con un país, con un tiempo, que no estaba aún preparado para afrontar su existencia, no estando exenta la obra de cierta violencia física implícita, especialmente al introducirse la potencial intersexualidad (o "hermafroditismo") de Elisa y la reacción de la autoridades a la misma, más allá del hacerse pasar por un hombre.
Se podría hablar de la posibilidad de que Elisa hubiera sido trans, de que cierto giro final surgiera de la propia pareja... pero tal y como explica Vicente en el epílogo, la historia de Elisa y Marcela es la adaptación de una reconstrucción llevada a cabo por unos pocos académicos a partir de recortes de prensa, escasos registros y testimonios poco contrastables, así que solo puede aventurarse lo que pudo ser finalmente la vida de las protagonistas. Afortunadamente, parece que encontraron el modo de permanecer unidas hasta mucho tiempo después y esta reedición en castellano nos devuelve ese pedacito de luz (naranja) a nuestras estanterías, poniéndonos también de manifiesto el siempre creciente talento de Xulia Vicente.
*4.5 Que bonito, es más lindo saber que si ocurrió realmente, que hubo un amor tan bello que no importaron las barreras de la época porque lo único que importaba era que se amaban. Aún así me da mucha pena aquellas dificultades que tuvieron que pasar debido a el contexto de la época. Es bonito quedarme con el desenlace feliz. Ligero y bonito, deberían leerlo.
Me gustaron las ilustraciones y la historia. Lejos de las relaciones heterosexuales se encuentran Elisa y Marcela. Y por haber nacido en un tiempo y lugar más conservador, les tocó encontrar su manera de ocultar la homosexualidad. Como futura profesora de ELE ofreceré este cómic a mis alumnos. Tengo la intención de abrirles los ojos hacia todas las diversidades de este bello mundo!
Es breve, y da la sensación que se salta partes importantes de la historia. Pero se trata de una historia real, un testimonio importante de la comunidad LGTB en España. Y teniendo en cuenta que no se sabe mucho de este caso, es normal que no se quiera decorar la historia más de la cuenta. Por lo demás, el dibujo y el color son magníficos, y el detalle a la cultura gallega, sus pueblos y sus costumbres te acercan a la realidad de las protagonistas. Se nota el cariño de la autora en hacer este cómic, muy recomendable.
Me habría gustado que fuera más amplio y profundizase más en algunas partes, pero me encanta que hayan hecho un cómic de Elisa y Marcela y me encanta el estilo artístico ❤️
A principios del siglo XX en Galicia se registró el primer matrimonio entre dos mujeres. Elisa y Marcela se atrevieron a unir sus vidas desafiando así las duras leyes y los terribles castigos a los que podrían verse sometidas burlando el sistema haciéndose pasar una de ellas por hombre. Xulia Vicente rescata así esta bonita y entrañable historia de amor con todo el rigor posible y algunas licencias con su precioso estilo artístico. Ojalá hayan sido muy felices pese a todas las adversidades.
Efímer pero val molt la pena. Dibuixos molt bonics i ens apropa la historia de dues lesbianes gallegues que es van casar per l’esglèsia i que tot i ser una fita digna d’admirar, poca gent coneix.
Güei traigo una reseñuca curtia d'un cómic, formatu que nun suelo lleer muncho. La verdá que nun tengo muncho que dicir acerca d'él más que m'encantó. Los dibuxos son preciosos y l'autora tien un gran dominiu de los colores. Visualmente preciosu.
Les úniques pegues que-y puedo poner son:
a) la narración ye un poco d'aquella manera. Si nun conoces la hestoria orixinal, la llectura pue resultar un poco confusa y difícil de siguir. Por embargu, la idea xeneral entiéndese perfeutamente, y lo importante ye difundir la hestoria d'estes muyeres pioneres.
b) demasiao curtio. Cierto ye que la información ye escasa y que muches coses tienen que tomase con pinces pues tan basaes na especulación y rumores. Aun asina, gustaríame deprender dalgo más, dalgo que nun supiere. Con esto nun quiero desacreditar el trabayu d'investigación y gueta de l'autora, nin muncho menos.
Resumiendo, llectura más que recomendá. Rápida y prestosísima. Go lesbians!!!
Es un cómic tan cortito que se lee en un visto y no visto. Hay cosas que se quedan sin explicar, como el embarazo de Elisa (no sé si por falta de información, de espacio o de elección de la autora), y me hubiese gustado que la historia tuviese más desarrollo. Me ha sabido a poco.
Peeero, aun así, Xulia Vicente es capaz de transmitir en muy pocas páginas la intensidad de la historia y del amor de Elisa y Marcela. Los colores de las ilustraciones, además, son preciosos, y abras por donde abras el cómic te encuentras con unas imágenes superbonitas.
La historia del primer matrimonio homosexual español, allá por principios del siglo XX, narrado con unos colores INCREÍBLES por Xulia Vicente. ¿Lo único malo? Que se acaba pronto.