Me ha costado aprehender este ensayo al completo por la densidad de información que contiene, si bien hay ideas principales — como la espectralidad de la identidad lesbiana y las violencias fantasmas que la atraviesan — que son recurrentes a lo largo de éste, lo que ayuda mucho al lector. Si bien al principio pensaba que la metodología propuesta por Ramajo, por lo demás, muy interesante, quedaría desarrelada de la materialidad de las ideas e símbolos, me sorprendió muy positivamente encontrar un análisis interseccional que apunta a la dimensión racial y de clase. Será, sin duda, un texto al que vuelva, y espero leer más de la autora en el futuro.